Expertos en Barcelona investigan nuevas estrategias para la vacuna del sida

Un millar de científicos se reúnen en el congreso anual volcados en la investigación básica

Microfotgrafía coloreada del virus del sida.
Microfotgrafía coloreada del virus del sida.AGE Fotostock

Un millar de investigadores de todo el mundo se reúnen desde hoy en Barcelona para discutir sobre uno de los principales objetivos de la investigación científica moderna: la vacuna del sida. De la dificultad del resto dan cuenta los modestos resultados que se presentarán en el congreso, centrados en aprender de los fracasos del pasado y en probar nuevas estrategias que puedan servir como base para una futura vacuna, como las que se investigan en primates. “Es un regreso a la investigación básica”, ha resumido Josep Maria Gatell, codirector de Hivacat -anfitrión del encuentro-, el consorcio de Irsicaixa e Idibaps-Hospital Clínic de Barcelona, con apoyo de la Generalitat de Catalunya, la Obra Social de La Caixa y Laboratorios Esteve.

El camino hasta aquí ha sido “difícil y lleno de decepciones”, en palabras de Anthoni Fauci, director del Instituto Nacional de Alergias y Enfermedades Infecciosas de Estados Unidos. Tras 25 años de investigación y más de 40 prototipos desarrollados, solo tres ensayos clínicos han alcanzado fases avanzadas. En la actualidad se llevan a cabo ensayos en 17 países del mundo. Fauci, uno de los mayores expertos mundiales en el tema, no ha podido llegar al congreso por el cierre temporal del Gobierno de Estados Unidos, pero ha enviado un escrito y ha intervenido por teléfono. “Ese camino también ha comportado un éxito inesperado” afirma con optimismo, en referencia a la vacuna RV144, la única que hasta ahora ha proporcionado resultados prometedores.

El ensayo de esta vacuna empezó en Tailandia en 2003, y fue en 2009 cuando los científicos hicieron públicos los resultados: el fármaco prevenía el 31% de los contagios de VIH, pasando a convertirse en la primera vacuna efectiva descubierta. Aun así, la cifra quedaba lejos de las exigencias de eficacia necesarias para comercializarla. El congreso dedicará tiempo a entender mejor los resultados de este ensayo. Este es el último encuentro que abordará en exclusiva la vacuna del sida, lo que supone un reconocimiento de que la mejor estrategia preventiva pasa por una combinación de medios, como los microbicidas y la profilaxis preexposición (PrEP). Aún así, los científicos siguen apostando por la vacuna como única herramienta para un control duradero de la pandemia.

No ha habido resultados similares desde los del ensayo tailandés, razón por la cual los investigadores se centrarán en analizar los fracasos. “Muchas veces son los portales del éxito”, ha afirmado en la rueda de prensa inaugural Bonaventura Clotet, codirector de Hivacat. Entre ellos, el más sonado de la vacuna HVTN 505, cuyo ensayo el Instituto de Alergias y Enfermedades Infecciosas de Estados Unidos paralizó en abril de este año cuando estaba en fase IIb -aquella en la que se evalúa si el concepto de origen o el tipo de vacuna es adecuado- al prever que no iba a mostrar eficacia. “Dudo que en los próximos dos o tres años haya algún gran ensayo de vacunas preventivas en humanos”, ha detallado Gatell.

Una de las líneas prometedoras de investigación versa sobre la vacuna terapéutica (aquella que elimina el virus en personas ya infectadas) que aparece por primera vez en este congreso como un tema principal. “Tiene la ventaja de que con pocos pacientes se obtiene mucha información”, ha explicado Clotet. Los ensayos de las vacunas preventivas son muy caros porque hay que reclutar a muchos participantes -miles si el ensayo llega a la fase III, en la que se prueba si la vacuna es o no efectiva- y seguirlos a lo largo del tiempo. Otro problema es que los científicos todavía no conocen bien qué marcadores indican la protección frente al virus. Los investigadores deben elegir con precaución qué prototipos pasan de las fases iniciales a otras más avanzadas. Según Fauci, “no habrá competición entre unas y otras, sino que el esfuerzo científico será sinérgico”.

Eso es importante en un tiempo de recortes en investigación como el actual. Los científicos del Hivacat reclaman cuatro millones de euros adicionales para continuar con sus investigaciones en los próximos tres años. “Es una miseria”, ha señalado Clotet. El Hivacat trabaja sobre tres prototipos de vacuna, uno para inducir la inmunidad celular y otros dos para estimular la producción de anticuerpos. La más desarrollada es la primera, diseñada por el investigador Christian Brander, que ha obtenido buenos resultados en ratones.

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