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Los recortes reducen en casi 300 plazas las camas para enfermos crónicos

La mayor parte, 265 puestos, corresponden a camas de larga estancia

Área de Cuidados Paliativos del Hospital de Sant Pau de Barcelona. Ampliar foto
Área de Cuidados Paliativos del Hospital de Sant Pau de Barcelona.

En 2011 Cataluña contaba con 9.043 camas sociosanitarias. Al año siguiente estas se habían reducido a 8.787. En este tipo de camas son para los enfermos crónicos a los que sus familiares no pueden cuidar en casa, o que no disponen de dinero para pagar atención privada a domicilio. Los profesionales sociosanitarios atienden a los enfermos crónicos, y les proporcionan cuidados paliativos. Los datos, que el consejero de Salud, Boi Ruiz, proporcionó a la diputada socialista Marina Geli en una respuesta parlamentaria apuntan a un descenso en la atención a los enfermos crónicos en los hospitales catalanes.

El Departamento de Salud achaca este descenso a las oscilaciones que ocurren cada año en el número de plazas: “Siempre pueden haber subidas y bajadas en la cifra”. La caída se concentra en las camas de larga estancia, dedicadas a pacientes que necesitan controles médicos y farmacológicos de forma continuada y permanente. Estas pasan de 5.663 a 5.398 entre 2011 y 2012, un descenso de 265 plazas (4,7%). Salud apunta al “bajo nivel de ocupación” de estas camas como la razón del recorte, aunque no ha proporcionado datos a este respecto. El departamento también planea que los pacientes acudan cada vez menos a centros sociosanitarios, y en particular a las plazas de larga duración. En su lugar, prevé que estos pacientes alternen cada vez más la estancia en hospitales no dedicados a enfermos crónicos con los centros de atención primaria.

Geli critica que el departamento haya reducido el número de camas sociosanitarias, porque ello supone que habrá más pacientes que vuelvan a ingresar en el hospital. Según la diputada socialista, Salud “cierra plazas para que los atiendan en residencias o incluso por sus familias en el hogar”, y sostiene que el departamento debe permitir que alternen entre los centros sociosanitarios y los hospitales especializados.

Sheila Gascón, portavoz del sindicato de enfermería SATSE, confirma la caída en el número de camas, y sostiene que podría repercutir negativamente en las listas de espera para acceder a ellas. Salud no ha confirmado este extremo, aunque responde que “generalmente no son muy altas sobre estos casos”. Gascón apunta a la necesidad de recursos de la Administración como una posible causa de los recortes. Añade que el departamento no ha contado con la perspectiva de los sindicatos a la hora de planificar la oferta.

La portavoz del sindicato de enfermería también opina que los recortes han afectado a los trabajadores: “por un lado aumenta la carga de trabajo; del otro, se echa gente a la calle, tanto enfermeros como médicos”. Carme Espósito, de UGT, es de la misma opinión. Recuerda que la jornada de trabajo anual media de los trabajadores ha aumentado de 1.620 a 1.688 horas desde el 8 de julio, como parte de un pacto entre sindicatos y patronal para seguir negociando el convenio del sector. Espósito recuerda que el Servicio Catalán de la Salud (CatSalut) ha reducido para este año el presupuesto dedicado a contratar servicios a las empresas proveedoras en un 4,6%. El anterior recorte, en 2011, fue de un 3,2%. Espósito sostiene que ante esta rebaja las empresas reducen el número de camas ofrecidas y ello afecta a la plantilla, tanto en el número de horas de trabajo por empleado como en el número de empleos.