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'caso mercasevilla'

El imputado afirma que el exdirector de Vía Pública benefició sobre todo a Sando

La acusación de González puede devenir en la imputación del constructor malagueño

El empresario Rafael González ha disparado durante su declaración judicial contra el grupo Sando, en el centro de las sospechas de la juez Mercedes Alaya respecto a la empresa municipal Mercasevilla. El administrador de Fitonovo ha señalado a la magistrada que el exdirector de Vía Pública en el Ayuntamiento de Sevilla Domingo Enrique Castaño benefició sobre todo a Sando en las adjudicaciones de obras durante los cuatro años de su mandato (2003-2007), según fuentes del caso.

González ha apuntado al grupo malagueño como el primer beneficiado por las decisiones de Castaño, unas acusaciones que encajan con la posterior contratación del exasesor del PSOE municipal por parte del presidente de Sando, José Luis Sánchez Domínguez. El constructor le puso al frente de una filial como gerente entre 2007 y 2009.

La acusación de González contra Sánchez Domínguez, ya imputado en la investigación por el concurso de los suelos de Mercasevilla que se adjudicó pese a no presentar la oferta más económica, puede devenir en la imputación del constructor malagueño si la juez ve indicios y otorga solidez a las acusaciones del imputado González.

Tras la detención de los empresarios de Fitonovo y Fitoverde, la instrucción ha pedido al Ayuntamiento de Sevilla que aclare todos los contratos que ha mantenido y mantiene el Consistorio con ambas empresas. De este modo, todas las delegaciones y distritos del Ayuntamiento hispalense investigan y revisan sus contratos estos días para determinar los lazos con ambas firmas ante la Secretaría municipal y los servicios jurídicos, que informarán a la juez Alaya.

Una de las decisiones que impuso Castaño en el área que dirigió fue condensar las adjudicaciones de obras y mantenimiento de parques y jardines. Para ello eliminó la multiplicidad de contratas y dividió la ciudad en cuatro zonas. Fitonovo se adjudicó la zona centro y Macarena, un contrato por un costo de 700.000 euros al año que desde la gestión de Castaño ha sido renovado durante las dos últimas legislaturas, incluida esta última con el gobierno del PP en el Gobierno municipal. Fitonovo también se adjudicó otro jugoso contrato con el Consistorio: la construcción de 11 campos de fútbol de césped artificial por un costo de 500.000 euros cada uno. Es decir, un abono total de 5,5 millones de euros.

La investigación intenta delimitar el alcance de la corrupción a partir de las adjudicaciones por parte del Ayuntamiento de Sevilla, razón por la que la operación policial se denomina Madeja, como el símbolo del Consistorio hispalense. Los agentes han seguido la pauta iniciada el pasado marzo, cuando denominaron las detenciones por las sobrecomisiones como Operación Heracles, referencia griega al Hércules del escudo de Andalucía.