Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra

La favela entona el ‘Visca Catalunya’

Mas fue recibido con grandes honores por parte de los habitantes de la favela y él correspondió regalando camisetas del Barça con el nombre del nuevo astro brasileño

Neymar aún no ha podido demostrar sus habilidades vestido de azulgrana pero su nombre en la camiseta del Barça ya abre todo tipo de puertas en Brasil. Sin ir más lejos, a Mas le brindó acceso preferente a una de las favelas más emblemáticas de Río de Janeiro, la de Cantagalo. Allí visitó el proyecto social de Criança-Esperança, de capacitación de jóvenes sin recursos que patrocina Gas Natural. Mas fue recibido con grandes honores por parte de los habitantes de la favela y él correspondió regalando a los alumnos del curso una camiseta del Barça con el nombre del nuevo astro brasileño. También les entregó un ejemplar del segundo uniforme con la bandera catalana. El presidente aprovechó el jolgorio para explicar a los alumnos que aquella camiseta es “nuestra bandera” y les invitó a demostrar su agradecimiento coreando un “Visca Catalunya”. El presidente se salió con la suya, eso sí, entre más de una cara de incomprensión.

Cantagalo es una de las favelas pacificadas de Río de Janeiro que ilustran la voluntad del alcalde de limpiar la cara de la ciudad con vistas a los Juegos. Mas recordó que en el pasado, “nosotros también tuvimos nuestras favelas”, refiriéndose al fenómeno del barraquismo. El presidente llegó a la favela escoltado por todo un batallón de policías militares que vela por su seguridad en Río. Fuertemente armados, los agentes abrieron paso a la comitiva presidencial en las colapsadas calles de Río ante unos ciudadanos cariocas cargados de paciencia. En una demostración de poderío, uno de los agentes no dudó en encañonar a un taxista que no cedía el paso convenientemente. A diferencia de lo que ocurría en el pasado, la visita de Mas a la favela no fue acompañada de ningún anuncio de ayuda al desarrollo. Tras haber recortado esta partida un 85% desde 2008, la Generalitat no está para dispendios en cooperación. Mas admitió ayer que no sabe cuándo podrá volver a destinar recursos a unas políticas que en otro tiempo habían sido el santo y seña de la acción exterior catalana. Ahora, la prioridad en este ámbito es “apoyar el tejido productivo”. O sea, las empresas exportadoras. De ahí que Mas exhortara a las empresas privadas a llenar el vacío que las Administraciones públicas han dejado en el ámbito de la cooperación.