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Los altos cargos que no se adhieran al nuevo Código Ético deberán dimitir

El Código afecta a unas 250 personas entre altos cargos, eventuales y personal de confianza

Cualquier persona podrá denunciar ante la Comisión Ética un comportamiento inadecuado

"Esto no es el final de un debate, sino el principio de una manera de hacer", ha dicho Erkoreka

El portavoz Josu Erkoreka en la conferencia de prensa tras el Consejo de Gobierno
El portavoz Josu Erkoreka en la conferencia de prensa tras el Consejo de Gobierno

El Gobierno ha aprobado el Código Ético y de Conducta para los altos cargos de la administración, personal eventual y de confianza que "inspirado en corrientes nórdicas y anglosajonas", tiene como objetivo, según ha dicho el consejero portavoz, Josu Erkoreka, que la confianza de la ciudadanía no sufra menoscabo, después de todos los escándalos y corruptelas a los que está asistiendo. "La no adhesión a este código en los quince días siguientes a su publicación en el Boletín Oficial conllevará el cese inmediato", acaba de asegurar Erkoreka.

El documento incluye un sistema de supervisión, de manera que su incumplimiento será inmediatamente puesto en conocimiento de la “Comisión de Ética Pública” que propondrá el cese inmediato, el traslado al órgano competente o incluso a la fiscalía, de los casos más graves de incumplimientos. Cualquier persona que crea estar ante un incumplimiento del código podría denunciar su incumplimiento y la Comisión Ética lo estudiará y le dará cauce.

"Se trata de un código

muy avanzado"

Entre otras cuestiones, los firmantes devolverán los regalos recibidos que excedan la cortesía, no aceptarán viajes que no entren dentro de sus estrictas funciones públicas, ni cobrarán por su participación como cargo público en charlas, conferencias o actividades. "Se trata de un texto muy novedoso en el panorama público comparado de nuestro entorno, cuyo objetivo último es fomentar la integridad ética, la actuación eficiente y aumentar la calidad de las personas que forman parte de la alta dirección ejecutiva del Gobierno vasco", ha explicado el consejero.

El nuevo código anula el anterior, aprobado por el Gobierno socialista. "No se trata de minusvalorar lo hecho hasta ahora", ha dicho Erkoreka, sino de "poner en valor las muchas cosas que han pasado desde 2011 hasta ahora y que han hecho que la ciudadanía sea mucho más exigente con los políticos".

La comisión podría llevar el asunto ante la fiscalía

La Comisión de Ética Pública, que es el corazón de la iniciativa estará adscrita al Departamento de Administración Pública y Justicia, se reunirá periódicamente y la compondrán cinco miembros. El presidente será el titular del Departamento de Administración Pública y Justicia y estará también el titular de la Viceconsejería en materia de Función Pública, dos expertos con experiencia y prestigio en el ámbito de la ética y la alta dirección ejecutiva y un secretario o secretaria "que ocupe un alto cargo en el Gobierno".

Esta comisión será el órgano competente para recibir las observaciones, consultas, sugerencias, quejas y denuncias de posibles incumplimientos. En función de la gravedad o consecuencia de las acciones u omisiones de la persona firmante de este código, la “Comisión de Ética Pública” propondrá al Consejo de Gobierno o bien el cese inmediato si afecta al incumplimiento de los estándares de conducta expresamente recogidos, o el traslado al órgano competente para que se proceda a incoar, instruir o sancionar una conducta, o finalmente trasladar el tema al Ministerio Fiscal si hubiere constatación de posible delito o falta.