Urquijo ve comprensible otra homilía en contra de los recortes
El delegado del Gobierno en Euskadi afirma que es normal que la Iglesia defienda a "los más desfavorecidos"

Como buen natural de Llodio, el delegado del Gobierno en Euskadi, Carlos Urquijo, no podía faltar ayer en la parroquia de San Pedro de Lamuza a la misa solemne en honor de San Roque, el patrón de la localidad alavesa, en el día grande de sus fiestas.
Allí escuchó al sacerdote oficiante desgranar una homilía crítica contra los recortes sociales que ha aprobado el Gobierno de Mariano Rajoy. En particular, se opuso a la intención de que los inmigrantes sin papeles se queden sin acceso a la asistencia sanitaria, salvo en urgencias, a partir del 1 de septiembre.
La homilía llegaba al día siguiente de que el obispo de Bilbao, Mario Iceta, reclamase en la festividad de la Asunción que los sin papeles sigan recibiendo los mismos servicios de que disponen en la actualidad.
Urquijo abandonó el templo nada más concluir el sermón, lo que algunos de los presentes interpretaron como un gesto de rechazo y malestar por el contenido de la homilía. El delegado del Gobierno precisó, sin embargo, a EL PAÍS que su marcha se debió a que tenía a mediodía una reunión de trabajo en Bilbao y no podía demorar más su partida. La misa había comenzado a las once.
“He escuchado el sermón entero y me ha parecido muy bien. El sacerdote ha salido en defensa de los más desfavorecidos, como es normal que haga la iglesia”, añadió.


























































