Protestas en el Grau contra el ‘macrobotellón’ de estudiantes

La Universidad Católica de Valencia se desvincula de la organización

“Solo utilizan el barrio para botellones y ferias de bebida”, protestaba ayer Jesús Vicente Andrés, “para el resto —limpieza, seguridad— está abandonado”. Así resumía el presidente de la Asociación de Vecinos de Grau-Port de Valencia la queja que han hecho los residentes de esta zona de la capital al Ayuntamiento contra el macrobotellón convocado por los estudiantes de la Universitat Politècnica de València (UPV). Hoy, a partir del mediodía, unas 10.000 personas, según cálculos de la asociación de estudiantes de la UPV, se reunirán en el solar perteneciente a Adif junto a la estación de Natzaret. El motivo es la despedida de la primavera y el inicio de exámenes.

“El barrio se llena de gente bebiendo porque no caben en el recinto y acaba convirtiéndose en basurero y urinario”, continúa Vicente Andrés. “Dicen que han puesto un cordón policial para La Marina Alta, un lugar donde no hay nada, pero no para controlar lo que pasa en nuestras calles”, señala. “Aunque tampoco queremos que haya un gasto extraordinario en el Ayuntamiento para este tipo de eventos”, reconoce.

La empresa que lo organiza, Lifespring, definió el acto como “evento musical”. Los vecinos destacaron ayer lo “vergonzoso” de una celebración de este tipo y recordaron que en otras ocasiones “ha habido suciedad hasta tres o cuatro días después”. La Universidad Católica de Valencia, por su parte, también se desmarcó de la fiesta y negó cualquier tipo de vinculación.

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