El público contra el jurado: las reacciones ante la victoria de Chanel en el Benidorm Fest

La final del certamen para elegir representante en Eurovisión vuelve a concitar las quejas del público en las redes sociales al vencer la favorita del jurado profesional

La cantante Rigoberta Bandini, durante la final del Benidorm Fest.Foto: MANUEL LORENZO (EFE) | Vídeo: RTVE

Aunque en antena no se escucharon abucheos como ocurrió durante la primera semifinal del Benidorm Fest, las quejas por cómo terminó este proceso de elección del próximo representante de España en Eurovisión se repitieron y ya casi van camino de convertirse en una tradición en toda preselección que combina el voto del público y de un jurado profesional. Chanel Terrero será la próxima representante de España en el festival europeo de la canción, y lo será gracias a los 20 puntos del televoto, los 25 del jurado demoscópico (una muestra de 350 personas que representaban a toda la población) y, sobre todo, los 51 que le concedió el jurado profesional. Ser la favorita de estos cinco jueces la situó en un lugar que ni Rigoberta Bandini, que quedó en segundo lugar con 91 puntos frente a los 96 de Chanel, ni el trío Tanxugueiras —que recibió solo 30 puntos del jurado profesional a pesar de obtener la máxima puntuación del jurado demoscópico y el televoto, con 30 puntos de cada uno— consiguieron alcanzar.

La disparidad de criterio entre el jurado profesional y el popular ha disparado las quejas de los espectadores, que se manifestaron en las redes con etiquetas como #tongazo, una de las más repetidas en Twitter tras conocerse el resultado de la votación. Frente a las reivindicaciones feministas de las letras y las propuestas escénicas de las pandereteiras Tanxugueiras y de la barcelonesa Rigoberta Bandini, SloMo, la canción que defiende Chanel acompañada de un sensual y enérgico baile, comienza con esta letra, como recordaron algunos usuarios en las redes: “Llegó la mami, / la reina, la dura, una Bugatti. / El mundo está loco con este party. / Si tengo un problema, no es monetary. / Yo vuelvo loquito a todos los daddies. / Yo siempre primera, nunca secondary. / Apenas hago doom, doom / con mi boom, boom”.

Los cinco miembros del comité que ha conformado el jurado profesional del Benidorm Fest son la cantante y actriz Natalia Calderón, la coreógrafa Miryam Benedited, la cantante e inspectora de la orquesta y Coro de RTVE Estefanía García, el director de vídeos musicales Marvin Dietmann y el jefe de la delegación islandesa para Eurovisión Felix Bergsson.

Los problemas por las diferencias de criterio entre público y jurado profesional no son nuevos en una gala de selección del representante español en Eurovisión. En 2017, la gala Objetivo Eurovisión terminó con la victoria de Manel Navarro después de que prevaleciera la decisión del jurado profesional por encima del voto popular tras empatar el cantante con Mirela, favorita del público entonces. En aquella ocasión, los gritos y abucheos del público en el plató fueron respondidos por el ganador con un corte de mangas a la audiencia. En su paso por Eurovisión, Navarro terminó haciéndose viral por el gallo que le salió durante su actuación, que le llevó a quedar en última posición.

RTVE lleva años intentando dar con la fórmula para seleccionar representante para Eurovisión. A Blas Cantó, el elegido para 2020 (edición que no se llegó a celebrar por la pandemia) y 2021, se le nombró de forma interna por designación directa. Antes, la corporación pública había optado por diferentes alternativas. Edurne en 2015, El Sueño de Morfeo en 2013 y Pastora Soler en 2012 fueron también elegidos por designación directa, uno de los sistemas más utilizados por la cadena pública. España participó por primera vez en Eurovisión en 1961 y ya en 1963 probó con la elección interna del representante: José Guardiola, con la canción Algo prodigioso. Luego vendrían concursos musicales en teatros para optar finalmente por la designación directa entre 1977 y 1999. Tanto Massiel, ganadora en 1968, como Salomé, que empató en el primer puesto en 1969, fueron elegidas de forma interna.

Las preselecciones televisadas regresaron en los años 2000 y 2001 con galas con un sistema mixto de votación, con jurado y televoto. De esta manera se eligió a David Civera en 2001, que con su sexto puesto mantiene el mejor resultado de España en Eurovisión en el siglo XXI. En 2002, Operación Triunfo fue la cantera del representante en el festival. Así fue tres años, con Rosa López, Beth Rodergas y Ramón del Castillo. Desde 2005 se volvió a la selección con galas previas con público y jurado hasta que en 2012 y 2013 se recuperó la elección interna del cantante y se dejó en manos del público la canción. Representantes como Daniel Diges, Son de Sol, Las Ketchup, Soraya, Lucía Pérez y Rodolfo Chikilicuatre fueron elegidos por el público entre los años 2005 y 2011. El regreso de Operación Triunfo volvió a situar el programa musical como trampolín a Eurovisión, y de ahí salieron Amaia y Alfred en 2018 y Miki en 2019.

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Sobre la firma

Natalia Marcos

Redactora de la sección de Televisión. Ha desarrollado la mayor parte de su carrera en EL PAÍS, donde trabajó en Participación y Redes Sociales. Desde su fundación, escribe en el blog de series Quinta Temporada. Es licenciada en Periodismo por la Universidad Complutense de Madrid y en Filología Hispánica por la UNED.

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