Así revolucionó el iPod el mercado de la música

El dispositivo que nació con capacidad para llevar 1.000 canciones en el bolsillo cae víctima de los teléfonos inteligentes

Versión del iPod de Apple presentada en Nueva York en el verano de 2002.
Versión del iPod de Apple presentada en Nueva York en el verano de 2002.Chip East (REUTERS)

Apple acaba de anunciar el fin de una era. La compañía de la manzana dejará de fabricar el iPod, tras más de 20 años a la venta y millones de unidades vendidas en todo el mundo. Este icónico reproductor, además de marcar un antes y un después en la industria de la música, sentó las bases para el desarrollo de algunos de los dispositivos más vendidos del planeta, como el iPhone o el iPad.

“La música es parte de la vida de todos. Ha existido desde siempre y siempre existirá. Este no es un mercado especulativo”, afirmó el cofundador de Apple, Steve Jobs, en la presentación del primer iPod el 23 de octubre de 2001. La compañía presumía así de la gran capacidad del aparato: “1.000 canciones en tu bolsillo”. El dispositivo, que pesaba 185 gramos y venía acompañado de unos auriculares, tenía una batería de 10 horas y costaba 399 dólares. Además de destacar por un diseño minimalista, incorporaba una rueda para controlar el reproductor.

Pese a que la compañía de la manzana no fue la primera en entrar en el mercado de reproductores de MP3, el diseño y las posibilidades de los iPod atrajeron a miles de usuarios. Si por algo se caracteriza el dispositivo, es porque “redefinió cómo se descubre, escucha y comparte la música”, tal y como afirma Greg Joswiak, vicepresidente global de marketing de Apple. En 2003, en plena crisis de la piratería digital, Apple lanzó iTunes Music Store, una tienda online con un catálogo inicial de 200.000 temas que revolucionó el comercio de la música. El usuario podía descargar canciones por 99 centavos para escucharlas en el iPod o hasta en tres ordenadores Mac distintos. Sólo en la primera semana, la tecnológica vendió más de un millón de canciones.

Con el tiempo, Apple lanzó nuevos modelos de iPod perfeccionados. Además de reducir su tamaño, mejoró el diseño, la batería y la capacidad. Por ejemplo, el iPod mini (2004) pesaba unos 100 gramos —frente a los 185 del modelo original— y el iPod nano de segunda generación (2006) tenía una batería de 24 horas y capacidad para almacenar hasta 2.000 canciones. El iPod de quinta generación (2006) fue el primero en admitir vídeo.

Una muerte anunciada

El iPod, además de ampliar el alcance de Apple en la industria de la música y de la electrónica de consumo, sirvió de inspiración para la creación de los iPhone. En 2007 Jobs presumió de haber “reinventado el teléfono” y presentó la primera versión del que hoy es el móvil más vendido del mundo. Este hito fue el principio del fin de los reproductores del gigante tecnológico. Su popularidad cayó en picado. Si en 2008 se vendieron 54,8 millones de iPods, en 2011 esta cifra descendió a 42,6 millones y en 2014, a 14,3 millones, según Statista.

En el último trimestre de ese año, las ventas del iPod suponían alrededor del 1% de los ingresos totales de Apple. En ese momento, las del iPhone ya representaban más del 50% de los ingresos de la compañía y había varios móviles en el mercado con funciones musicales similares. Llevar encima un segundo dispositivo que en realidad hace algo que un smartphone también puede hacer no resulta especialmente atractivo. A ello se suma que los móviles, además de que permiten reproducir música en streaming, cuentan con potentes cámaras y mapas con navegación GPS, entre otras funciones.

Apple era consciente de que el iPhone podría terminar superando a los reproductores de música, según explica Tony Fadell, uno de los desarrolladores del iPod, en una entrevista en el medio especializado en tecnología The Verge: “Nos quedó muy claro que había una amenaza real de los móviles. Se estaba comenzando a agregar música, reproducción de MP3, a los teléfonos que se comercializaban en ese momento”.

La debacle de las ventas del iPhone llevaron a la compañía de Cupertino a prescindir de algunos modelos: en 2014 dejó de fabricar el iPod classic y en 2017, el iPod nano y el iPod shuffle. Hasta que finalmente ha ocurrido lo que se llevaba años rumoreando. Apple ha dicho adiós de forma oficial al iPod Touch, poniendo fin a esta línea de productos que ha transformado el sector musical. “Hasta fin de existencias”, se puede leer en la web española de la tecnológica al ir a comprar el aparato.

En la era de los teléfonos inteligentes y los servicios de música en streaming, puede ser complicado valorar lo revolucionaria que fue en 2001 la promesa de las 1.000 canciones en el bolsillo y las innovaciones que trajo consigo el primer iPod. Pero todavía hoy el espíritu de este icónico dispositivo sigue vivo en muchos otros productos como el iPhone, el Apple Watch, el iPad y Apple Music, según subraya Joswiak. Cada vez más usuarios recurren a este tipo de servicios de música en streaming, en vez de a dispositivos de almacenamiento portátiles. Si en 2015 había unos 76,8 millones de suscriptores de estos servicios, a principios de 2021 la cifra alcanzó los 487 millones.

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