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Los obstáculos para llamar al 112 con una app si no estás cerca de tu casa

Un proyecto de la European Emergency Number Association pretende unificar la red de conexión a los centros de emergencia en Europa para facilitar la eficacia de las llamadas a través de aplicaciones

Una mujer llama a los servicios de emergencia con un teléfono móvil.
Una mujer llama a los servicios de emergencia con un teléfono móvil.

Una aplicación móvil puede ser muy útil si ocurre una emergencia y hace falta pedir socorro. Algunas ya existentes permiten enviar de forma automática la localización de una persona en peligro a las unidades de atención e incluso mandar imágenes para agilizar una primera intervención si necesario. Pero los sistemas de conexión con los centros de gestión de las llamadas al 112 (número de emergencia europeo) no han evolucionado con la misma rapidez que la tecnología. Si usted vive en Madrid y tiene que llamar a una ambulancia en Valencia, la app disponible en su Comunidad de residencia no funcionará, porque el centro de emergencias de esta ciudad no está habilitado para recibir esa solicitud. La European Emergency Number Association (EENA) se ha propuesto arreglar el problema. Junto a dos empresas, esta ONG empezó en 2016 a desarrollar un proyecto que pretende unificar en distintos países europeos la red de conexión a los centros de emergencia para facilitar las llamadas a través de aplicaciones.

"El punto de partida es: estoy viajando, no estoy en mi casa, quiero llamar al 112. Sabemos que hoy en día la gente viaja cada vez más en Europa y muy a menudo el problema no viene cuando estás en tu casa, sino cuando estás fuera", resume Bertrand Casse de Deveryware, una de las empresas involucradas en el proyecto. La tecnología para pedir ayuda de forma rápida y cómoda existe, pero no siempre es aplicable, según asegura Casse. En muchos casos —explica—, su potencial se limita al ámbito de competencia de la autoridad administrativa que controla cada centro de emergencia en un territorio (en España, las comunidades autónomas).

La app My112, por ejemplo, es descargable gratuitamente en la Comunidad de Madrid. Tiene un sistema que permite geolocalizar de forma precisa a quien la utilice en situación de necesidad. En caso de fenómenos como las inclemencias meteorológicas o un incendio, la aplicación también puede lanzar una notificación a todos los que la tengan instalada y se encuentren en el área afectada. Además, permite elegir una lista de contactos para alertar en caso de emergencia y, si la situación lo requiere, mandar una foto de la víctima o del lugar perjudicado a la unidad de atención. Pero no es posible usarla en toda España. La red de My112 solo integra a los centros de emergencia de Madrid, Castilla-León, Baleares, Cataluña, Cantabria y Melilla.

Lo que ocurre en España "es un ejemplo de la necesidad de tener interconexión entre aplicaciones", asegura Cristina Lumbreras, directora técnica de EENA. "Es absurdo que uno se instale una app en la Comunidad de Madrid y si se va de vacaciones o por trabajo unos kilómetros más allá ya no le funcione", agrega. El servicio de intercambio de datos entre el usuario de una app y el centro de emergencia que recibe la llamada está gestionado por empresas privadas, según explica Lumbrales. Por esa razón, si el centro de emergencia de la Comunidad Autónoma donde se produce una emergencia se apoya en un proveedor diferente con respecto al que sirve a esa app en concreto (o no tiene a ninguno), el intento de llamar al 112 fracasará.

El proyecto puesto en marcha por EENA pretende saltarse algunos de estos obstáculos. Tras presentarlo en abril de este año, la ONG ha seleccionado a distintas organizaciones en ocho países europeos para empezar a partir de septiembre una primera fase de prueba e integración de las redes de intercambio de datos entre usuarios y centros de emergencia, cuenta Lumbreras. En esta primera etapa también están incluidas ocho comunidades autónomas españolas. La gestión de la parte técnica estará a cargo de la empresa francesa Deveryware y de la italiana Beta80. Bertrand Casse explica que la implementación de la tecnología será posible gracias a PEMEA, el estándar europeo para el intercambio de información en el ámbito de las llamadas de emergencia. "No se trata de crear una aplicación única, sino de que múltiples aplicaciones sean capaces de funcionar allá donde estén", agrega Álvaro Rojo, otro representante de Deveryware.

Lumbreras cree que los primeros resultados del proyecto, que también se llama PEMEA, serán efectivos a partir de diciembre. La directora técnica de EENA, organización con sede en Bruselas, espera que en una segunda fase del proyecto, previsto para marzo de 2019, se sumen más centros de emergencias de más países europeos. "No podíamos abarcar a tantas organizaciones de una sola vez", afirma. Casse asegura que mucha gente se queja de la falta de un sistema que permita usar para las emergencias la misma app en todas partes. El representante de Deveryware advierte de que no hay que olvidarse de problemas como la amenaza del terrorismo. "El nuestro es un proyeto bonito. Saber que hay una app que permite comunicarse directamente con los servicios de emergencia adecuados da mucha seguridad", concluye. 

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