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El ‘boom’ de las mascotas regresa a Silicon Valley

Proliferan las 'startups' para animales, así llegó el anterior estallido 'puntocom'

Imagen de una valla publicitaria de un canal 'online' para perros, en San Francisco.
Imagen de una valla publicitaria de un canal 'online' para perros, en San Francisco.

Hace casi tres años se avistaba una burbuja en Silicon Valley. Preguntamos a Paul Saffo, el más reconocido futurólogo de la zona, que nos habló de un aterrizaje controlado con oxígeno para dos años. Parecía una excusa pero su vaticinio se ha cumplido. Se ha calmado la fiebre y se vuelven a patrones de normalidad. Así era hasta la primavera, cuando ha comenzado el runrún. Varios anuncios de servicios para mascotas han comenzado a invadir tanto marquesinas y grandes anuncios en San Francisco, como banners y publicidad en aplicaciones.

El síntoma se ve como una señal de hace más de 15 años: las mascotas. Cuando estalló la burbuja de las puntocom a comienzos de siglo. Pet.com, una web que vendía pienso se estrenó en agosto de 1998 y cerró en noviembre de 2000 dejando tras de sí un reguero de 300 millones de dólares de inversión.

Se hizo célebre por su publicidad omnipresente, las camisetas de promoción y los vídeos de un calcetín guiñol caracterizado como un perro periodista que hacía entrevistas por toda la zona. Llegó a cotizar en bolsa y dejó sin empleo a los 320 miembros de su plantilla.

Las acciones comenzaron con un precio de 11 dólares. Llegaron a cotizar a 14 y poco antes del cierre cayeron a solo uno.

El boom de las mascotas ha vuelto. Existe desde un servicio de ADN para gatos, salido de Singularity University, a Wag!, que ofrece paseos para perros a través de una aplicación. Sí, como Uber, bajo demanda. A través del móvil el dueño puede seguir la ruta con el cuidador.
Nest, la marca de domótica de Google, promociona sus cámaras de monitorización en el hogar como una forma de ver no solo a los niños mientras duermen, sino al perro mientras el dueño está en el trabajo.

La última alarma ha saltado cuando han comenzado a aflorar vallas publicitarias con un canal online para perros. No de perros, no, sino televisión para perros. También Meow, un canguro para gatos.

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