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ANÁLISIS

¿Un asistente virtual para la Administración de Justicia?

¿Podría la “computación cognitiva” ayudar a resolver el colapso de los juzgados?

Los asistentes virtuales como Siri son cada vez más habituales. Ampliar foto
Los asistentes virtuales como Siri son cada vez más habituales.

Tengo una amiga Magistrada que ya sabe lo que quiere pedir a los Reyes Magos: un Asistente virtual, tipo Siri, que le ayude con la tramitación de los procesos que se acumulan en su Tribunal.

El actual sistema de gestión procesal del Ministerio de Justicia se llama “Minerva” y podemos imaginar lo que sería trabajar con una evolución del mismo, dotado de Inteligencia Artificial. El diálogo podría ser algo así:

- Minerva, ayer se celebraron cinco juicios y todos quedaron vistos para sentencia. ¿Has analizado y valorado las pruebas?

- Estoy en ello. No todos contestaron a la demanda, hay uno en rebeldía.

- Del resto de casos, ¿a qué conclusiones has llegado?

El actual sistema de gestión procesal del Ministerio de Justicia se llama “Minerva” y podemos imaginar lo que sería trabajar con una evolución del mismo

- En tres casos ya tengo un borrador de sentencia, pendiente sólo de su supervisión y de su firma. En el último caso que queda es necesario un análisis más detallado por su parte, porque la solución no tiene un porcentaje de probabilidad aceptable.

- Está bien, muéstrame el caso.

- Aquí está.

- Ahora enséñame la legislación y la jurisprudencia aplicable.

- Ésta es la más probable, pero no se trata de casos idénticos.

- Tienes razón, pero esta sentencia es la que más se aproxima.

- De acuerdo, adaptaré la solución a las circunstancias de nuestro caso.

- Gracias, Minerva. Envíala luego a mi ordenador, para revisarla.

- Hecho.

¿Ciencia ficción o un futuro cercano?

En la película de Stanley Kubrick “2001. Una Odisea espacial” (1968), basada en una novela de Arthur C. Clarke, aparece el superordenador inteligente HAL 9000, con el que interactúan los protagonistas.

La película “Her” (2013), del director Spike Jonze, narra la historia de un hombre que se enamora de un sistema operativo informático femenino (inspirado en Siri). Consiguió el Oscar en el 2014 al mejor guion original.

Deep Blue fue una supercomputadora desarrollada por IBM para jugar al ajedrez, que el 10 de febrero de 1996 (hace 20 años) venció, por primera vez, a un campeón del mundo, Gary Kaspárov.

Watson, es un supercomputador basado en la computación cognitiva, capaz de responder a preguntas formuladas en lenguaje natural

Su sucesor, Watson, es un supercomputador basado en la computación cognitiva, capaz de responder a preguntas formuladas en lenguaje natural, gracias a una enorme base de datos, almacenada localmente.

En colaboración con la Universidad de Toronto se ha creado un supercomputador, basado en la tecnología de IBM Watson, al que han denominado “Ross, el abogado superinteligente”, que ya se utiliza en algún despacho en EEUU.

¿Qué es la computación cognitiva?

La “Computación Cognitiva”, según IBM, no es sino “la forma en la que pensamos”; proceso que se compone de cuatro pasos: Observar, Interpretar, Evaluar, Decidir. Pasos que se repiten hasta llegar al nivel de experto.

Pero incluso los expertos afrontan problemas en el entorno actual, en el que, por ejemplo, un médico necesitaría 160 horas para leer lo que se publica cada semana respecto a su especialidad. ¿Y un abogado, un Juez o cualquier operador jurídico?

En el plano corporativo, la mayor parte de las empresas dicen que sólo analizan un 12% de los datos que poseen y 1 de cada 2 CEOs dice no contar con la información que necesita para tomar sus decisiones críticas.

La “Computación Cognitiva”, según IBM, no es sino “la forma en la que pensamos”

¿Qué hace la computación cognitiva? Acelera y “democratiza” el nivel de experto; permite a un profesional acceder a la ingente cantidad de datos que se generan cada día, de los cuales el 80% son datos desestructurados.

Ante una pregunta analiza múltiples interpretaciones, la descompone en elementos clave, genera miles de hipótesis, analiza evidencias (scoring y big data), hace una síntesis y ofrece la respuesta más probable (con un ranking estadístico).

Ventajas (ciertas) y miedos (irracionales)

La aplicación de la computación cognitiva al mundo del Derecho presenta algunas ventajas ciertas y, también, provoca algunos miedos irracionales (como lo son casi todos los miedos).

Para empezar, es verdad que “el cortar y pegar se va a acabar”, no sólo por algunos abogados en sus escritos, sino también por algunos Jueces en sus sentencias, que se olvidan a veces de borrar los datos de la resolución original.

Pero eso no es algo malo, porque tanto abogados como jueces (como el resto de los operadores jurídicos) podrán dedicarse a los casos complicados y dejar para la computación cognitiva los casos más fáciles, de “sota, caballo, rey”.

Por otro lado, frente al miedo que tienen algunos de ser juzgados por una máquina, aumentará la seguridad jurídica de que, ante el mismo caso, se obtendrá la misma solución y no dependerá del Juzgado y el Juez que “toque”.

Pero, sobre todo, no se trata de sustituir a nadie, sino de utilizar sistemas cognitivos de apoyo a la toma de decisiones y de trabajar en colaboración “hombre-máquina” que eviten los errores y prejuicios y que, sobre todo, aseguren una Justicia rápida.

El futuro judicial

¿Un asistente virtual para la Administración de Justicia?

El futuro de la actividad jurídica y, por tanto, la formación de los futuros abogados, jueces, fiscales, letrados y el resto de operadores jurídicos, debería basarse en cómo enseñar, entrenar y aprovechar las ventajas de la computación cognitiva y en hacer lo que las máquinas (aún) no saben hacer: “darle la vuelta” a los casos, cambiar la jurisprudencia, interpretar conceptos y llenar las lagunas legales, etc.

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