_
_
_
_

Facebook quiere ser tu periódico

Los ingenieros siguen el comportamiento de los usuarios para conocer qué les interesa

Mark Zuckerberg, con su característica camiseta gris.
Mark Zuckerberg, con su característica camiseta gris.Udit Kulshrestha (Bloomberg)

Barack Obama inauguró los Town Hall de Facebook, así es como denominan a las sesiones de preguntas enviadas por los asistentes a un acto y los usuarios. Desde los comienzos de Facebook, los viernes a la hora de comer los trabajadores pueden dirigirse a Mark Zuckerberg para consultar el rumbo de la empresa o el porqué de las decisiones. El jueves por la tarde cambió esa dinámica, los usuarios también podían seguir la sesión e incluso participar para resolver sus dudas. El cambio de día obedecía a la ambición global de la empresa, para que desde Asia y Australia tuvieran más fácil el acceso.

En Facebook, un lugar en el que teóricamente la vida personal tendría que prevalecer, el contenido es el rey. Según el último informe aportado por la compañía, casi el 30% de los adultos de EE UU se informa a través de Facebook y el 20% del tráfico de las noticias proviene de la red social. De ahí que el News Feed, la pantalla principal de Facebook se haya convertido en un punto estratégico. “Nuestro objetivo es construir el periódico personalizado, perfecto para cada uno. Queremos personalizarlo para que cada persona vea lo que es más interesante”. El directivo despejó muchas dudas, como que a diario ofrecen 1.500 historias a cada perfil, pero solo llega a ver alrededor de un centenar.

Según Zuckerberg, cada usuario está expuesto cada día a más de 1.500 historias pero un usuario medio solo llega a ver alrededor de 100 historias a través del News Feed. Para hacer realidad este proyecto, explicó, su equipo de ingenieros está siguiendo de cerca el comportamiento de los usuarios para conocer qué les interesa a sus suscriptores. Esta confesión encaja con la polémica experimentación con las sensaciones.

Al mismo tiempo, quiso calmar a los medios tradicionales, pretende que le vean como un aliado y no como un competidor: “Eso significa que si las empresas comparten contenido que puede resultar interesante para los usuarios, entonces mostraremos eso. Pero si, por el contrario, las empresas comparten contenido que no les interesa, no lo mostraremos, ya que probablemente sea más importante que se enteren de que el bebé de un amigo está sano". Es decir, se diluye la frontera entre el interés informativo y el personal, se ponen al mismo nivel ambos tipos de historias. En su opinión, la calidad del contenido es la clave: “Hay mucha competencia por lo que solo verán el contenido de más calidad".

Más información
Facebook experimentó con 689.000 usuarios sin su consentimiento
Facebook te seguirá manipulando, pero con más cuidado
Zuckerberg, un vecino incómodo

Corroboró una tendencia, que el futuro es en vídeo: “Hace cinco años la mayor parte del contenido de Facebook era texto, ahora evoluciona hacia el vídeo, cada vez es más sencillo grabar y compartir”.

A pesar de la compra de WhatsApp, Facebook no tira la toalla con su propio Messenger. En agosto tomó una decisión polémica, partirlo en dos. Por un lado está la aplicación de Facebook general, por otro la mensajería. Zuckerberg trató de justificarse: “Es de lo más usado. Obligar a la gente a instalar una nueva aplicación resultó doloroso en el corto plazo, pero si queríamos ofrecer un buen servicio debíamos tomar esta decisión". La eficiencia es el motivo principal para empujar a su adopción: “No permitimos que la gente elija si se quiere descargar o no la aplicación de mensajería porque sea más rápida, quien la usa responde a los mensajes antes, mientras que si sus amigos no la usaran responderían de forma más lenta y el servicio sería peor para toda la comunidad".

De Zuckerberg se sabe poco, que habla chino, lugar de origen de su mujer Priscilla Chan, y su perro se llama Beast. Aunque en su servicio se ponen las vidas al descubierto, él prefiere contar poco. Muchas de las preguntas, en consecuencia fueron de corte personal. Se le preguntó, por ejemplo, si se veía reflejado en la película de 2010, La red social, de David Fincher. "Hicieron la película de tal forma que tuvieron detalles interesantes, como corregir el diseño de la oficina, pero en la trama general... inventaron un montón de cosas que encontré hirientes. Creo que la realidad es que escribir un código y construir un producto y una compañía no es algo tan glamuroso como para hacer una película. Es fácil imaginar que tuvieron que embellecer o maquillar mucho. Creo que la realidad se resumen en un montón de trabajo duro".

De hecho, se considera a sí mismo un tipo aburrido. Esa fue su contestación a por qué Facebook pierde parte de su atractivo: “Mi meta nunca fue hacer a Facebook cool. Yo no soy una persona cool y en realidad nunca he tratado de ser cool. Nuestro modelo para Facebook nunca ha sido hacerlo particularmente emocionante, solo hacerlo útil”. E hizo referencia a la electricidad: “Los servicios como los que aspiramos ser en este mundo son cosas básicas en las que confías”.

Se considera tan aburrido que viste siempre igual, una camiseta gris. “Quiero aclarar que tengo varias”, dijo con tono de broma, “pero el motivo se debe a que varias investigaciones indican que tomar decisiones pequeñas cansa, tales como qué poner o qué desayunar. No voy a desperdiciar mi atención en decisiones frívolas. Sé que suena un poco tonto, pero es lo que hacía Steve Jobs y también lo hace el presidente Obama”.

Lógico si se tienen en cuenta sus ocupaciones, dirigir una empresa cuyos ingresos en el último trimestre superaron los 3.000 millones de dólares y cuenta con más de 1.300 millones de usuarios en todo el mundo.

Tu suscripción se está usando en otro dispositivo

¿Quieres añadir otro usuario a tu suscripción?

Si continúas leyendo en este dispositivo, no se podrá leer en el otro.

¿Por qué estás viendo esto?

Flecha

Tu suscripción se está usando en otro dispositivo y solo puedes acceder a EL PAÍS desde un dispositivo a la vez.

Si quieres compartir tu cuenta, cambia tu suscripción a la modalidad Premium, así podrás añadir otro usuario. Cada uno accederá con su propia cuenta de email, lo que os permitirá personalizar vuestra experiencia en EL PAÍS.

En el caso de no saber quién está usando tu cuenta, te recomendamos cambiar tu contraseña aquí.

Si decides continuar compartiendo tu cuenta, este mensaje se mostrará en tu dispositivo y en el de la otra persona que está usando tu cuenta de forma indefinida, afectando a tu experiencia de lectura. Puedes consultar aquí los términos y condiciones de la suscripción digital.

Archivado En

Recomendaciones EL PAÍS
Recomendaciones EL PAÍS
Recomendaciones EL PAÍS
_
_