Selecciona Edición
Selecciona Edición
Tamaño letra

Apple y Samsung pelean por sus patentes en los tribunales

La empresa de California, donde se celebra el juicio, acusa a la coreana de copiar sus diseños

Apple acusa a Samsung de copiar sus diseños
Apple acusa a Samsung de copiar sus diseños AP

A menos que lo impida un acuerdo extrajudicial de última hora, Apple y Samsung se verán las caras este lunes en lo que ya ha sido declarado como el juicio de patentes del siglo. Será en una corte federal de San José, en California, y ante un jurado formado por diez ciudadanos norteamericanos. Ellos serán los que decidan si Samsung, que acaba de robarle a Apple el liderazgo en venta de teléfonos móviles de última generación, lo consiguió mediante la copia deliberada de software patentado por Apple.

Las dos compañías defenderán sus argumentos a partir de este lunes en un juicio que puede tener importantes consecuencias tanto para su futuro como para el sector tecnológico a nivel internacional. Numerosas tecnológicas han pactado anteriormente la utilización de patentes y esos acuerdos podrían verse condicionados por el resultado de este litigio.

En el caso de Apple y Samsung, la casa fundada por Steve Jobs denunció a la coreana hace 15 meses por emplear en sus teléfonos tres características patentadas en Estados Unidos por el creador del iPhone y iPad. Samsung respondió con otra denuncia, alegando que Apple se ha beneficiado del sistema de acceso a internet wifi que emplean los dispositivos Samsung y que también debe pagar por ello. Además, argumentan, los diseños de Apple no son tan exclusivos como para denunciar que hayan sido copiados después. Varias decenas de demandas enfrentan desde hace varios meses a las dos empresas en diversos países de todo el mundo y la sentencia en EE UU puede alterar el avance del resto de casos.

Como telón de fondo queda la rivalidad comercial entre las dos marcas, enfrentadas por la llegada del teléfono Galaxy S III, de Samsung, y los rumores sobre el iPhone 5, con el que Apple podría recuperar su reinado. Según los resultados del último trimestre, Samsung alcanzó la venta de 50 millones de smartphones -muy por delante de los 26 millones de iPhones vendidos por Apple- y con un beneficio de 5.900 millones de dólares (cerca de 4.800 millones de euros).

La semana pasada ambas casas presentaron ante la juez instructora del caso, Lucy Koh, sus respectivos sumarios, incluidos gráficos e imágenes en los que se comparan los originales y las supuestas copias. Apple argumenta (PDF) que Samsung desarrolló “un plan para copiar diseños y facetas innovadoras de Apple, de manera que pudiera competir contra ella”. El documento añade que para Samsung, “el hermoso diseño” del iPhone y su interfaz de usuario “sencilla e intuitiva” lo podía convertir en un producto tan exitoso como el reproductor de música iPod, que el sistema operativo de iPhone era “fácilmente copiable” y que el método de navegación táctil que Apple implementó en sus dispositivos “se estaba convirtiendo en el estándar para el mercado”.

Samsung, por su parte, alega (PDF) que la compañía de Cupertino no tiene argumentos para reclamar que sus diseños sean exclusivos y que nunca se benefició de las creaciones de otros. “A diferencia de la imagen que ha cultivado en los medios de comunicación, Apple ha admitido en documentos internos que su fortaleza no radica en ser el primero en desarrollar determinadas tecnologías sino en comercializarlas después con éxito”. El sumario incluye las declaraciones de un ingeniero de Apple, quien supuestamente afirmó que desconocía “con cuántas de nuestras ideas podemos decir legítimamente que fuimos los primeros a los que se les había ocurrido”.

Apple reclama, en concreto, el pago de 2.530 millones de dólares en calidad de daños. Si la juez estima que Samsung incurrió en una violación de patentes de manera deliberada, podría multiplicar la cantidad. La empresa coreana también se arriesga a una prohibición para vender sus productos, como el teléfono Galaxy S III, en el mercado norteamericano. La compañía estadounidense, sin embargo, no ha sido capaz de llegar a un acuerdo con Samsung -negociaban desde hace tres meses- y podría verse obligada a cambiar su estrategia en el ámbito de las patentes si pierde el caso que arranca este lunes.