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La UE analiza la posibilidad de destinar fondos a la lucha contra el spam

Los Veinticinco reconocen que hay que armonizar las diferentes legislaciones

Los ministros de Telecomunicaciones de la UE han pedido a la Comisión Europea que refuerce las medidas de protección a nivel comunitario contra el correo electrónico no solicitado, conocido como spam, y que analice la posibilidad de destinar fondos al desarrollo de soluciones técnicas. Los Veinticinco reconocen que se trata de un problema que no entiende de fronteras y que es necesario armonizar las diferentes legislaciones europeas.

En unas conclusiones aprobadas hoy, el Consejo de ministros de la UE señala que "el fenómeno de las comunicaciones comerciales no solicitadas es un problema prioritario" para la seguridad de Internet. Por ello, considera necesario que el Ejecutivo comunitario

estudie si sería posible utilizar futuros programas de financiación de la UE para "afianzar los progresos en materia de soluciones técnicas y de otro tipo para combatir la difusión de spam".

Asimismo, insta a la Comisión a que "asuma un papel activo", en colaboración con los Estados miembros, "para potenciar la cooperación internacional con terceros países". En este sentido, señala además la importancia de que los Veinticinco coordinen su actuación en los foros bilaterales y multilaterales y del intercambio de información sobre sus experiencias en materia de campañas de sensibilización y prácticas adecuadas.

Una plaga que no entiende de fronteras

Los ministros también demandan a la Comisión que estudie "si las diferencias entre las legislaciones nacionales sobre protección de la intimidad y comunicaciones electrónicas" pueden constituir "un obstáculo para el cumplimiento efectivo de la normativa a escala transfronteriza".

El ministro holandés de Economía, Laurens Jan Brinkhorst, en nombre de la presidencia de turno que ejerce su país, ha señalado que estas conclusiones son "muy importantes" porque reconocen el problema que supone el "spam". Brinkhorst ha señalado en una rueda de prensa que hay que trabajar para armonizar la legislación a través de un planteamiento multilateral "porque el spam es un problema muy amplio".

De ahí la necesidad de concienciar a la gente y de potenciar los programas de Investigación y Desarrollo en materia de control y prevención. Según los datos de la Comisión, más del 50% del tráfico mundial de correo electrónico (frente al 7% en 2001) es spam, aunque esta cifra debería disminuir en los próximos años, ha indicado el ministro holandés.

La ley vigente no se cumple

En octubre de 2003 entró en vigor una directiva (ley-marco) sobre la privacidad y la protección de datos personales en las comunicaciones electrónicas, cuyo objetivo principal es luchar contra la proliferación del correo electrónico comercial no

solicitado.

Esta directiva establece reglas estrictas e impone obligaciones para garantizar la seguridad y la confidencialidad de las comunicaciones en las redes electrónicas de la UE, incluidos Internet y los servicios móviles.

La norma prohíbe el spam en toda la Unión Europea, así como camuflar la identidad del remitente del correo o la utilización de una dirección de expedición falsa, normas que se deben aplicar también a los SMS (mensajes cortos a través de teléfonos móviles). Además, define las condiciones que hay que respetar para instalar en los ordenadores personales los chivatos o cookies. Estos son los archivos que se instalan de manera automática en el disco duro de los ordenadores de las personas que se conectan a una página de Internet y van registrando su paso por la red sin que ellos lo sepan.

Igualmente señala las normas para explotar los datos de localización generados por los teléfonos portátiles, que sólo pueden ser utilizados si el usuario da su acuerdo explícito.

Pero aunque la mayoría de los Estados miembros han transpuesto la directiva no todos la aplican estrictamente, por lo que la Comisión Europea considera necesario establecer "mecanismos adecuados de denuncia y sanciones eficaces".

También considera que los principales fabricantes mundiales de software podrían esforzarse en "investigar más a fondo la seguridad de las redes y la información, así como estudiar su inmediata aplicación práctica".