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Un fallo en el sistema de refrigeración, causa más probable del fracaso del Ariane 5

La comisión independiente que investiga el accidente concluye que las presiones sobre el motor Vulcain-II durante el vuelo fueron superiores a las previstas en los ensayos en tierra

Un fallo en el sistema de refrigeración del motor Vulcain-II fue la causa más probable del fracaso del vuelo inaugural del Ariane 5, el pasado 11 de diciembre, según ha informado hoy Wolfgang Koschel, presidente de la comisión independiente que investigó la explosión del cohete europeo. El informe revela que "una situación térmica degradada" en el motor "provocó fisuras en los tubos de refrigeración" que causaron fugas, lo que hizo que el cohete se saliera de su órbita, por lo que se ordenó su destrucción con dos satélites a bordo.

Según ha afirmado Koschel en rueda de prensa, en el accidente se produjo por la confluencia de dos circunstancias. Por un lado, en los ensayos en tierra se hizo "una definición no exhaustiva" de las presiones a los que está sometido el Vulcain-II durante el vuelo, y que se revelaron superiores a lo previsto. Por otro, el Vulcain-II provoca un mayor aumento de la temperatura que el Vulcain-I (una diferencia de unos 300 grados), lo que se une a un novedoso sistema de refrigeración, con menos tubos que el del motor inicial.

La comisión de investigación ha recomendado por ello renovar el sistema de enfriamiento del nuevo motor, basándose en el del anterior, que ha hecho doce vuelos sin problemas. "El Vulcain-I funciona y el Vulcain-II no. La comisión nos ha pedido que nos inspiremos en lo que funciona para hacer funcionar lo que no ha funcionado", ha asegurado el director general de Arianespace, Jean-Yves Le Gall, ante la prensa.

Sin fallos de fabricación

Sin embargo, tanto Koschel como Le Gall descartaron que el fallo en el motor se pueda relacionar con la política de reducción de costes impuesta por Arianespace. La comisión de investigación ha viajado a los centros de producción del motor Vulcain-II, en Vernon (Francia) y Lampoldshausen (Alemania), y no ha detectado fallos en su fabricación ni en su concepción.

En cuanto al futuro de Ariane-5 de diez toneladas, Le Gall ha señalado el inicio a partir del próximo día 20 de un nuevo programa para reanudar sus vuelos y ha precisado que a finales de año podría realizarse otro lanzamiento del cohete. Además, aunque la pérdida del más potente de los Ariane "no supondrá, en principio, retrasos" en los lanzamientos con el modelo clásico del cohete de Arianespace. Por lo que se refiere a la misión Rosetta se ha creado una comisión de investigación independiente para evaluar su viabilidad.

La sonda espacial, cuyo lanzamiento para el próximo día 12 se ha pospuesto y que debe posarse sobre el cometa Wirtanen dentro de casi 10 años, viajará a bordo de un Ariane-5 clásico, pero el vuelo tiene características específicas, por lo que los directivos de Arianespace han preferido aplicar la prudencia. En principio, las nuevas fechas del lanzamiento de Rosetta serán anunciados el próximo martes.