La ‘ley del solo sí es sí’ incluirá educación sexual obligatoria para los menores agresores y la prohibición de la publicidad pornográfica

La norma sobre la libertad y garantía sexual se debate y se vota este jueves en el Pleno del Congreso de los Diputados

Manifestación en la Plaza Sant Jaume de Barcelona en contra de la puesta en libertad provisional de los acusados de La Manada, en junio de 2018.
Manifestación en la Plaza Sant Jaume de Barcelona en contra de la puesta en libertad provisional de los acusados de La Manada, en junio de 2018.Massimiliano Minocri

El origen de lo que este jueves se aprobará —previsiblemente— en el Pleno del Congreso está en un portal de Pamplona la madrugada del 7 de julio de 2016, cuando cinco hombres violaron en grupo a una mujer de 18 años. Lo que en pocos días se conoció como el caso de La Manada, y el proceso judicial que siguió, provocaron un movimiento en la calle que tuvo efecto inmediato en la política. Miles de mujeres reclamaban un cambio de conciencia sobre la violencia sexual y sus protestas visibilizaron el agujero existente entre el sistema judicial y la percepción social sobre cuándo se da esa violencia. Tras casi seis años, todas aquellas manifestaciones se concretan este jueves en la Cámara con el debate y la posterior votación de la conocida como ley del solo sí es sí.

Es la recta final de una norma que ha creado tensiones entre partidos, con el Consejo General del Poder Judicial, e, incluso, a última hora entre los socios de Gobierno a cuenta de la prohibición de la prostitución. Fue la pasada semana en la Comisión de Igualdad donde debía aprobarse el dictamen favorable para que la ley llegara hoy a la Cámara Alta. Ha llegado, pone el consentimiento en el centro y ha ido incorporando novedades al texto final hasta el último momento.

Entre ellas, el mismo mecanismo de acceso para las mujeres víctimas de violencia sexual a las rentas de reinserción que las de violencia machista. O la modificación de la Ley penal del menor, para que en los casos en los que los agresores tengan menos de 18 años, las penas lleven siempre la medida accesoria de someterse a programas formativos sobre educación sexual y educación en igualdad.

Esta enmienda a la ley de libertad sexual, que se votará junto al resto este jueves, fue registrada el miércoles por PSOE, UP, ERC y EH Bildu. 24 horas antes y tras unas semanas en las que las denuncias por agresiones sexuales múltiples en las que los agresores eran menores o muy jóvenes, se han dado casi sucesivamente. Preguntada por esto tras la inauguración de la nueva sede del Instituto de las Mujeres, el miércoles, la ministra de Igualdad, Irene Montero, respondió que tienen que “seguir trabajando sin descanso hasta que no haya una sola violencia sexual más en nuestro país”. “La erradicación de las violencias machistas es una cuestión de Estado”, añadió.

Según explican desde el Ministerio de Igualdad, “responden a relevancia de los casos en los que los agresores son menores de edad, lo que hace necesario reforzar las medidas frente a los delitos de sexuales en la llamada ley penal del menor, para evitar que el comportamiento machista y violento que revelan estos casos se siga repitiendo en estos adolescentes o jóvenes”.

Fuentes del área de Montero apuntan a un “enfoque responsabilizador más que punitivista”, por lo que el cambio en esa norma tiene el objetivo de que “en todas las sentencias por delitos relativos a la libertad sexual sea obligatoria la medida accesoria de someterse a programas formativos sobre educación sexual y educación en igualdad”; que “en las decisiones judiciales sobre suspensión de las medidas, esta se condicione al cumplimiento de la medida accesoria de educación sexual y educación en igualdad”; y que “cuando se trate de delitos contra la libertad sexual o de delitos relacionados con la violencia de género, la medida de conciliación entre víctimas y responsables del delito esté condicionada a que sea la víctima la que la solicite de forma expresa. En los demás supuestos, no cabrá la conciliación o mediación”.

Además, también se ha incluido la reforma de la Ley General de Publicidad para declarar ilícitos los anuncios que “supongan promoción de la prostitución”, una enmienda presentada por ERC en diciembre y aprobada la semana pasada en la Comisión de Igualdad. “Se considerará ilícita la publicidad que utilice estereotipos de género que fomenten o normalicen las violencias sexuales contra las mujeres, niñas, niños y adolescentes, así como las que supongan promoción de la prostitución”, según el texto del dictamen de la Comisión.

A partir de las 15.00 de este jueves, todo lo anterior será debatido en el Congreso y la Ley de Libertad Sexual se acercará un poco más a su entrada en vigor. “Mañana [por hoy] aprobamos la ley del solo sí es sí, que precisamente reconoce un grito del movimiento feminista fundamental como el hermana, yo sí te creo; y pone el consentimiento en el centro”, afirmó el miércoles la ministra. “Se acabó que la justicia en nuestro país pueda distinguir entre un abuso y una violación. Y se acabó que la prueba definitiva para determinar si ha habido una agresión es si la víctima ha presentado resistencia. A partir de ahora, si decimos sí, hay una relación sexual consentida, y si ese sí no existe, hay una agresión”.

Sobre la firma

Isabel Valdés

Corresponsal de género de EL PAÍS, antes pasó por Sanidad en Madrid, donde cubrió la pandemia. Está especializada en feminismo y violencia sexual y escribió 'Violadas o muertas', sobre el caso de La Manada y el movimiento feminista. Es licenciada en Periodismo por la Complutense y Máster de Periodismo UAM-EL PAÍS. Su segundo apellido es Aragonés.

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