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El PSOE retira la enmienda sobre prostitución que ponía en riesgo la ley del ‘solo sí es sí’

Los socialistas planteaban un texto abolicionista que contaba con el apoyo del PP, pero el rechazo de la mayoría de la investidura podía provocar que la norma no saliera

Ley Libertad Sexual España
La ministra de Igualdad, Irene Montero, este miércoles en el Congreso.Alberto Ortega (Europa Press)

El PSOE ha tenido que recular al comprobar que el enésimo pulso interno entre el grupo mayoritario de la coalición y Unidas Podemos, esta vez a cuenta de cómo se aborda la abolición de la prostitución, ponía en riesgo la aprobación de la ley de libertad sexual, llamada del solo sí es sí, una de las estrellas de la legislatura y gran referente del Ministerio de Igualdad, dirigido por Irene Montero. Después de meses de negociaciones infructuosas tras su aprobación en Consejo de Ministros el pasado julio, la situación había llegado al límite y había un riesgo real de que la norma no llegara la próxima semana al pleno del Congreso, por lo que los socialistas han decidido en el último momento retirar una enmienda que suponía incluir la abolición de la prostitución en esta legislación e incluía la tercería locativa —quienes ponen pisos o locales para que se ejerza la prostitución—, algo que rechazaban Unidas Podemos y otros grupos de la mayoría y ponía en peligro la aprobación de la norma, según fuentes oficiales del PSOE.

El dictamen de la ley ha sido aprobado finalmente este miércoles en la Comisión de Igualdad de la Cámara baja, pero para lograr eso, dada la división que generaba el asunto, Unidas Podemos ha aceptado una enmienda de supresión que elimina por completo todos los artículos que se referían a la prostitución. De esta manera, Igualdad asume recortar su propia norma para lograr que sea aprobada.

Todos los grupos, excepto el Partido Popular, han criticado con dureza al PSOE en la Comisión celebrada durante la tarde de este miércoles por ese intento de introducir en la última de las sesiones, tras meses de negociaciones, una cuestión tan relevante como la forma de abordar la abolición de la prostitución a través de una enmienda no pactada con la mayoría y apoyada en el PP. Pero los socialistas han contestado con indignación porque el resto de grupos amenazaran con tumbar la ley si se aprobaba su enmienda.

“Nos hemos quedado solas”, ha admitido Adriana Lastra en rueda de prensa, visiblemente molesta con la posición de los demás grupos de la mayoría, que en su opinión no tienen resuelto internamente el debate sobre la abolición de la prostitución, al contrario que los socialistas, y por eso ponen pegas. “El PSOE se queda solo defendiendo la abolición de la prostitución en la ley de libertad sexual. Triste retroceso en un texto que pierde mucho valor”, ha asegurado Andrea Fernández, responsable de Igualdad de la Ejecutiva del PSOE, después de tomar la decisión de retirar la enmienda.

“El PSOE tiene 143 años de historia. Abolir la prostitución para nosotros es irrenunciable. Todos ustedes han puesto en riesgo la ley menos el PSOE. No podemos perder un minuto en legislar contra el proxenetismo”, ha rematado Laura Berja, portavoz socialista en la comisión, que reprochaba a los demás grupos que amenazaran con tumbar la norma si se aprobaba la enmienda socialista.

El PSOE ha anunciado que presentará mañana jueves una proposición de ley que “abordará una redacción efectiva del proxenetismo y de la tercería locativa”. “Espero que la apoyen todos, incluida la ministra de Igualdad”, ha asegurado Lastra. En esa proposición, las socialistas incluirán también multar a los puteros. Una propuesta que no está alejada del borrador de ley de trata que ya manejaban en 2018.

La secretaria de Estado de Igualdad, Ángela Rodríguez, ha celebrado que la Comisión de Igualdad haya dado el visto bueno al dictamen. “Es una noticia que muchas mujeres llevan esperando demasiado tiempo”, ha afirmado. “Las víctimas de violencias sexuales se merecen una ley como esta, una ley que por fin va a poner final a una serie de situaciones injustísimas. En primer lugar, la distinción entre abuso y agresión, poner el consentimiento en el Código Penal, devolverle a las mujeres la agencia sobre sus propios cuerpos”, ha remarcado en el Congreso. Este episodio, uno más en las batallas del PSOE y Unidas Podemos, muestra las diferencias de fondo entre los dos grupos y su duro combate por la representación del feminismo.

Unidas Podemos ha planteado al PSOE sacar la prostitución de la norma del solo sí es sí, para no ponerla en riesgo, e introducirla en la ley de trata que ya se está tramitando, pero los socialistas lo han rechazado hasta el último momento. La tensión entre estos y todos los demás grupos de la mayoría, especialmente Unidas Podemos, ha sido muy evidente durante toda la comisión.

La cuestión, muy resumida, es que durante los últimos meses los distintos grupos han mantenido infinitas reuniones, charlas y llamadas para acordar un texto en el que todos cediesen en algo para poder sacarlo adelante. Esa cesión, por parte de los minoritarios —los que sirvieron al Gobierno para la investidura— se refería precisamente a la tercería locativa y al cómo y desde qué normativa se afrontan el proxenetismo y la prostitución.

Algunos de esos grupos defienden que hay “trabajadoras sexuales”, como ha definido Mireia Vehí, del Grupo Mixto, para las que la enmienda del PSOE no sería válida. Pero el enfado mayoritario, y sobre lo que han versado todas las intervenciones en la comisión, ha sido por dos cuestiones. Porque la enmienda ha llegado, tras medio año y cuando todo parecía ya ajustado, en la última de esas reuniones. Y porque habían alcanzado ese ajuste con un acuerdo común, que la ley del sí es sí iba a versar exclusivamente sobre los derechos y las garantías sexuales de las mujeres; y se llevaría la especificidad de la trata y la explotación sexual a la ley de trata que están trabajando. Isabel Pozueta, del grupo GEH-Bildu, afirmó durante la Comisión que la enmienda del PSOE “abría la puerta a un debate sobre a prostitución que necesita de un debate amplio y con tiempo y ajeno al objeto de esta ley”.

La cuestión no tendría mayor relevancia política —Unidas Podemos también presenta muchas veces enmiendas no pactadas con el PSOE que no salen adelante y simplemente quedan claras las diferencias de posición entre ambos grupos— si no fuera porque tenía inicialmente muchas posibilidades de salir aprobada, porque el PP estaba dispuesto a apoyarla. Si eso sucedía, el problema sería mayúsculo, porque los populares respaldaban la enmienda, pero no la ley completa. Y por tanto el PP no apoyaría el dictamen, pero tampoco lo harían otros grupos de la mayoría, incluido Unidas Podemos, que no secundaba la enmienda del PSOE. La ley, en ese escenario, iba a caer. Ante esta tesitura y entre críticas de todos los grupos que apoyan a la mayoría, los socialistas han decidido dar marcha atrás.

Ni Unidas Podemos ni otros grupos que respaldan al Gobierno, que no estaban de acuerdo con esta enmienda del PSOE, se mostraban dispuestos a apoyar la norma una vez que se incorporara esa abolición completa de la prostitución. “Esta enmienda no responde ni a las recomendaciones de organismos internacionales ni resuelve la carencia de legislación sobre el proxenetismo y deja en riesgo a mujeres que no tienen otra salida que la prostitución”, señaló Unidas Podemos en la comisión.

Los socialistas defendían que ellos no han negociado la enmienda con el PP, son los populares los que han decidido apoyarla, y aseguraban que en cualquier caso apoyarán la ley con sus 120 escaños, por lo que la responsabilidad de que no saliera sería de Unidas Podemos. Este grupo, por el contrario, insistía en que hay un consenso entre todos los grupos de la mayoría sobre la prostitución que es diferente al de los socialistas y evita criminalizar a las mujeres que la ejercen.

Con este panorama, y a la vista de que el pulso podía poner en peligro la ley y también de que se habían quedado solos en la comisión con el único posible apoyo del PP, los socialistas han decidido retirar su enmienda.

“Estoy bastante preocupada por la fase final de la tramitación de la ley del solo sí es sí. Estamos proponiendo al conjunto de los grupos parlamentarios, desde hace meses, poder llegar a un acuerdo de redacción que tiene que ver con la lucha contra la industria proxeneta y la garantía de los derechos de las mujeres que están en contextos de prostitución”, había manifestado por la mañana Irene Montero. “Lo que le estamos proponiendo, especialmente al PSOE, que es de quien depende la posibilidad de llegar a un acuerdo, es retirar esos artículos de la ley y llevarlos a la ley de trata, para poder garantizar que aprobamos la ley del solo sí es sí como merecen las mujeres y el movimiento feminista en España”, había asegurado.

Por su parte, la presidenta de la Comisión de Igualdad y exvicepresidenta del Gobierno, Carmen Calvo, había considerado que el “poder legislativo debería aprovechar la oportunidad para ir rápido” hacia la abolición de la prostitución y rechazaba posponer el debate.

El malestar es evidente en el socio minoritario del Gobierno, que ve en esta polémica el enésimo pulso del PSOE por liderar los avances del movimiento feminista, así como un intento por desgastar los ministerios de Unidas Podemos y llegar, en cambio, a pactos con el PP de Alberto Núñez Feijóo. Los socialistas también están muy molestos porque Unidas Podemos no ha aceptado una posición abolicionista del PSOE sobre la prostitución. Pero finalmente han decidido recular para evitar poner en riesgo una ley muy relevante para el Gobierno.

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