Juana Rivas terminará de cumplir la condena en su domicilio con una pulsera de control telemático

Prisiones le amplía la semilibertad a partir del próximo miércoles 22 de diciembre

Juana Rivas a su salida del juzgado de lo Penal 1 de Granada en 2018.
Juana Rivas a su salida del juzgado de lo Penal 1 de Granada en 2018.PEPE TORRES (EFE)

Instituciones Penitenciarias, dependiente del Ministerio del Interior, ha concedido a Juana Rivas el régimen de semilibertad que le permitirá cumplir los aproximadamente nueve meses que le quedan de condena en casa con control telemático. Según ha sabido EL PAÍS, la Junta de Tratamiento –órgano formado por profesionales penitenciarios– acordó el pasado miércoles, dentro de las revisiones semestrales que se hace del régimen penitenciario de todos los reclusos, ampliar a partir del próximo miércoles 22 de diciembre el régimen abierto del que ya disfrutaba Juana Rivas en el Centro de Inserción Social (CIS, donde cumplen sus condenas los reclusos en semilibertad) de Granada. Para ello, se ha decidido aplicarle el artículo 86.4 del Reglamento penitenciario, que contempla la instalación a la condenada de un dispositivo de control telemático (una pulsera o tobillera), según detallan a este diario fuentes penitenciarias.

De este modo, desde el momento en que se le coloque la pulsera, la mujer seguirá cumpliendo la condena sin tener que acudir ningún día a dormir al centro penitenciario. Eso sí, de lunes a jueves tendrá que permanecer en la vivienda que haya fijado como domicilio entre las 22.00 y las 8.00 de la mañana siguiente. Los fines de semana no tendrá que cumplir este requisito temporal. Prisiones, en ocasiones, no cuenta con suficientes pulseras. Si ese fuera el caso el 22 de diciembre y no hubiera una para Rivas, entonces tendría que dormir de lunes a jueves en el CIS hasta que la consiga.

Este no será, sin embargo, la única medida control que se le ha impuesto. Instituciones Penitenciarias le ha fijado la obligación de acudir una vez a la semana al CIS de Granada, para entrevistarse con los trabajadores sociales y, además, le prohíbe salir de la ciudad de Granada sin permiso. También deberá estar localizable las 24 horas del día en un teléfono móvil que tendrá que estar siempre encendido. Por último, los servicios penitenciarios harán un control mensual de su actividad laboral.

Carlos Arangüez, abogado de Rivas, emitía un comunicado la mañana del miércoles explicando que su clienta saldría a diario del CIS, de 8 de la mañana a 21.30 y dos fines de semana al mes. En su nota, el letrado ha explicado que están “muy agradecidos” por la respuesta de la Junta de Tratamiento del centro porque ello le permitirá a Rivas “además de salir a trabajar, ver a sus hijos estas Navidades”. El juzgado de Cagliari (Italia) que juzga la guardia y custodia de los niños —en manos ahora de Francesco Arcuri, expareja de Rivas— ha permitido que los niños pasen gran parte de las próximas vacaciones en España con su madre.

Rivas fue condenada en julio de 2018 a cinco años de prisión y seis de pérdida de la patria potestad sobre sus dos hijos por dos delitos de sustracción de menores, en una sentencia ratificada por la Audiencia Provincial y modificada por el Tribunal Supremo. Este órgano consideró que había un único delito y rebajó la pena a dos años y medio de cárcel, manteniendo la pérdida de la patria potestad. En noviembre, el Gobierno indultó parcialmente —como indicaba un informe del Supremo— y devolvió la patria potestad a Rivas, además de rebajar la pena de prisión a 15 meses. Ante esa pena menor ya a dos años, y dándose por cumplidos los requisitos necesarios según el abogado de Rivas, este solicitó su puesta en libertad. El viernes, 10 de diciembre, el juez Piñar emitió un auto que ha resultado especialmente controvertido por los razonamientos utilizados y que dejaba a la mujer sin disfrutar de la libertad completa.

El miércoles, el equipo de abogados de Rivas ha anunciado la presentación del recurso, con carácter de urgencia para, según indicaron, conseguir que la Audiencia Provincial se pronuncie lo antes posible. Los letrados se basan en la idea de que “la suspensión de pena es un acto discrecional, pero no arbitrario” como consideran que ha sido el auto de Piñar. Para ellos, el juez basa su negativa a la libertad en “tres razones falsas, absolutamente inventadas”, según Arangüez. Estas son una supuesta falta de arrepentimiento, la reiteración de la conducta delictiva de Rivas en Italia y, finalmente, lo que el letrado considera " cruel y temerario”, afirmar que un hijo de Rivas ha sido abusado sexualmente. En sentido contrario, los abogados opinan que “se cumplen todos los requisitos legales para conceder la suspensión y además concurren circunstancias que aconsejan conceder este beneficio”:

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