La crisis del coronavirus

Castilla y León confina Aranda de Duero y prepara el cierre de Burgos ante el descontrol de la segunda ola

Aragón limita aforos, reuniones sociales y adelanta el cierre de la hostelería a las 23.00

Control policial a la salida de Aranda de Duero, durante el confinamiento de agosto.
Control policial a la salida de Aranda de Duero, durante el confinamiento de agosto.EFE

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La Junta de Castilla y León ha decretado el confinamiento de la localidad burgalesa de Aranda de Duero, de 32.000 habitantes, ante los múltiples casos de coronavirus. La orden del Ejecutivo se ha publicado este lunes en el Boletín Oficial de Castilla y León, de modo que se aplicará a partir del martes. Fuentes del Gobierno autonómico confirman que la ciudad de Burgos, de 175.000 habitantes, también será sometida a un cierre perimetral de, al menos, dos semanas, que según portavoces del Ayuntamiento entrará en vigor en la madrugada del martes al miércoles. La conocida como segunda ola de la pandemia sigue descontrolada en Castilla y León, que acumula tres días consecutivos por encima de los 1.000 casos diarios confirmados.

Burgos se sumará a León, Palencia y Salamanca como capitales de provincia sobre las que se aplican las restricciones de entrada y salida. También está en vigor la medida en ciudades como Miranda de Ebro (Burgos) o Medina del Campo (Valladolid). La provincia burgalesa sumó este domingo 243 contagios nuevos, la mayor cifra de la comunidad. La consejera de Sanidad, Verónica Casado, había avisado del riesgo que corría Aranda de Duero y había solicitado extremar la precaución en ambas ciudades.

Daniel de la Rosa, alcalde de Burgos, en una rueda de prensa en septiembre. En vídeo, De la Rosa anuncia el confinamiento de Burgos.(EUROPA PRESS)

Aranda ya estuvo dos semanas aislada en agosto después de alcanzar una incidencia en 14 días de 600 casos por 100.000 habitantes. Las limitaciones actuales solo permiten entrar o salir del municipio ribereño por motivos laborales o formativos, causas de fuerza mayor o cuidado de mayores. La Junta ya había prohibido la semana pasada, con alcance regional, los encuentros con más de seis personas, así como el consumo en las barras de los bares y fumar en terrazas.

La incidencia acumulada en la zona básica de salud arandina durante los últimos 14 días muestra el alcance de los rebrotes. El área norte registró 157 infecciones, equivalentes a una incidencia de 790 por 100.000 habitantes; el sur, con 78, se tradujo en 482,1, al límite del medio millar establecido por Sanidad como criterio para el cierre. El sector de Aranda rural, con 27 enfermos en esas dos semanas, alcanzó una incidencia de 286,7 positivos por 100.000 personas. El medio millar de positivos en ese volumen de población marca, junto a una ocupación de las UCI superior al 35% y más del 10% de positividad de las PCR, que un núcleo deba confinarse, según los criterios establecidos por el Ministerio de Sanidad.

El alcalde de Burgos, Daniel de la Rosa (PSOE), admite en conversación telefónica que todo apuntaba a un cierre de la ciudad. El miércoles pasado, el regidor ya había pedido a los ciudadanos limitar sus movimientos pues la localidad tenía ya una incidencia por encima de los 400 casos por 100.000 habitantes. Este sábado la ciudad cuantificó 125 nuevos contagiados, mientras que los tres días anteriores arrojaron 113, 111 y 113 positivos respectivamente.

Ha sido este lunes por la mañana cuando el presidente autonómico, Alfonso Fernández Mañueco (PP), y la consejera de Sanidad se lo han ratificado en una llamada. De la Rosa confía en que las dos semanas decretadas basten para recobrar el control sobre los repuntes y destaca que las medidas son idénticas a las de León, Palencia y Salamanca. El regidor ha señalado la buena relación que mantiene con la Junta en este momento tan complejo: “Debemos evitar por encima de todo la confrontación pública entre instituciones, hemos intentado ser ejemplares y la Junta también lo ha sido”.

Sus convecinos, augura, entenderán la normativa porque “la gente necesita certezas, seguridad y no el escenario de otros territorios”, y ha censurado la “confrontación ideológica” que se ve en zonas como Madrid. El alcalde ha indicado que la falta de conocimiento sobre el virus provoca que haya personas “defraudadas” porque pensaban que “había pasado lo peor”. De la Rosa receta “confianza y certezas” para recuperar ese ánimo y solicita que la ciudadanía limite la vida social y se quede en sus casas. “Entiendo a los jóvenes, a los hosteleros… pero el principal foco de contagio llega del ámbito de confianza”, ha añadido. Una importante porción de las infecciones procede de los jóvenes, que pueden ejercer de “supercontagiadores” si no asumen que pueden ser asintomáticos y estar propagando la covid-19. Hay que hacer pedagogía con ellos, insiste, si bien recuerda que los encuentros familiares o las comidas de fin de semana, no siempre protagonizadas por el tramo de entre 15 y 29 años, también conllevan peligro de difusión vírica.

Además de las ciudades castellanoleonesas, siguen bajo confinamiento perimetral Madrid y otras nueve ciudades de la región ―Alcobendas, Torrejón de Ardoz, Alcalá de Henares, Fuenlabrada, Móstoles, Leganés, Getafe, Alcorcón y Parla―; Ourense, Écija (Sevilla) y Linares (Jaén), así como pequeñas localidades en varias comunidades. La situación epidemiológica de Ponferrada (León, 65.000 habitantes) también acerca la opción del confinamiento. El alcalde, Olegario Ramón (PSOE), explica que “es posible si no hay una mejoría rápida y clara”.

Zaragoza, próxima al cierre perimetral

Aragón ha elaborado un decreto ley que contempla tres niveles de alerta sanitaria y establece la posibilidad del confinamiento perimetral. La incidencia acumulada a 14 días en la comunidad, ha explicado la consejera de Sanidad, Sira Repollés, es de 505 casos por 100.000 habitantes (465 por 100.000 en la ciudad de Zaragoza), la ocupación de las unidades de cuidados intensivos es del 40% y la positividad en las PCR se sitúa en el 18%, informa Jessica Mouzo. “No es una situación buena y nos exige tomar medidas ya”, ha advertido Repollés.

Según el decreto ley, en el primer nivel de alerta se reducirán los aforos al 75%; en el segundo, al 50%; y en el tercero, al 25% y, en la restauración, solo se podrá consumir en terraza. El Gobierno de Aragón ha decretado que toda la comunidad, incluida la capital, pasará a estar en el nivel 2. Esto significa que los aforos estarán al 50%, las reuniones y encuentros sociales no podrán ser de más de seis personas y se establece el cierre de la hostelería a las 23.00.

Aragón no prevé ningún nuevo cierre perimetral, pero Repollés ha admitido que Zaragoza está muy cerca. El decreto ley contempla que, para municipios de más de 100.000 habitantes (solo es el caso de Zaragoza), se tendrán en cuenta los mismos criterios que recoge el Ministerio de Sanidad (más de 500 casos por 100.000 habitantes, una positividad de PCR por encima del 10% y una ocupación de las UCI, el 35%). “También hemos establecido franjas entre 10.000 y 100.000 habitantes, donde además de la incidencia [de más de 500], se valorarán otros parámetros como la velocidad de duplicidad de los casos, el tipo de contagios y la posibilidad de rastreo”, ha indicado.

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