Activistas contra el cambio climático impiden la distribución en el Reino Unido de los periódicos de Murdoch

Extinction Rebellion bloquea la salida de dos de las rotativas del magnate de los medios

Activistas de Extinction Rebellion bloquean la rotativa de Boxbourne en la madruga de este sábado
Activistas de Extinction Rebellion bloquean la rotativa de Boxbourne en la madruga de este sábadoEXTINCTION REBELLION UK (Reuters)

Varios grupos de activistas contra el cambio climático de la organización Extinction Rebellion han culminado una semana de protestas programadas en todo el Reino Unido con un ataque directo contra los intereses del magnate de los medios, Rupert Murdoch. Durante la noche del viernes y la madrugada de este sábado, docenas de manifestantes bloquearon con coches y estructuras de bambú las carreteras de acceso a dos de las principales rotativas de New Corp, la editora de periódicos como The Times, The Sun y The Daily Mail. Los camiones que distribuyen los ejemplares no pudieron abandonar durante horas las instalaciones que la empresa tiene en las localidades de Broxbourne y Knowsley. Ambos centros imprimen gran parte de los ejemplares de los diarios de Murdoch, pero también otras cabeceras como Financial Times o The Daily Telegraph. “Nuestra actuación de la pasada noche ha logrado un día menos de desinformación, división y odio. Por una noche, la gente corriente -aterrorizada ante la emergencia climática y ecológica de la que tantos de nuestros medios de comunicación no están informando suficientemente- ha logrado que estas corporaciones poderosas y antidemocráticas sientan en su pellejo la vulnerabilidad que día a día sufren ellos”, ha afirmado el movimiento Extinction Rebellion en un comunicado público. La policía ha arrestado durante la noche a 13 activistas.

News Corp logró derivar gran parte de la impresión a otras rotativas de la competencia e imprimir gran parte de sus diarios, pero la distribución ha sufrido un considerable retraso y muchos quioscos han amanecido este sábado sin ejemplares a la venta. La compañía ha pedido disculpas a sus lectores y a los quiosqueros. “Este atentado contra toda la prensa libre ha afectado a muchos trabajadores. A los empleados de noche de las rotativas, a los conductores que realizan la distribución y a todos los que participan en el proceso de venta al por mayor y en los quioscos. Todos han sufrido retrasos y se enfrentan a posibles sanciones, y exigimos la intervención de la policía y del Ministerio del Interior”, ha dicho un portavoz de la empresa mediática.

Por primera vez en mucho tiempo, Extinction Rebellion no ha captado la simpatía de una opinión pública que no ha acertado a entender el sentido último de su boicot. “Esta mañana, por todo el país, muchas personas no pudieron leer su periódico a causa de las acciones de Extinction Rebellion. Este atentado contra la prensa libre, la sociedad y la democracia es completamente inaceptable”, ha denunciado la ministra del Interior, Priti Patel, en su cuenta de la red social Twitter. “Se trata de algo muy preocupante, y no entiendo realmente lo que pensaban lograr con esta acción. Para muchos lectores, sobre todo de edad avanzada, que su periódico llegue cada mañana forma parte de su vida diaria, y creo que lo que han hecho no es correcto”, aseguraba Emily Thornberry, la portavoz laborista de Comercio Internacional, a la cadena de radio de Murdoch, Times Radio.

Los activistas han escogido como uno de sus objetivos prioritarios al imperio del todopoderoso Rupert Murdoch y culpan a la línea editorial de sus medios de la falta de acción del Gobierno en la lucha contra el cambio climático. “A Murdoch le queremos decir algo: no nos disculpamos por boicotear tus negocios. Deja ya de ocultar la verdad sobre la crisis climática y de obtener beneficios a costa de las divisiones que provocas con tus periódicos”, afirma la organización en su comunicado.

Extinction Rebellion ha paralizado durante gran parte de las semanas algunas de las principales arterias de Londres y otras grandes ciudades del Reino Unido, y concluirá con una protesta la larga marcha a pie de muchos activistas desde Brighton a la capital británica, para protestar frente al Parlamento, en Westminster. Durante los últimos meses se ha acrecentado la tensión entre las diversas organizaciones que respaldan la campaña. Los principales responsables han pretendido remarcar su supuesta falta de sesgo político con duras acusaciones contra otros movimientos como las Juventudes Comunistas del Reino Unido o los seguidores del Black Lives Matter. Uno de los líderes de Extinction Rebellion, Rupert Read, afirmó el pasado viernes que los grupos “parasitarios” de la extrema izquierda estaban intentando sacar provecho de las protestas contra el cambio climático para avanzar sus propias causas.

Sobre la firma

Rafa de Miguel

Es el corresponsal de EL PAÍS para el Reino Unido e Irlanda. Fue el primer corresponsal de CNN+ en EE UU, donde cubrió el 11-S. Ha dirigido los Servicios Informativos de la SER, fue redactor Jefe de España y Director Adjunto de EL PAÍS. Licenciado en Derecho y Máster en Periodismo por la Escuela de EL PAÍS/UNAM.

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