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Los usuarios del metro de Londres se enfrentan con los activistas que protestan por el cambio climático

La policía detiene a cerca de 1.700 manifestantes a lo largo de la semana

Enfrentamiento entre activistas y usuarios en el metro de Londres.

Las estaciones de metro de Londres son un hervidero de nervios durante las horas punta. El hecho de que los activistas contra el cambio climático de la organización Extinction Rebellion las hayan escogido como su nuevo objetivo ha puesto en riesgo el apoyo popular del que gozaba hasta ahora su protesta. A primera hora de este jueves, algunos usuarios de las líneas subterráneas han decidido enfrentarse a los manifestantes. En la estación de Canning Town, una de las paradas de la abarrotada línea Jubilee, pasajeros encolerizados han obligado a la fuerza a bajar del techo de uno de los vagones a un activista, que ha sido protegido por los agentes de seguridad del Metro de Londres.

Extinction Rebellion había planeado boicotear durante una hora este jueves los centros neurálgicos del transporte público de la metrópolis. En la estación de Docklands Light Railway, por ejemplo, han intentado bloquear las entradas y al menos dos activistas se han pegado al techo del ferrocarril. También en ese punto se han vivido momentos de tensión.

La Policía Metropolitana decidió a partir del pasado lunes una política de tolerancia cero con las protestas de los activistas, que durante toda la semana pasada habían provocado con sus acciones un caos generalizado en la ciudad. Cerca de 1.700 de ellos han sido ya detenidos.

La oposición laborista ha criticado con dureza el giro en el tratamiento por parte de las autoridades policiales y ha defendido el derecho a la libertad de expresión de los manifestantes. Los abogados de Extinction Rebellion han recurrido la nueva política ante un alto tribunal británico. El Partido Conservador ha girado también en su posicionamiento de comprensión y solidaridad con los activistas y ha comenzado a tomar postura del lado de miles de londinenses que comienzan a expresar su hartazgo con el caos que está viviendo la ciudad.

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