El auge de contagios obliga a Aragón a reforzar su dispositivo hospitalario

La comunidad confirma que se han suspendido operaciones no urgentes y permite que se aplacen las vacaciones de los sanitarios

Sala multiusos del Auditorio de Zaragoza acondicionada para acoger pacientes asintomáticos de la COVID-19, el pasado 27 de julio.
Sala multiusos del Auditorio de Zaragoza acondicionada para acoger pacientes asintomáticos de la COVID-19, el pasado 27 de julio.TONI GALAN (EFE)

Los hospitales de Aragón vuelven a ponerse en alerta por la covid-19. El auge de casos en la comunidad, que ayer sumó 442 nuevos infectados, empieza a impactar en los grandes centros sanitarios: hay 288 pacientes ingresados, 27 de ellos en la unidad de cuidados intensivos (UCI). La situación, según la consejera de Sanidad, Sira Repollés, está “controlada”, pero los hospitales ya han empezado a desplegar sus planes de contingencia. Algún centro ya ha tenido que suspender intervenciones y el Gobierno regional ha dado luz verde para retrasar vacaciones del personal si es necesario, abrir plantas cerradas y reincorporar personal jubilado.

La curva epidémica en Aragón, en una especie de fase 2 (con restricciones de aforo) en varios municipios, entre ellos la capital, sigue al alza. Lo que empezó con brotes entre temporeros en las comarcas orientales se ha dispersado por la comunidad, con focos activos en todas las provincias, especialmente en Zaragoza, que acumula el grueso de casos reportados ayer (297). El 27 de julio, Aragón registró 502 contagios, casi el doble de los notificados el mayor día de la primera ola, el 29 de marzo (266). Claro que entonces no se realizaban pruebas PCR a todos los sospechosos, como sí pasa ahora: 2.700 se hicieron en las últimas 24 horas.

Con este escenario sobre la mesa y los contagios en ascenso, los hospitales de Aragón han empezado a desplegar sus planes de contingencia. Fuentes de la consejería confirmaron que se han suspendido ya algunas intervenciones programadas no urgentes, aunque no han precisado cuántas ni en qué hospitales, pero el Heraldo de Aragón citaba ayer el Miguel Servet y el Clínico. “El sistema sanitario no se encuentra en una situación de estrés, pero sí que estamos notando un incremento en el número de ingresos en hospitalización convencional y en UCI”, admitió ayer la consejera de Salud, Sira Repollés. Hay 288 camas con pacientes con covid-19, 29 de ellos en la UCI.

Los hospitales con más casos ingresados son el Miguel Servet (78 en planta y 10 en la UCI) y el Clínico de Zaragoza (82 hospitalizados, siete de ellos en las unidades de críticos). Solo el Hospital San José de Teruel está libre de covid-19. Según la consejería de Sanidad, con los pacientes infectados ingresados y los hospitalizados por patologías ajenas a la covid-19, la disponibilidad de camas UCI es del 45% y de plazas convencionales es del 37%.

“Aunque es perfectamente controlable, sí es cierto que, en una situación de verano, donde tenemos plantas cerradas, hemos dado autonomía a cada hospital para que gestione la apertura de esas plantas y la dotación de recursos humanos que, previsiblemente, se tendrá que ir abriendo”, explicó Repollés. Se trata de unidades que se suelen cerrar en verano, matizó, para hacer obras o modificaciones y que, debido al auge de casos, “es posible que se tengan que abrir”.

La consejería de Sanidad lanzó ayer una instrucción por la que permite a los hospitales retrasar las vacaciones del personal para hacer frente a la presión asistencial al alza causada por la covid-19. “Siempre se priorizará demorar las vacaciones de aquellas personas que ya hayan disfrutado de, al menos, 15 días de vacaciones o aquellas que en la oleada anterior no hayan estado sometidas a un estrés excesivo que les requiera un descanso especial”, puntualizó la consejera. Las demoras serán bonificadas económicamente o en días.

Reincorporar jubilados

Para poder contar con el máximo de profesionales posibles ante un eventual incremento de las necesidades asistenciales, la consejería de Sanidad también anunció que permitirá incorporar a los jubilados menores de 70 años al servicio activo.

En la contratación se priorizarán los refuerzos en la atención primaria, especialmente en las tareas relacionadas con la atención a la covid-19, sobre todo, en lo que respecta al seguimiento de casos y contactos. Repollés aseguró que Aragón tiene uno de los sistemas de rastreo más potentes, con un rastreador por cada 5.000 habitantes y 20.000 personas en control diario por riesgo de covid-19. Según la consejera, detectan seis contactos por cada caso.

La titular de Sanidad insistió en que “el punto álgido de contagios está en Zaragoza capital, aunque han bajado un poco los datos”. Por lo pronto, rechazó modificar las medidas restrictivas impuestas en la comunidad.

45 residencias con casos y 112 ancianos afectados

El virus ha vuelto a entrar en los centros residenciales de ancianos y discapacitados de Aragón. Hay 45 con casos positivos, aunque el 80% de los infectados se concentran en cuatro centros. La consejera de Sanidad, Sira Repollés, no precisó cuántos de estos centros son residencias de ancianos, pero sí reveló que hay 112 mayores infectados.

La consejería de Salud y la de Ciudadanía y Derechos Sociales han lanzado un plan conjunto para las residencias que pasa por unificar la atención sanitaria de los residentes —hasta ahora cada uno tenía su médico de cabecera en el lugar de donde procedían— en el centro de salud más próximo. Habrá también una enfermera de atención primaria de referencia para cada residencia y, a su vez, esta tendrá un interlocutor válido con los servicios sanitarios.

Ante el auge de contagios en la Comunidad, la prohibición de salir fuera de la residencia para pequeños paseos —hasta ahora circunscrita a las zonas en fase 2— se extenderá a todo Aragón.

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Sobre la firma

Jessica Mouzo

Jessica Mouzo es redactora de sanidad en EL PAÍS. Es licenciada en Periodismo por la Universidade de Santiago de Compostela y Máster de Periodismo BCN-NY de la Universitat de Barcelona.

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