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El Gobierno asegura que Euskadi respira un aire de calidad pese a su nivel industrial

Pone en marcha una aplicación móvil para monitorizar en tiempo real las 53 estaciones de control

El consejero, Iñaki Arriola, en el Parlamento vasco.
El consejero, Iñaki Arriola, en el Parlamento vasco.

Euskadi puede respirar hondo. Pese al nivel industrial, que supera el 25% de su PIB, la calidad del aire durante 2018 fue buena o muy buena, según los datos recogidos por las 53 estaciones de control y seis unidades móviles repartidas por distintos municipios vascos. Tanto el monóxido de carbono (CO), como el dióxido de azufre (SO2), el dióxido de nitrógeno (NO2), el ozono (O3), y otros como el benceno, los metales pesados como el arsénico, cadmio y plomo, y el benzopireno, así como las partículas en suspensión, se mantuvieron el pasado año por debajo de los límites establecidos por la normativa internacional, precisa el informe elaborado por el Departamento de Medio Ambiente. Todos esos datos van a poder conocerse en tiempo real. Ya está disponible para descargar una aplicación para móviles que permitirá monitorizar la calidad de aire. Otra de las inversiones del departamento es un laboratorio móvil que permitirá identificar compuestos orgánicos volátiles o detectar contaminantes que originan olor.

Según el informe anual presentado este lunes en el Parlamento vasco, a lo largo de 2018, tan solo hubo tres valores altos de dióxido de azufre, aunque por debajo de los límites permitidos. Esos picos de detectaron en las estaciones del barrio donostiarra de Añorga, donde está ubicada una cementera; en el monte bilbaíno Arraiz, donde se encuentra la incineradora Zabalgarbi, y en el barrio de San Julián de Muskiz (Bizkaia), municipio en el que se enclava la refinería de Petronor. Los valores en estos puntos fueron 273, 271 y 263 microgramos por metro cúbico de aire respectivamente, cuando la normativa establece que no se puede superar el límite de 300 microgramos más de 24 veces al año.

El consejero de Medio Ambiente, Planificación Territorial y Vivienda, Iñaki Arriola ha asegurado que esos resultados avalan que "la calidad del aire es buena o muy buena y no tiene nada que ver con la polución y los malos humos que se respiraban en las décadas de los 60, 70 y 80 del siglo pasado en las áreas habitadas próximas a los principales núcleos industriales de Bizkaia y Gipuzkoa".

Nueva App

La nueva aplicación para dispositivos IOS y Android, denominada'Airea- Calidad del Aire en Euskadi, muestra el índice de calidad, las concentraciones de contaminantes y gráficos de evolución en cada una de las 53 estaciones que integran la Red de Control de Calidad del Aire. Permite visualizar el índice de calidad del aire registrado en cada estación, así como obtener información de las concentraciones de los diferentes contaminantes. La herramienta ofrece, además, un gráfico de evolución de las mismas con los datos tanto de las últimas 48 horas como de la última semana. Los índices de contaminación que registra diariamente la Red de Control de Calidad del Aire de Euskadi están adaptados a los parámetros definidos por la Agencia Europea de Medio Ambiente.

Arriola también ha presentado el nuevo laboratorio móvil que permite reprocesar muestras para detectar compuestos que no se detectan por el método standard, así como diferenciar compuestos que hasta ahora no era posible discriminar. Es decir, se podrán identificar fuentes de compuestos orgánicos volátiles o detectar contaminantes que originan olor, y por otro lado, estudiar diferentes entornos del País Vasco con el fin de conocer la exposición de la población a contaminantes diferentes de los que convencionalmente se han medido. Hasta la fecha, únicamente Estados Unidos y China disponen de laboratorios móviles con alcance similar, se ha congratulado el consejero.

Este nuevo laboratorio se compone de una estación meteorológica, un sistema automático de medida de partículas en suspensión, un captador de partículas en suspensión sobre las que se determina el contenido en metales e hidrocarburos, y la unidad de monitorización de compuestos orgánicos volátiles. Su configuración permite identificar, han indicado, el riesgo, el origen previsible del mismo y establecer un parámetro de control. El laboratorio incorpora también un sistema para la eliminación de la humedad y un cromatógrafo de gases acoplado a un detector de masas de vuelo. Este innovador detector de masas permite afinar en la identificación de contaminantes, gracias a su excepcional sensibilidad y calidad de los registros.

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