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El cura acusado de abusos en La Bañeza demanda a una de sus supuestas víctimas

Ángel Sánchez Cao se ha querellado por injurias y calumnias a Emiliano Álvarez, uno de los exseminaristas que lo denunció canónicamente por pederastia

Concentración ante el obispado de Astorga en diciembre de 2018.
Concentración ante el obispado de Astorga en diciembre de 2018.

El sacerdote Ángel Sánchez Cao ha demandado por "injurias y calumnias" en un juzgado de Ponferrada (León) a Emiliano Álvarez, uno de los exseminaristas que le acusaron por abusos sexuales cometidos en 1976 en el Seminario Menor de La Bañeza (León). El demandante acusa a Álvarez de mentir en una entrevista publicada el 12 de febrero de 2017 en el Diario de León en la que asegura que fue abusado sexualmente por él. Álvarez, además de acudir a los medios, denunció ese año a Sánchez Cao ante la diócesis de Astorga, que inició una investigación canónica que aún no ha concluido. El cura siguió dando misa en un pueblo de Ourense hasta el pasado enero, cuando el entonces obispo Juan Antonio Menéndez (ya fallecido) le apartó tras recibir más casos de otras supuestas víctimas.

En la demanda, el cura solicita que se celebre un acto de conciliación con el querellado, que el juzgado ha fijado para el próximo 25 de junio. La supuesta víctima ha subrayado que no piensa reconciliarse con Sánchez Cao, que irá a juicio y seguirá luchando. "No voy a achantarme ni a humillarme ante esta Iglesia corrupta. Si tengo que ir a la cárcel, iré. Mi verdad es la verdad", dice Álvarez. Los supuestos delitos de abusos contra el sacerdote están prescritos ante la justicia civil, ya que tuvieron lugar hace más de 40 años. "Me siento olvidado, utilizado y humillado. Me parece denigrante cómo actúa la curia y la Iglesia católica española. Después de dos años y medio sin tener una resolución, llega esto", se lamenta Álvarez.

Sánchez Cao, al que la diócesis le ha  prohibido el ejercicio público del ministerio y el contacto con menores, aseguró en una entrevista en el Diario de Valladolid que no conoce a las víctimas que le han denunciado. La muerte del obispo el mes pasado ha paralizado temporalmente el resto de las investigaciones eclesiásticas contra Sánchez Cao.

Este caso no es el único que ha azotado a la diócesis de Astorga. En 2016 otro exseminarista de La Bañeza escribió al papa Francisco denunciando que el cura José Manuel Ramos Gordón había abusado de él, de su hermano (hoy fallecido) y de otro compañero a finales de los años 80. El obispado abrió una investigación y decidió apartar a Ramos Gordón en 2017 durante un año. El obispo silenció el caso a la opinión pública y permitió al abusador oficiar tres misas y recibir un homenaje mientras cumplía la condena.

La víctima se sintió ofendida y acudió a contar su historia al diario La Opinión de Zamora. Meses después, otros exseminaristas denunciaron a Ramos Gordón por abusos. El episcopado, de nuevo, consideró culpable al cura y lo apartó 10 años a un monasterio fuera de la diócesis. Entre las víctimas que salieron a raíz del caso de Ramos Gordón se encontraba Emiliano Álvarez, que ahora solicita al papa Francisco que actúe. "No es digno del señor Bergoglio. Si lee este artículo le pido por favor que haga algo. Esto es la gota que colma el vaso", dice la supuesta víctima.

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