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Andalucía investiga a cuatro profesoras por mofarse de una niña con autismo en Sevilla

“Ya se ha trastocao”, es uno de los comentarios de las docentes, grabadas por los padres. La familia ha presentado una querella

Colegio Cervantes Dos Hermanas
Fachada del Colegío Público Cervantes, en Dos Hermanas (Sevilla).

El Servicio de Inspección de la Consejería de Educación de Andalucía está investigando la denuncia de los padres de una niña de siete años contra tres profesoras y la directora de un colegio de Dos Hermanas (Sevilla) por mofarse e infligir un trato degradante a su hija, que padece autismo, trastorno específico del lenguaje y epilepsia. La familia, ante las sospechas de que la menor pudiera ser víctima de un comportamiento anómalo por parte de sus profesoras decidió ocultar una grabadora en su mochila. Gritos y frases elevadas de tono como: “Ahí te quedas, ¿te pego?” o “Ya se ha trastocao”, que las docentes dirigían a su hija, determinaron a los padres a sacar a la niña del centro y pedir ayuda legal. Además de poner los hechos en conocimiento de la Administración, han presentado una querella criminal contra las tres educadoras y la directora, como responsable del colegio, por los mismos hechos. La dirección del centro ha declinado hacer cualquier comentario sobre las acusaciones al ser preguntada por este diario.

La niña acudía a un aula específica del CEIP Cervantes de Dos Hermanas en la que también están escolarizados otros niños con trastornos del espectro autista y necesidades especiales. La clase cuenta con tres profesoras cualificadas para atender a este tipo de alumnos: una logopeda, la monitora y la tutora de la menor, que son las que han sido denunciadas junto a la directora. A principios de año, los padres empezaron a notar un comportamiento anormal en la niña: nerviosismo excesivo, conductas autolesivas en las que se mordía a sí misma las manos. Una actitud que se acentuaba cada vez que su hija tenía que ir al colegio “mostrando miedo y un rechazo frontal a acudir al centro escolar”, algo que remitía los fines de semana, de acuerdo con la querella a la que ha tenido acceso EL PAÍS.

A lo largo de esos meses la menor, sufrió dos crisis epilépticas muy próximas que determinaron a los padres a llevar a su hija al médico, quien concluyó que los ataques se debían al estrés y les llegó a recomendar que la cambiaran de colegio. Los padres mantuvieron varias reuniones con la directora y sus profesoras que, de acuerdo con la querella, negaron haber observado en la niña ningún comportamiento extraño.

A mediados de abril, los padres decidieron ocultar una cámara en la mochila de la pequeña para tratar de comprobar lo que ocurría en el aula. Las seis horas de grabaciones que obtuvieron, y que han presentado al juzgado, muestran cómo las profesoras se dirigen a gritos y de modo rudo a la menor y se mofan del trastorno que padece la niña. Entre los extractos que se incluyen en la querella se encuentran las siguientes frases: “Recoge, Julio, que viene Valeria y te va a arañar”; “¿Qué le pasa a esta niña ahora?, que ya se ha trastocao. Ya está agobiada”; “Lávate las manos, cochina, que te estoy viendo jugar con los mocos”.

Este diario ha podido escuchar algunos extractos de los audios aportados por los denunciantes y en ellos las docentes siempre hablan a la niña de manera brusca y gritando, insinúan que sus padres son blandos con la menor y hacen comentarios como: “Todo su cerebro, su cerebro está muy tocado”, mientras se la escucha gritar y llorar. En la demanda se indica que “las docentes denunciadas llegan a comparar a la niña con el violador de las Ramblas de Barcelona y [a decir] que las personas que padecen autismo van a la cárcel cuando son adultos”.

La querella, que aún no ha sido admitida a trámite, establece que en esos audios se puede constatar que las profesoras pasan gran parte del tiempo lectivo "comentando sus vacaciones y otros temas absolutamente ajenos a sus labores como responsables de un aula integrada por niños con discapacidades y necesidades educativas especiales, reconociendo expresamente que no siguen las pautas y prescripciones educativas impuestas por los propios profesionales médicos de la Junta de Andalucía".

El abogado de la familia, Javier Jaenes, ha explicado a este diario que en los audios y grabación solo se observa que el comportamiento grosero y las mofas se dirigen hacia la menor, no hacia otros niños. “Con la que tienen más inquina es con esta niña”, señala, si bien todas las conductas, explica, las realizan en presencia del resto de los alumnos. Jaenes considera que los hechos pueden ser constitutivos de un delito de trato degradante y otro de violencia psíquica continuada, recogidos en los artículos 173 del Código Penal. No cree que el juzgado pueda desestimar como prueba las grabaciones al no haber sido autorizadas por un juez. “Hay sentencias que sí las han admitido porque el fin último era proteger el interés del menor”, explica.

Los padres introdujeron la cámara el pasado 22 de abril y, tras comprobar su contenido, decidieron sacar a su hija del centro, en el que siempre había estado escolarizada, según confirma su abogado, ante la relación de las profesoras con la niña. Inmediatamente se pusieron en contacto con la Fundación Antonio Guerrero, que es quien les proporcionó el abogado, y acudieron a la Consejería de Educación de la Junta.

La Administración confirma que tuvieron conocimiento de los hechos entre el 10 y el 15 de mayo y que de inmediato se comunicó a los servicios de Inspección, que están todavía desarrollando la investigación. El consejero de Educación y Deporte, Javier Imbroda, ha instado este miércoles a esperar el informe de Inspección para tener "toda la información" y "tomar medidas en el caso de que haya sido así". "No duden de que, cuando tengamos toda la información, actuaremos en consecuencia", ha subrayado Imbroda, que ha reconocido que "no es una situación agradable". Desde la consejería no pueden confirmar la fecha en la que el informe estará listo, y advierten de las delicadas circunstancias que rodean al caso al tratarse de una menor.

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