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Libertad sin medidas cautelares para Ángel Hernández, el hombre que ayudó a morir a su esposa

La mujer, María José Carrasco, de 61 años, sufría esclerosis múltiple en fase terminal

Ángel Hernández, este jueves en Madrid, tras quedar en libertad después de ser detenido este miércoles por haber ayudado a morir a su esposa. En vídeo, Hernández sale en libertad sin medidas cautelares.

La magistrada titular del Juzgado de Instrucción 36 de Madrid, en funciones de guardia, ha acordado en la noche de este jueves la puesta en libertad sin medidas cautelares de Ángel Hernández, el hombre detenido este miércoles por haber ayudado a morir a su pareja, María José Carrasco, aquejada de esclerosis múltiple en fase terminal. Sobre el acusado pesa una imputación inicial por la supuesta comisión de un delito de cooperación al suicidio. Tal y como había previsto, durante su comparecencia judicial, Ángel Hernández, de 70 años, ha reconocido los hechos investigados: que suministró una sustancia —pentobarbital sódico— para ayudar a morir a su esposa, de 61 años, víctima de esta enfermedad desde hace tres décadas.

"He declarado todo lo que hice por mi mujer y ahora me encuentro afectado y asumiendo su fallecimiento. Los funcionarios y la Policía han empatizado conmigo, se han portado muy bien y estaban de acuerdo conmigo; me lo han dicho expresamente", ha dicho Hernández a la salida del juzgado, minutos después de las diez de la noche. "Mi mujer me lo ha pedido siempre y en los últimos cuatro meses me lo pedía constantemente. Mi mujer, cuando lo decidimos, me lo comentó: 'A mí no me va a llegar la eutanasia, que sea por los demás", ha añadido, en declaraciones recogidas por Europa Press.

Hernández ha pedido a los medios de comunicación "que se dediquen a los que tienen este problema" porque "hay mucha gente que está en la misma situación y hay que ayudarla". Tras salir del juzgado acompañado por Carlos, hermano de María José, y por su abogada, Olatz Alberdi, Hernández tenía previsto volver a su casa para ducharse y dormir, ya que no lo había hecho en las últimas 48 horas, y después, preparar el funeral de Carrasco, que será incinerada "sin espectáculos", según ha explicado. "Ahora hay que apoyarle a él para que todo este tiempo que ha dedicado a su mujer en la situación que estaba lo dedique un poco para él, que falta le hace", ha pedido Carlos, en referencia a su cuñado.

La magistrada no ha acordado media cautelar alguna para Hernández, aunque tiene la obligación de acudir al juzgado las veces que sea requerido durante la investigación judicial. Ángel Hernández ha dado un paso inédito en la lucha por la eutanasia en España. Ha grabado un vídeo de dureza extraordinaria en el que acerca el vaso con la pajita a Carrasco para acabar con su vida, una petición que ella le había hecho muchas veces. Él ha querido que ese documento salga a luz para que todo el mundo vea "el sufrimiento y el abandono" por el que estaba pasando la pareja, según ha explicado este jueves su abogada, quien también ha dicho que el hombre se autoinculpó de inmediato ante los médicos que acudieron a la casa cuando él los llamó, como ha hecho también en el juzgado. "Siempre ha dicho que no iba a hacerlo de forma encubierta, que quería darle luz al tema", ha dicho Alberdi.

Según la asociación Derecho a Morir Dignamente, con la que Hernández se puso en contacto tras atender la petición de Carrasco, este hombre ha sido el primer detenido del que tienen conocimiento en España por ayudar a alguien incapacitado a morir. Los agentes del Grupo V de Homicidios le detuvieron en su propia casa, después de que él mismo llamara a las 14.50 de este miércoles al 112 informando de la muerte de su esposa, a la que hasta entonces Hernández administraba morfina para ayudarle a calmar los dolores. La policía se personó en el domicilio, ubicado en la calle Federico Carlos Sáinz de Robles, en el madrileño distrito de Moncloa-Aravaca. El Summa solicitó un indicativo porque en el interior de la vivienda había una mujer fallecida.

La magistrada que ha puesto en libertad a Hernández se ha inhibido en favor del Juzgado de Instrucción 25 de Madrid, que es el órgano que conoce el procedimiento, dado que es el que se encontraba de guardia de diligencias cuando se conocieron los hechos y, por tanto, el que ha procedido al levantamiento del cadáver.

Hernández no es la única persona que ha tenido que acudir a ayudas clandestinas ante la negativa del Estado a proporcionar una muerte digna para un paciente irremediablemente abocado a una muerte pronta e inmerso en un sufrimiento diario. Pero desde Ramón Sampedro, el tetrapléjico gallego que se suicidó en 1998 con la ayuda de una amiga, ningún caso ha cobrado tanta fuerza mediática.

El pasado octubre, cuando Hernández y Carrasco conversaron con este diario, ambos tenían la esperanza de que se aprobase la ley de eutanasia que promueve el PSOE, pero esta no ha progresado y ellos no han podido esperarDerecho a Morir Dignamente ha exigido a los "futuros diputados y diputadas que regulen y despenalicen la eutanasia urgentemente", algo en lo que está de acuerdo desde hace ya una década la mayoría de la población, según el Centro de Investigaciones Sociológicas. Además, PSOE y Podemos han querido recordar este jueves "los ocho meses perdidos por el bloqueo" impuesto desde la Mesa del Congreso "por Ciudadanos y Partido Popular" al proyecto de ley de eutanasia, impulsado por los socialistas y apoyado —aunque con algunas diferencias— por una mayoría clara en la Cámara baja. Esta situación ha provocado que la norma no haya entrado siquiera en fase de ponencia y, por tanto, que la regulación de esta práctica médica no echase a andar.

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