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El Vaticano urge a las conferencias episcopales a reunirse con víctimas de abusos

El comité que organiza la histórica reunión de febrero considera que “la credibilidad de la Iglesia en todo el mundo está en peligro”

Ricardo Blázquez, el 19 de noviembre en la asamblea plenaria de la Conferencia Episcopal Española.
Ricardo Blázquez, el 19 de noviembre en la asamblea plenaria de la Conferencia Episcopal Española.

El Vaticano hace tiempo que observa con cierta preocupación el papel de algunas conferencias episcopales del mundo respecto a la prevención y el tratamiento de los casos de abusos a menores. Muchas de ellas, como la española, apenas han tenido contacto con las víctimas y han mirado hacia otro lado durante mucho tiempo. Por eso, en su primera carta pública, el comité organizador del histórico encuentro que tratará la cuestión en el Vaticano el próximo febrero “urge a los presidentes de las conferencias episcopales a visitar y encontrarse con víctimas” antes de desembarcar en Roma. Una llamada de atención que reconoce un problema básico y busca que el encuentro no termine siendo un mero lavado de imagen, como temen algunos expertos en la materia.

La carta, firmada por los cuatro miembros de la organización (los cardenales Blase J. Cupich y Oswald Gracias y los arzobispos Charles J. Scicluna y Hans Zollner), elegidos por el papa Francisco para esa tarea, es una llamada al orden para que los presidentes de las conferencias episcopales lleguen en febrero con los deberes hechos. El tratamiento de la cuestión es muy desigual en todo el mundo. Mientras países como Alemania, EE UU o Irlanda han avanzado mucho, otros como España siguen todavía en una fase inicial. “Mientras no haya una respuesta completa y comunitaria, no solo no lograremos curar a las víctimas/supervivientes de los abusos, sino que la credibilidad de la Iglesia para llevar a cabo la misión de Cristo estará en peligro en todo el mundo”.

El propio Hanz Zollner, portavoz del comité, explicó a este periódico hace unas semanas que “la Conferencia Episcopal española puede hacer mucho más” en el tema de los abusos. Y una de esas cosas, igual que sus homólogas en otros países han hecho ya, es acercarse a las víctimas. “El primer paso debe ser reconocer la verdad de lo que ha sucedido. Por esta razón, urgimos a cada presidente de conferencia episcopal a acercarse y visitar a víctimas que han sufrido abusos por parte del clero en sus respectivos países antes de la reunión de Roma, y aprender así de primera mano el sufrimiento que han soportado”.

Cuestionario básico para la reunión

Además, junto a la carta que les han hecho llegar y que el servicio de prensa de la Santa Sede ha hecho pública esta mañana, se ha mandado también un cuestionario que cada conferencia episcopal deberá rellenar “lo antes posible”. El contenido no se ha hecho público todavía, pero el comité lo considera básico para el desarrollo de la reunión: “Proporciona una herramienta para que todos los participantes en el encuentro de febrero expresen sus opiniones de manera constructiva y crítica, a medida que progresamos en la identificación de dónde se necesita ayuda para llevar a cabo reformas ahora y en el futuro, y para ayudarnos a tener una visión completa de la situación en la Iglesia”.

La Conferencia Episcopal Española ha asegurado este lunes que aún no ha recibido la carta oficial del Vaticano, aunque ha precisado que se acoge a la exigencia del Papa. No obstante, ha subrayado que no informará de las fechas de dichas reuniones ni con qué víctimas las realizará. Al no haber recibido la misiva, dice, no han contestado a cómo es el cuestionario que el Vaticano ha remitido al resto de conferencias episcopales de todo el mundo. Hasta el momento la conferencia española nunca se ha reunido de forma oficial con las víctimas y se ha negado a opinar si estaba entre sus planes hacerlo en el futuro. En la comisión reservada que puso en marcha el pasado octubre para actualizar los protocolos de actuación contra la pederastia no incluyó a ninguna víctima ni técnico independiente.

Javier, una de las víctimas del cura José Manuel Ramos en el seminario menor de La Bañeza (León), asegura que mira con cautela la reunión con representantes de la Conferencia Episcopal Española que ha urgido el Vaticano. Durante años ha estado escribiendo al Papa y a varios obispos españoles, también al presidente de la Conferencia, el cardenal Ricardo Blázquez. “Solo me respondió una vez. Estoy cansado de palabras bonitas. Acciones concretas no hay por ninguna parte. No quieren hacerse cargo de su responsabilidad, de sus crímenes, no quieren castigar a los culpables y encubridores”, dice. Esta víctima, hoy con 42 años, reclama que se haga un informe para investigar los abusos en el seno de la Iglesia en las últimas décadas que, tanto la Conferencia Episcopal como el Gobierno, se han negado a realizar. “No pueden abandonar a las víctimas que ya existen. Es absurdo”, opina.

El Vaticano es consciente de que la crisis desatada por los escándalos masivos de abusos y encubrimientos está afectando enormemente a la credibilidad de la Iglesia y a la imagen de este pontificado. Por eso, el director de comunicación del Vaticano, Greg Burke, también ha subrayado posteriormente el papel de la petición sin ahorrar en adjetivos. "Los organizadores urgen a los participantes a reunirse con las víctimas en su propio país antes de venir en febrero. Es una manera concreta de poner a las víctimas primero y darse cuenta verdaderamente del horror que han vivido".

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