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La población extranjera acentúa su caída con casi 200.000 inmigrantes menos

Los ciudadanos nacionales crecen, en buena medida por las nacionalizaciones

El número total de habitantes desciende en 135.538 para quedarse en 47.129.783

Hace ya dos años que la población extranjera, huyendo de la crisis económica, comenzó a abandonar España, tras tres lustros de crecimiento sostenido de la inmigración. Esa tendencia, recogida por las estadísticas del Instituto Nacional de Estadística (INE) en enero de 2013 se ha acentuado de manera pronunciada.

Según los datos del padrón continuo que ese organismo acaba de hacer públicos, la reducción del número de extranjeros respecto a enero de 2012 es de casi 200.000 (190.020), una cifra mucho más elevada a la de 2012 respecto a 2011 que fue de 15.229.  La cifra contrasta con la de  españoles, cuyo número crece en 54.482 personas, algo más de la mitad que el año pasado (90.057).

La caída de población inmigrante no está toda relacionada con la salida del país. Hay que tener en cuenta que ha habido 100.000 naturalizaciones de extranjeros, unos procesos que han colaborado notablemente en la caída de su número. 

En total, España tenía 47.129.783 habitantes al inicio del año pasado, 135.538 menos que en 2012. De ellos, 41.583.545 eran españoles y 5.546.238, extranjeros.

El retroceso en la población foránea es general en todo el territorio. Solo una comunidad, Aragón, presenta un saldo positivo con 542 extranjeros más. Entre el resto de regiones y teniendo en cuenta los datos brutos, destacan las caídas de Madrid, con 90.933 personas menos, Cataluña (-28.307), Comunidad Valenciana (-19.121), Baleares (-18.164) y Andalucía (-17.385). La Comunidad de Madrid es la que, porcentualmente, presenta una bajada mayor: el 8,95%.

El estudio Proyección de la Población de España 2013-2023, publicado por el INE el pasado noviembre, prevé que España pierda en los próximos 10 años 2,6 millones de habitantes y caiga hasta los 44.082.671. "Es un reflejo de que la situación en España es mala: vienen menos inmigrantes, emigran más residentes y la gente no tiene los hijos que desearía", declaró entonces a este periódico Teresa Castro, del Centro de Ciencias Humanas y Sociales del Cosnejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC).

De ese descenso poblacional de 2,6 millones, la gran parte (2,5 millones) vendría ligado al saldo migratorio negativo. Para llegar a esta conclusión, el informe plantea la hipótesis de que, durante la próxima década, el movimiento de personas que entran del país se mantendrá estable y las salidas crecerán con la intensidad observada este año. Es decir, que por cada dos inmigrantes que partan habrá un emigrante que llegue.