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La Eurocámara aumenta el presupuesto del programa Erasmus

La dotación destinada a las becas de movilidad se incrementará un 58% en territorio comunitario, lo que en España supondrá un 4,3% más de fondos

Los 'erasmus' españoles de Bruselas hoy durante una concentración ante la sede del Parlamento Europeo.
Los 'erasmus' españoles de Bruselas hoy durante una concentración ante la sede del Parlamento Europeo. EFE

El presupuesto para el programa Erasmus aumenta definitivamente, al menos por parte europea. Concretamente en un 58% respecto al período anterior, lo que supone 4.920 millones de euros entre 2014 y 2020. En el caso de España, el incremento es del 4,3%, por lo que el presupuesto para la movilidad de los estudiantes españoles pasa de 51,2 millones a 53,4 el próximo año.


La comisaria de Educación, Androula Vassiliou, ha resaltado que la UE “por su parte”, aumenta el presupuesto para España y que no sabe “lo que el Gobierno español hará en el futuro”. Espera que el ministerio de José Ignacio Wert “no recorte el complemento para Erasmus, lo que significaría que habría menos estudiantes que tienen la beca”. Ha recalcado que si baja el número de estudiantes españoles que disfrutan de programas de movilidad, la responsabilidad correspondería exclusivamente al Ejecutivo de Mariano Rajoy: “No sería culpa de la UE, sería por el recorte del dinero extra que el Gobierno da”. Después, la política chipriota ha reconocido que España está en su derecho de suprimir la aportación nacional a las becas Erasmus


La polémica de la semana pasada tuvo su origen en uno de los cambios que introduce el nuevo programa de becas, Erasmus+, en cuanto a los criterios para el reparto de los fondos, que se basarán en la población y no en el número de universitarios. El giro provocó un cruce de declaraciones, algunas subidas de tono, entre Madrid y Bruselas. Después de que un portavoz del ministerio de Educación anunciara que los nuevos criterios supondrían un descenso del número de beneficiarios a casi la mitad —son ahora 40.000—, la Comisión lo negaba y uno de sus portavoces tachaba de “basura” las declaraciones de Educación.


Bruselas afirma que las ayudas económicas aumentarán al basarse en la población. España es el quinto país más poblado de la UE, pero será el cuarto en la recepción de la dotación Erasmus, por la combinación de los distintos baremos que se aplican para acordar las cantidades, explica el Ejecutivo comunitario.


Los eurodiputados españoles se han sumado a la polémica de los últimos días sobre el porvenir del programa. El parlamentario socialista Enrique Guerrero, ha juzgado como “poco comprensible” que “se haya generado incertidumbre” sobre el futuro de este programa en España, donde “el tránsito de estudiantes es de los mayores dentro de la UE”.  Gabriel Mato, del Partido Popular Europeo, ha lamentado “las desafortunadas manifestaciones” del portavoz europeo de Educación que tildó de “basura” los argumentos del ministerio español, y ha asegurado que España “garantiza que todos los estudiantes reciben la ayuda con la que contaban al inscribirse en el programa”.


La movilización de los estudiantes españoles en defensa de los programas de movilidad, ha servido para visibilizar “que Europa sirve para algo”, en opinión de Izaskun Bilbao, eurodiputada por el Partido Nacionalista Vasco. Ha criticado también los “recortes que deciden ministros en Madrid”, en referencia a José Ignacio Wert, ya que se producen “en contra del empeño de Bruselas”.

La decisión de aumentar la dotación económica se produce aprovechando que el Parlamento Europeo aprobaba también este martes —por 632 votos a favor, 29 en contra y 30 abstenciones— la cuantía económica para el nuevo programa Erasmus+. Las becas Comenius, Erasmus, Erasmus Mundus o Leonardo da Vinci, que mantendrán su nombre porque ya son “muy conocidas” por la ciudadanía, considera Estrasburgo, estarán a partir de entonces bajo el paraguas del plan nuevo, que englobará formación y prácticas. Erasmus+ tendrá un presupuesto de 14.775 millones de euros, un 40% más que el proyecto en extinción, según la Eurocámara.