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El CNIO concreta en 54 el número de empleados despedidos

Se perderán, entre otros, 17 puestos de trabajo en el programa de biotecnología y 11 en el de terapias experimentales.

“El impacto va a ser importante”,dice la directora María Blasco

El patronato del Centro Nacional de Investigaciones Oncológicas (CNIO) ha decidido reducir a 54 el número de despidos, en lugar de los 64 que se anunciaron el pasado 31 de julio en el plan de viabilidad revisado de la institución, a cambio de hacer ahorros en los beneficios sociales de los trabajadores. La lista de las personas a despedir no se ha hecho pública y todo el proceso de despido colectivo está ahora en manos de la abogacía del estado. El patronato ha aprobado también las cuentas de 2012, un paso necesario para iniciar el proceso de despido colectivo.

El pasado 31 de julio, el patronato del CNIO decidió la “no renovación de cerca de 36 contratos temporales, así como el despido de un máximo de 28 trabajadores, sobre una plantilla de 470 empleados —430 de ellos investigadores—”. Además, el comunicado del Ministerio de Economía y Competitividad (del que depende el CNIO), expresamente indicaba que “la reducción de plantilla será objeto de negociación con los representantes de los trabajadores” y puntualizaba que los ajustes “no supondrán ninguna reducción en la actividad científica de la institución ni la extinción de ningún grupo de investigación”. La dirección del centro comunicó al comité de empresa las posiciones de los despidos (sobre la estimación inicial de 64), por lo que saben que, entre otros, habrá 17 trabajadores menos en el programa de biotecnología y 11 del de terapias experimentales, ambos de la Dirección de Innovación. Además, se pierden ocho puestos en Administración (gerencia) y otros en diferentes grupos. Los diez despidos que han salido ahora de la lista de 64 se incluirán en la tasa de reposición del año que viene, de forma que, en lugar de los 16 nuevos contratos previstos se realizarán solo seis.

Conflicto de intereses de la directora del centro

El Ministerio de Hacienda y Administraciones públicas ha notificado a María Blasco la incompatibilidad de su cargo como directora del CNIO con el de directora de un grupo de investigación de dicho centro. La notificación, en concreto de la directora de la oficina de conflictos de intereses y con fecha 1 de agosto de 2013, responde a una consulta de Blasco al respecto y la respuesta es que, exceptuando algunas tareas, como la asistencia como ponente a congresos o conferencias o su participación en consejos asesores de institutos de investigación o fundaciones públicas, que cabrían como excepciones, “el resto de las tareas inherentes a la dirección del grupo de investigación y concretamente las de ‘pedir y coordinar proyectos de investigación’, no tiene encaje en ninguna de las excepciones al régimen de dedicación absoluta en el que debe desempeñarse el cargo de directora de la Fundación, de acuerdo con el artículo 5 de la ley 5/2006/, pudiendo dar lugar a conflicto de intereses, dado el régimen de concurrencia competitiva seguido en la petición, obtención y concesión de recursos y en la ejecución de dichos proyectos de investigación”.

Blasco dirige el grupo de telómeros y telomerasa del Programa de Oncología Molecular del CNIO.

“La situación no es tan drástica, no se trata de elegir entre ser investigadora o ser directora”, responde Blasco a EL PAIS. “Lo que plantea el Ministerio de Hacienda es una limitación de mi actividad investigadora, no una renuncia a la misma. En todo caso, con el apoyo de la Secretaría de Estado, estamos realizando consultas adicionales para aclarar algunos puntos. Me gustaría recortar que el puesto de director del CNIO siempre ha estado asociado a científicos que mantienen una actividad investigadora y un reconocimiento internacional,  como por otro lado es la norma en todos los centros de investigación que conozco, dentro y fuera de nuestro país. Hemos pedido una aclaración a la oficina de conflictos de intereses y, lógicamente, acataremos lo que decida.

De momento, este asunto del conflicto de intereses de la directora no estaba incluido en el orden del día de la reunión del patronato del centro celebrada ayer.

"El criterio fundamental [para elaborar la lista de 54 despidos] ha sido el de reducir al máximo el impacto que tendrá este recorte en la actividad investigadora del centro”, explica la directora del CNIO María Blasco a EL PAÍS en un correo electrónico. “El objetivo ha sido preservar las posiciones más necesarias para que el centro mantuviera su actividad. El impacto, en todo caso va a ser importante y lo vamos a medir para conocer su alcance”. La configuración de las listas “ha contado, como es lógico, con la participación de los responsables de cada programa, que son quienes mejor conocen el día a día en cada laboratorio”, continúa Blasco. “En este proceso he estado asesorada en todo momento por los dos vicedirectores y, además, he mantenido numerosas reuniones con los directores de programa, los jefes de grupo y unidad, además, por supuesto, de informar de cada paso que se ha dado al comité de empresa”.

Según una fuente del comité de empresa, la dirección del centro no ha informado acerca de los criterios ni económicos ni científicos por los que se ha elaborado la lista de despedidos.

Blasco recalca que “la responsabilidad de aplicar las medidas aprobadas por el patronato es de la dirección del CNIO” y añade que “en el proceso de reflexión que hemos mantenido durante los últimos meses, desde el pasado 31 de julio, han tenido ocasión de participar todos los órganos de representación del centro tanto científicos como administrativos y, por supuesto, también los representantes de los trabajadores”. Pero puntualiza que será próximamente cuando se abra un período de consultas con el Comité de Empresa, “según lo previsto en el Estatuto de los Trabajadores” y que será entonces cuando dicho comité “ejerza todos sus derechos y haga todas las consultas y propuestas que considere oportunas, y que serán esenciales para definir el resultado final”.

Para el CNIO, que arrastra un déficit entre ingresos y gastos de ocho a diez millones de euros anuales desde 2011, el patronato, que preside la secretaria de Estado de I+D+i Carmen Vela, elaboró un plan de actuación en diciembre de 2012 en el que se descartaban despidos, aunque se anunciaba una contención de nuevas contrataciones. Siete meses después, en julio, una reunión el patronato convocada de urgencia aprobó los 64 despidos a la vez que se anunciaba para el centro un ingreso extra de cuatro millones de euros desde la Secretaría de Estado de I+D+i y canalizado en parte por el Instituto de Salud Carlos III. Los cuatro millones de euros no se han hecho aún efectivos aún.