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El regulador nuclear japonés critica a Tepco por no prever posibles fugas

El operador de la central de Fukushima no hizo los controles adecuados, opina este organismo

"Queremos que Tepco tenga el coraje de admitir los límites de sus esfuerzos en lugar de repetir simplemente que están haciendo todo lo que pueden. Tienen que decir lo que necesitan". Con esas palabras, recogidas por la televisión pública japonesa NHK, criticaba este viernes un responsable de la Autoridad de Regulación Nuclear (ARN) japonesa la actitud de Tepco, la empresa gestora de la planta de Fukushima. El organismo regulador considera que Tepco no vigiló adecuadamente los tanques en los que lleva meses almacenando el agua contaminada que usa para enfriar los núcleos fundidos de los reactores y la urge a pedir ayuda en el exterior si la necesita.

Las alarmas saltaron este martes al trascender una fuga masiva (300 toneladas; 300.000 litros) de agua con alto nivel de radiación procedente de uno de esos tanques. El recipiente que alberga el líquido contaminado carecía de indicador del nivel de agua, así que los sistemas de control no pudieron detectar la pérdida de volumen. Las inspecciones rutinarias no descubrieron el vertido hasta que los trabajadores se encontraron con los charcos de agua alrededor de un tanque cercano al reactor número 4.

Se trata de recipientes construidos a toda prisa, más endebles que los primeros porque no están soldados, para almacenar el agua con la que se refrigeran los reactores destrozados por el tsunami de 2011. En un solo día se generan 400 toneladas de este líquido cuyo nivel de radiación, 100 milisieverts por hora medido a 50 centímetros, equivale a cinco veces el límite anual establecido para un trabajador de una central.

El incidente se clasificó inicialmente como de nivel 1—en la escala internacional de eventos nucleares (Ines), que va del 0 al 7— pero poco después el regulador japonés propuso elevarlo hasta el 3, lo que supone pasar de “anomalía” a “incidente grave”, pero confinado al interior de la planta en la que se ha producido. El aumento de un nivel en la escala representa una emisión 10 veces mayor que el anterior, según el Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA).

Visita a la planta

El responsable de la ARN, Toyoshi Fuketa, ha criticado este viernes, en rueda de prensa tras visitar la central nuclear, que Tepco no mantuviera un registro de las inspecciones y de los niveles de radiación en los tanques que almacenan el agua contaminada, informa Reuters. La cadena NHK añade que Fuketa dijo a los periodistas que la planta no había considerado la posibilidad de que se produjera una fuga en un tanque, que no estaba bien preparada y que de haber tenido mejores sistemas de control podría haber detectado los problemas mucho antes. Añadió, finalmente que los responsables de la central le dijeron que necesitarían cuatro veces más trabajadores para reforzar las inspecciones. 

El Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA) no ha vuelto a pronunciarse sobre esta crisis en Fukushima desde el miércoles pasado. “Las autoridades japonesas siguen proporcionándonos información sobre la situación de la planta y los expertos de la agencia siguen este asunto de cerca”, señaló ese día por correo electrónico el portavoz del organismo, Gill Tudor. “El OIEA se toma muy en serio este asunto y está dispuesta a ofrecer asistencia si se le solicita”, añadió.