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La acupuntura ofrece un “modesto efecto” ante el dolor crónico

Un estudio revisa 29 trabajos y concluye que esta terapia alivia más que otros tratamientos

Su efecto placebo también es más fuerte

Las terapias alternativas están siempre en el punto de mira. La mayoría de las veces, no superan los estándares de los ensayos clínicos reglados. Pero hay una que suele ser la excepción, al menos en algunos casos. Es el caso de la acupuntura, y un metaestudio que ha publicado Archives of Internal Medicine lo confirma.

En concreto, el trabajo ha analizado 29 artículos en las que se medía el efecto de esta técnica frente a otros supuestos en el caso de dolores crónicos: la terapia convencional y la acupuntura falsa (poner las agujas al azar). Las grandes cifras son que el 50% de quienes recibieron la acupuntura correcta dijeron que sentían alivio, frente al 42,5% de los que se sometieron a una variante falsa y el 30% de los tratados con métodos tradicionales.

Los números hay que tratarlos con cuidado. “En otras palabras: el 20% se sintió mejor porque recibió acupuntura; y, de ellos, una tercera parte necesitaba que las agujas estuvieran puestas en la forma y sitio correcto”, ha declarado Andrew J. Vickers, del Departmento de Epidemiología y Bioestadística del Memorial Sloan-Kettering Cancer Center. O, lo que es lo mismo, a dos terceras partes les daba igual dónde las pincharan. Este efecto placebo es el doble del normal en otras terapias, indica Vickers. Eso puede arrojar dudas sobre la base científica de esta práctica médica, pero “es lo que el paciente [que se somete a esta técnica] espera en la práctica clínica”, añade el experto.

En un editorial en la misma revista, Andrew L. Avins, de la Universidad de California en San Francisco, dice que se demuestra un “modesto efecto”. Aun así, el experto pone de relieve que la medición de los beneficios en el dolor es “problemática”, aunque hay escalas para ello. “Pese a ello, para pacientes con dolor crónico, cuyas opciones terapéuticas están limitadas, incluso un beneficio modesto de una técnica segura es bienvenido”.

Un informe del Ministerio de Sanidad conocido a finales de 2011 ya apuntaba a que esta práctica tenía beneficios para controlar las náuseas y vómitos postoperatorios y los provocados por la quimioterapia, y en algunos dolores (migrañas, cefaleas), y destacaba el fuerte efecto placebo.

El trabajo arroja dudas y reabre el debate después de que en 2009 otro metaanálisis, esta vez publicado en el British Medical Journal, destacara que prácticamente todo en la acupuntura era efecto placebo, porque daba igual dónde y cómo se ponían las agujas.