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El parque californiano de Yosemite cierra 91 de sus cabañas por un virus mortal

Dos turistas han fallecido como consecuencia del síndrome pulmonar por hantavirus, transmitido por roedores. Las autoridades sostienen que el número de casos podría crecer

Parque Nacional de Yosemite en California
Parque Nacional de Yosemite en California EFE

El Parque Nacional de Yosemite, en California, sigue en el centro de una importante crisis sanitaria. La confirmación de dos casos de síndrome pulmonar por hantavirus (HPS, por sus siglas en inglés), de los que uno ha fallecido, ha llevado al recinto no solo a organizar tareas de salud pública y divulgación si no también a cerrar parte de sus instalaciones según han asegurado fuentes del mismo este jueves. “Además, el pasado fin de semana supimos de otros dos casos, uno de ellos ha fallecido y el otro probable es de una persona que se alojó en nuestro recinto el pasado mes de junio”, informa el propio parque en su página web. Estos dos últimos hallazgos serán analizados por el Centro de Prevención de Enfermedades (CDC, por sus siglas en inglés) en los próximos días

El capitán Charles Higgins, director de la oficina Nacional de Parques y Servicios de Salud Pública, ha explicado a la agencia Reuters que "las autoridades de Yosemite han decidido cerrar 91 de las cabañas tras encontrar restos de poblaciones de roedores entre las paredes dobles de los asentamientos". "Nuestra teoría actual es que este doble espacio ofrece bastante hueco a estos animales. El problema es que de momento no podemos acceder a él para limpiarlo", ha añadido.

Los infectados no residieron en las mismas cabañas pero se encontraban hospedados a unos 30 metros de distancia unos de otros en el Curry Village. El Parque Nacional de Yosemite recibe un total de cuatro millones de visitantes al año de distintos puntos del planeta. El 70% de los visitantes se aloja en este emplazamiento. En estos momentos, sus encargados están tratando de determinar si la “alerta debe ser difundida en el extranjero”

La HPS es una rara pero muy “seria” enfermedad que se da por toda la geografía de Estados Unidos. La atención médica primaria es crucial para la supervivencia de las personas que se infectan. Normalmente, comienza con fiebre y dolores de cabeza y musculares, pero rápidamente deriva en una patología respiratoria que ha de ser medicada de por vida -aunque no existe un tratamiento específico- o sucumbir hasta la muerte, explica el CDC. Normalmente, se contagia por el contacto con orina, saliva o excrementos de roedores -ratas y ratones-, no entre humanos. La mayoría de las infecciones se producen por la inhalación de pequeñas partículas aéreas provenientes de estos restos.

La primera medida adoptada por el parque ha sido contactar con todos los visitantes, unas 2.900 personas hasta este jueves según la agencia Reuters, que se alojaron en una de las 91 tiendas que conforman el Curry Village desde mitad de junio hasta finales de agosto. “Ya que la gente no cae enferma hasta pasadas entre una y seis semanas, hemos avisado a todos. La salud de nuestros visitantes es nuestra principal preocupación y, por ello, estamos haciendo el esfuerzo de notificar e informar a nuestros huéspedes de esta potencial enfermedad”, ha dicho en un comunicado Don Neubacher, el encargado del parque. Estas personas han sido informadas de los recientes casos y se les ha aconsejado acudir al médico en cuánto presenten cualquier síntoma de hantavirus, según los encargados del parque.

Además, Yosemite ha facilitado un número de teléfono de información, ocho horas al día, para todo aquel que tenga dudas. Tras la primera muerte, los encargados del parque nacional decidieron esterilizar y sanear todo el recinto. “Aún así, es imposible eliminar totalmente el riesgo”, aseguraron fuentes del parque a la cadena televisiva ABC.

El recinto también ha mejorado las labores de educación e información de todos los visitantes actuales del parque y de los trabajadores. El domingo pasado, tras la confirmación del segundo caso -un hombre de Pensilvania que falleció- se mandó una alerta a nivel nacional, “por el posible aumento de casos de personas con fallos respiratorios”.

El Parque Nacional de Yosemite ha colocado trampas para los roedores y aumentado los controles para capturarlos cerca de las cabinas y edificios a lo largo del parque. “Las estructuras en la zona se están limpiando siguiendo las indicaciones oficiales", han explicado las autoridades del espacio protegido. Además, se ha contratado a dos epidemiológos que están recogiendo pruebas para luego analizarlas y determinar si este parque es el centro de una posible pandemia.

Desde que en 1993 se detectó el primer caso de HPS en EE UU, se han dado aproximadamente 60  en el Estado de California y unos 587 en todo el país. Un tercio de ellos fallecieron, informa este organismo de salud. Esta enfermedad se puede prevenir. Simples tareas como evitar zonas dónde roedores salvajes puedan estar presentes; mantener la comida o restos lejos de estos animales; ventilar por lo menos dos horas, han sido medidas suficientes para combatir este tipo de infecciones, entre otras.