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Los profesionales sanitarios piden al Gobierno que deje los globos sonda

El sindicato mayoritario, CSIF, reclama una “hoja de ruta clara”

La enfermería critica la falta de coordinación

El presidente de los colegios médicos insta a que cesen “la incertidumbre y la intranquilidad”

Los sucesivos anuncios genéricos sobre recortes en sanidad por parte del Gobierno y su falta de concreción han soliviantado los ánimos de los trabajadores del sector. Con una inusitada unanimidad, sindicatos y organizaciones profesionales han transmitido su inquietud por la situación, que no se espera que se aclare, al menos en parte, hasta el Consejo Interterritorial del próximo miércoles.

Por ejemplo, el presidente de la Organización Médica Colegial (OMC), Juan José Rodríguez Sendín, ha instado a que cese la “incertidumbre y la intranquilidad” que generan algunas de las recientes propuestas por parte del Gobierno sobre la forma de financiar la Sanidad pública. “Deberíamos ser todos un poco más cuidadosos a la hora de aventurar opiniones o globos sonda, que lo que hacen es movilizar a la población y ponerla cada vez más nerviosa de lo que está", ha dicho.

El sindicato mayoritario del sector, CSIF (Central Sindical Independiente y de Funcionarios) ha reclamado en su congreso anual, que se está celebrando actualmente, una hoja de ruta clara al Gobierno “que garantice la viabilidad y la sostenibilidad del sistema sanitario ante la actual situación de crisis económica, sin perjudicar a los ciudadanos ni deteriorar los actuales niveles de calidad asistencial”.

También otro potente grupo, el de enfermería, ha manifestado su inquietud. “Cada día nos despertamos con nuevas medidas, como el recorte en 7.000 millones anunciado ayer por la Presidencia del Gobierno, sin saber por dónde nos vienen y lo que es peor, a donde nos llevarán”, ha señalado Alejandro Laguna, secretario general del sindicato de enfermería Satse. “Da la impresión de que no hay ni habrá punto y final, sino puntos y seguido para más y más recortes”, ha dicho.

Este “maremágnum de propuestas” es inadmisible teniendo en cuenta que se está hablando de uno de los pilares fundamentales de nuestro sistema del bienestar, ha manifestado CSIF.

Rodríguez Sendín, de la OMC, es uno de los pone el ojo no solo en los profesionales, sino en los ciudadanos. “Bastante intranquilidad provoca ya la enfermedad y la pérdida de salud como para alimentarla con frases o eslóganes que luego son interpretables o que tienen que ser contestados con opiniones diferentes”.

A los afectados les gustaría poder opinar más, pero la falta de concreción sobre las medidas hace que sea difícil posicionarse. CSIF insiste en medidas de eficacia, como reducir los cargos de libre designación, evitar duplicidades administrativas, establecer protocolos para el uso de tecnologías sanitarias que eviten pruebas innecesarias y, en la misma línea, una coordinación mayor entre atención primaria y la especializada.

Por su parte, Rodríguez Sendín, ha solicitado que se deje bien “claro” a los ciudadanos que “no se va a pagar por asistencia”. Aunque, al mismo tiempo, está abierto a que se modifique el modelo de copago farmacéutico ya existente en España, ya que, a su juicio, “es injusto como está actualmente”, lamentando, sin embargo, que se mezcle con la posibilidad un copago asistencial que hace que “mucha gente se asuste”.

Los ajustes de plantilla reducen la proporción de médicos por habitantes

El secretario general del sindicato de enfermería, Laguna, ha recordado el rechazo del sindicato a la fórmula del copago en el ámbito sanitario, “porque los usuarios del sistema nacional de salud ya pagan por los servicios que reciben, a través de sus impuestos, y porque existen distintas alternativas que mejorarían la situación de nuestra sanidad sin tener que recurrir a cobrar más dinero a los ciudadanos. Se trata de una medida injusta que genera desequilibrios, falta de cohesión y desigualdad”. “Mientras la Sanidad pública se financia por impuestos en función de la renta de cada persona y es accesible a todos por igual, el copago o repago pretende hacerlo a través de los propios enfermos, pagando cada uno lo que consume. Algo que puede provocar, por ejemplo, que el que no pueda afrontar ese gasto no utilice los servicios sanitarios que requiera o tarde en hacerlo”, ha concluido.

Curiosamente ninguno de los dos sindicatos hace mención expresa a una amenaza: que, pese a que los salarios de los funcionarios se han congelado este año, el capítulo de personal representa el 40% del gasto sanitario, y que ellos no son, en sentido estricto, funcionarios, por lo que son posibles candidatos a nuevos recortes (como fueron en los ajustes de 2010). Pero en este sentido la Federación de Asociaciones para la Defensa de la Salud Pública afirma que en el sistema sanitario se está produciendo un ERE encubierto, “recortando las plantillas al combinar el adelanto la edad de jubilación obligatoria de los médicos y personal de enfermería con una reposición de tan solo el 10% de las vacantes producidas”. Esto va a tener como efecto, según sus cálculos, un aumento del 8,7% de la proporción de pacientes por médico. Con grandes desigualdades entre comunidades.