Absuelto "por miedo insuperable" un camionero acusado de homicidio

El juez determina que el hombre actuó en legítima defensa

Un tribunal popular declaraba el pasado viernes "no culpable" a Emilio Martínez Moreno de la muerte de José Manuel López Paul, vecino de la localidad zaragozana de La Joya a quien, según los hechos probados, le causó la muerte el 8 de agosto de 2010 cuando, según la versión del acusado, intentó agredirle sexualmente en el interior de su camión. El acusado, que lloró al conocer la sentencia, quedó libre tras haber permanecido en la cárcel en prisión preventiva nueve meses. La sentencia se emitió tras ocho horas de deliberación, y eximió a Emilio Martínez Moreno, de 32 años, porque aunque reconoce que sí mató a José Manuel López de 58- conocido como "Pepito"- lo hizo en «legítima defensa», movido por el «miedo insuperable» que le causó el que la víctima accediera de «forma inesperada» y «sin autorización» a la cabina del camión en la que dormía. El veredicto dice que el fallecido invadió su intimidad y que el acusado «no pudo actuar de otra manera y con consecuencias menos graves». El acusado lloró al conocer la sentencia y el juez le dejó en libertad nada más conocerse el fallo.

El abogado defensor de la familia del fallecido, Carlos Espasa, declaraba ayer a El País que "estudiaremos si recurrimos, porque esperamos a que se publique la sentencia- la decisión del jurado se dicta "in voce"- y tenemos que hablar con la familia para decidir que hacemos". Espasa no quiso pronunciarse sobre si esa sentencia era un juicio moral sobre la condición de homosexual de su cliente. "No, tenemos que estudiar la sentencia publicada, no se puede adelantar que haremos". Los testigos declararon que la víctima era muy conocida en La Joyosa y que acudía todas las noches a la gasolinera, se tomaba un chupito y buscaba relaciones sexuales con los camioneros que paraban allí. El cuerpo de la víctima fue encontrado en el suelo, junto a la cabina del camión del acusado. Además de la tráquea rota y lesiones en el cuello, tenía tres costillas rotas y lesiones en la cara. Emilio José Martínez declaró en el juicio que agredió al fallecido cuando estaba tumbado en la cabina del camión y notó un zarandeo "cuando me quise incorporar me encontré a alguien en el asiento del acompañante que intentaba meterse hacia la cabina. Me defendí. No sabía si venía a violarme, matarme o robarme y lo zarandeé con tan mala suerte que lo maté cuando quería sacarlo de la cabina"

El jurado sí reconoce que agresor y víctima llegaron a hablar en el restaurante de la gasolinera, pero no se pudo probar que salieran juntos del lugar. El veredicto no explica cómo la víctima accedió a la cabina del camión, una vez que Martínez estaba dentro, pero sí que llegó a la litera aunque no se echó en ella por los escasos restos orgánicos encontrados en las sábanas y en la almohada.

De esta forma el jurado recoge las tesis planteadas por la defensa que ejercieron Javier Osés y Soraya Laborda El magistrado Alfonso Ballestín firmará la sentencia en los próximo días. La acusación particular pedía para él 15 años de prisión.

Archivado En

Recomendaciones EL PAÍS
Recomendaciones EL PAÍS
Recomendaciones EL PAÍS