Reportaje:

Se buscan psicólogos clínicos

44.000 profesionales afectados y una única vía para obtener la especialidad: el examen PIR

La ley de ordenación de profesiones sanitarias, LOPS, ley 44/2003, no reconoce la psicología como profesión sanitaria, lo que implica que la única vía para entrar en los servicios públicos de salud es el examen PIR. "Nos costó muchos años conseguir la especialidad pero el examen es difícil y ofertan muy pocas plazas", aseguran fuentes del Colegio de Psicólogos de Madrid.

Hay 44.000 profesionales afectados más los 40.000 estudiantes que en la actualidad están cursando los estudios de Psicología. El examen que consta de 500 preguntas permite, una vez aprobado, el realizar una residencia de cuatro años en hospitales y centros médicos de toda la geografía española. La nota final se obtiene de la media entre la calificación obtenida y los méritos profesionales y académicos. 3113 psicólogos se presentaron a este examen el pasado enero y tan solo se han ofertado 107 plazas. "Seguimos intentando crear más especialidades dentro de nuestra profesión, pero hace falta tiempo. Nos ha costado mucho llegar hasta aquí, aunque no sea favorable para todos", asegura Amparo Belloch, psicóloga y catedrática de la Universidad de Valencia.

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Para muchos la experiencia que da el PIR es mucho mayor que la que se obtiene tan solo viendo un sector. Fernando Chacón, decano del Colegio Oficial de Psicólogos de Madrid, COPM arguye que: "Están diciendo, por hacer un símil, que un traumatólogo de rodilla no es médico porque solo ve esta parte del cuerpo. La experiencia que adquiere un PIR es imposible para las personas que abren una clínica". Belloch lo tiene claro: "Un médico traumatólogo ha tenido que pasar por una residencia en la que ha visto todas las áreas de la medicina de esta especialidad, por lo que el conocimiento lo tiene".

La homologación

El examen se hizo por primera en 1994 por lo que hubo mucha gente que tuvo que demostrar su experiencia a la vista de la LOPS. Chacón explica que la única oportunidad para ellos fue la homologación que comenzó en 2003. Se presentaron 14.553 solicitudes y la consiguieron unos 7.200 -6800 según datos del Ministerio de Sanidad-. El tribunal encargado de la tarea fue la Comisión Nacional de Especialidad Clínica, formada por su presidenta Amparo Belloch y 10 profesionales más: "Muchos lucharon por ella y solo el 50% consiguió un resultado positivo".

El proceso se realizaba mediante cuatro vías que dependían del origen laboral del solicitante. La vía 1 que se refería a los antiguos pires y becarios -cabe recordar que el primer examen fue en 1998-, la 2 a los trabajadores del sector público, la 3 a los privados y la 4 a los profesores universitarios. "La más problemática es la vía 3 porque implica una valoración más subjetiva por parte del jurado". Belloch explica el proceso: "un 10% de los solicitantes que lo pidieron por esta vía fueron enviados a examen. Se realizó el pasado noviembre. Había 1300 psicólogos convocados y acudieron 700 y pico". Algunos profesionales aseguran que el examen era imposible mientras la comisión lo relaciona a la falta de estudio, de muchos años, por parte de los aspirantes.

Para justificar la experiencia se pedía: "cualquier documento, publicidad, el alta de autónoma en actividad clínica, curriculum", todo tipo de datos, contrato para clínica psicológica". La comisión llegó a decir que: "sino me traes la licencia fiscal, no había homologación". Chacón explica que : "Pedimos al PP que hiciera dos preguntas en el congreso. La primera consistía en averiguar que criterios aplicaba la comisión. La segunda se dirigía a averiguar los porcentajes positivos y negativos por vía. Nunca obtuvimos respuesta". Belloch tiene claro los criterios: "Se rechazaron un 37,8% de las solicitudes por criterios específicos como: la fecha, era necesario tener experiencia previa al 2 de diciembre de 1998, no presentaron la información necesaria o ni siquiera tenían la licenciatura".

La polémica

La ambigüedad en los criterios para muchos ha hecho que algunos especialistas fueran rechazados mientras sus compañeros con la misma experiencia fueran aprobados. Rocío Gómez es psicóloga forense y aprobó su oposición en el año 1987, ha trabajado en distintas áreas, ha estado en juzgados de Familia, ha sido médico forense y vigilancia. Estuvo trabajando tres y cuatro meses en hospitales madrileños, Gregorio Marañón y el Clínico pero fue puntual. Pero sobre todo en forense: "Para la homologación presenté un currículo y un certificado elaborado por el Ministerio Fiscal. Soy licenciada en derecho y obtuve la homologación en la primera tanda, siete aprobaron conmigo".

Según la Comisión hubo más positivos al principio por que se comenzó con la homologación de la vía 1 y 2, "los más fáciles, ya que muchos cumplían todos los requisitos". Entre las razones que ella sugiere está que "creo que me la dieron por mi labor diagnóstica". Pidió el proceso por la vía 2, comprende que "hay gente que tiene la misma acreditación que yo y no lo ha conseguido". Y piensa que "con la vía 3 - privado- son más quisquillosos". Sugiere que si la normativa sigue siendo la misma no entiende porque no se aplican los mismos criterios para todos. O tal vez la gente haya cambiado y también la interpretación de la norma.

Ramón Villalta, es psicólogo forense y aunque tiene la misma formación, certificado y experiencia que Gómez su petición de homologación ha sido rechazada. La pidió por dos vías, la vía 2 y la 3, y por ambas fue rechazado. Ha impuesto un recurso contencioso ante la administración. "Aproximadamente 15 de mis compañeros lo han obtenido. El título que obtuve con la oposición fue de Titulado superior sanitario y asistencial". Su compañera Teresa está en la misma situación: "Si rechazan mi petición otra vez no sabemos lo que vamos a hacer". No tener la homologación para ellos significa "que pongan en duda tu palabra, que no tengas credibilidad en un juicio".

Para Belloch hay tres razones para que estos errores ocurran: "Siempre hay errores en procesos tan largos y se han tratado de solventar. En muchos de los casos de personas con similar formación después de investigar se ha llegado a la conclusión que pasaron muchos falsos positivos. Teníamos la ley de nuestro lado para echarnos atrás pero no lo hicimos.

En la actualidad se está elaborando un curso alternativo, "un master, el cual está bastante avanzado ya que hay voluntad política. Pero tiene que ser algo muy reglado con requisitos de salida y de entrada para los que lo hagan". Pero está en el aire.

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