Selecciona Edición
Selecciona Edición
Tamaño letra
Entrevista:JOSÉ CARRILLO | Aspirante a rector de la Complutense

"Vuelvo porque se ha hecho mal"

El ex vicerrector cuestiona la gestión de Carlos Berzosa en la universidad y está preparando su candidatura para relevarle

La principal afición de José Carrillo (París, 1952) es su hija. Y acaba de descubrir otra, el dibujo. Estos días de precampaña no le queda ni un hueco para acabar el retrato de dos abuelas que dejó a medias. Hijo del ex secretario del PCE, Santiago Carrillo, fue decano de la Facultad de Matemáticas durante ocho años (1995-2003) y vicerrector durante el primer mandato de Carlos Berzosa. Llegó con 24 años a la Complutense procedente de París. Y ahí sigue.

Pregunta. ¿Por qué se presenta?

Respuesta. Dejé de ser vicerrector con Berzosa hace cuatro años porque el rumbo no era el apropiado, el que habíamos trabajado desde 1995. Entendí que había que hacer política académica y no solo gestiones. Me fui perdiendo mis opciones como rectorable y vuelvo porque lo han hecho mal. Lo tenían que haber afrontado desde una perspectiva progresista. Cada vez va a peor y por eso hubo gente que me planteó en primavera que me presentara.

"El último mandato de Berzosa ha sido una oportunidad perdida"

"La Complutense debería seguir a los licenciados para conocer su grado de empleabilidad cuando salen"

"La solución económica de la Complutense es refinanciar la deuda, igual que piden las comunidades autónomas"

"Hay que facilitar estudios a tiempo parcial para los estudiantes que trabajan"

P. ¿Quién le respalda?

R. Sectores progresistas, de izquierda y centro de la universidad. CC OO me apoya desde en verano. Y tengo respaldos individuales de otros sindicatos y de personas que ven que no vamos a ninguna parte.

P. ¿Por qué no es apropiado el rumbo?

R. Queríamos transformar la universidad, convertirla en una institución de referencia más allá de este país. No quiero hablar de la deuda económica , porque parte es mala gestión y otra parte lo que debe la administración . Pero se aprobó un recorte en la Complutense del que solo se han tomado las medidas menos concretas. Se dijo que se iban a reducir altos cargos y el rector solo ha cesado a dos delegados, uno con sustituto.

P. Si gana, ¿qué parte del trabajo actual mantendría?

R. Hay proyectos buenos iniciados en el anterior mandato, no porque estuviese yo sino porque había un programa transformador con los objetivos claros. Dejé el Campus Virtual con más de 60.000 estudiantes y 300.000 licencias. También una red de antenas wifi que hay que renovar ahora. Mantendría el plan de jubilación anticipada de los profesores y los programas de promoción del profesorado con una fuente de financiación más consistente que la actual.

P. ¿Y qué cortaría de raíz?

R. Determinados descontroles en la gestión y la falta de transparencia. Algunos nos enteramos de la deuda de la Complutense por la prensa. Necesitamos un gobierno eficaz.

P. ¿Cómo definiría el último mandato de Berzosa?

R. Como una oportunidad perdida. Ha habido dificultades achacables a la situación económica y al recorte de la financiación pública, pero se podían haber hecho muchas cosas.

P. ¿Cuál es su principal propuesta para el personal de administración?

R. Desarrollar el Estatuto Básico del Empleado Público. Hay que hacer una universidad agradable, donde puedan tener carrera y proyección profesional. No es razonable que uno entre a los 20 años en un puesto y se jubile ahí. Hay que reestructurar la relación de puestos de trabajo. Tenemos nuevas necesidades no cubiertas, como la atención a los docentes, que cada vez atendemos más trabajo burocrático. La captación de fondos para la investigación es compleja. Hay que buscar convocatorias de las administraciones y de otros países. La universidad no puede estar al tanto de todo, necesita un servicio de apoyo que dé esa información y que aún no existe.

P. ¿Y para los alumnos?

R. Hay que simplificar las gestiones administrativas Cuando un estudiante hace una petición a la universidad, debe saber qué recorrido y qué plazos tienen. Y tenemos que considerar que hay universitarios que trabajan para subsistir a los que hay que facilitar que cursen estudios a tiempo parcial.

P. ¿Cree que se ha despilfarrado como sostienen otros candidatos?

R. No se ha captado a tiempo que estábamos en crisis y que se iba a producir un decrecimiento, se ha hecho una dinámica de gasto que no correspondía a la situación real. Y ha habido gastos que no tienen sentido, como el destinado a aplicaciones informáticas.

P. ¿Cómo definiría la situación económica de la Complutense?

R. Es muy grave. Hay una deuda importante y muchos acreedores. Estamos haciendo recortes que perjudican a la docencia y la investigación. La solución es la que piden las comunidades autónomas, refinanciar la deuda. Necesitamos que la Comunidad de Madrid nos autorice e ir a los bancos. Por eso, hay que reconstruir los puentes con la Comunidad. Quien resulte elegido tendrá que entenderse, nos necesitamos mutuamente.

P. ¿Usted cómo lo haría?

R. Entablando conversaciones. Llamando a quien corresponda para sentarnos a hablar de qué modelo quiere cada uno. Es un problema de la Complutense y del resto de universidades públicas. Tenemos que buscar un modelo razonable y definir las necesidades de financiación para convertirnos en un referente europeo.

P. ¿La universidad presencial con más alumnos de España no debería ser ya un referente?

R. No lo es. La Complutense es una universidad muy grande con muchos profesores de buena calidad. No creo mucho en rankings, pero la Universidad de Granada hizo en 2008 y que medía cosas cuantificables, como los proyectos de investigación. Ni la Complutense ni las otras de Madrid están entre las primeras. Las catalanas quedan por encima. La Complutense no es una institución de referencia, es conocida porque es grande y tiene peso en América Latina. Pero ser un referente es otra cosa.

P. ¿Qué habría que cambiar en docencia e investigación para convertirse en referente?

R. Se trata de ir incrementando los índices de calidad, que asa por reducir los grupos masificados, tener una participación configurada y un documento para reequilibrar plantillas. Hay departamentos con una dotación excesiva y otros necesitados. Habría que evaluar, a 10 años vista, cuáles van a ser las necesidades y adecuarse. Una parte importante del profesorado se va a jubilar. Es el momento de equilibrar y elaborar programas de promoción del profesorado joven, porque los vamos a necesitar. Igual hay que plantearse que ni la Complutense ni el modelo universitario madrileño son los adecuados. Una universidad de 12.000 alumnos frente a una de 80.000 quizá no es lo mejor. Igual hay que reequilibrar y pasar estudiantes de la Complutense a otras.

P. ¿Cómo propone atraer a alumnos y profesores de otros países?

R. Aparte de Europa, hay que mirar a América Latina, la cuenca mediterránea, China y los países emergentes de Asia. Somos su puerta de acceso al mercado latinoamericano. En cuanto al profesorado, hay que huir de espejismos. La Complutense no es Harvard, que tiene 60 veces más presupuesto por alumno. Ese no es el modelo. Hay que ver qué profesorado podemos atraer, pero no vamos a competir con los norteamericanos. La opción es ofrecer equipos punteros con interés para investigadores de fuera.

P. ¿Cuáles son sus bazas respecto a otros candidatos?

R. Hay que ser modesto, pero creo que tengo cierto prestigio. He sido decano ocho años de la Facultad de Matemáticas, con un papel relevante en el Consejo de Gobierno. También he sido vicerrector y me ocupé del Espacio Europeo de Educación Superior, el Plan Bolonia

P. Su programa propone el reglamento de Derechos y Deberes de la Comunidad Universitaria. ¿Qué quiere incluir en él?

R. Está recogido en los estatutos de la Complutense pero no se ha desarrollado en estos años. Los estatutos no están adaptados tampoco. Nos daban tres años y han pasado cuatro. Recoge derechos y deberes de profesores, alumnos y personal de administración.

P. Y también quiere evaluar la docencia.

R. Hay una gran tradición. Es fundamental. Aquí se han hecho encuestas. Cuando era vicerrector planteamos un proyecto de Evaluación del Profesorado cuyo objetivo era obtener una acreditación de buena docencia. Planteo que se haga una evaluación más específica porque no es lo mismo un profesor de matemáticas que uno de pintura. Por un lado, le pediría una evaluación objetiva al alumno, en la que responda si se entera o no, si el profesor prepara sus clases... Y hay otra parte que incumbe al docente, que debe explicar las dificultades encuentra a la hora de afrontar su trabajo. Un tercer aspecto sería el seguimiento de los licenciados, conocer su grado de empleabilidad cuando se van. Porque yo puedo dar una clase magnífica, pero la clave es: ¿le sirve de algo a mi alumno?

P. Mantiene el programa abierto para incluir las propuestas que recoja a través de las redes sociales. ¿Qué le piden?

R. Lo que recibo no son tanto peticiones nuevas como de profundización. He propuesto un programa realizable en cuatro años. Hemos sido muy prudentes porque nuestro principal problema es el económico. Algunos estudiantes preguntan qué vamos a hacer con la fundación de la Complutense, que ha sido muy criticada por el último informe del Tribunal de Cuentas. Ayer me plantearon usar la editorial de la Complutense para potenciar la edición de libros. Eso la revitalizaría y produciría un ahorro importante.