Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra

Comienza en Holanda el juicio por las basuras tóxicas del barco 'Probo Koala'

Propiedad de la multinacional petrolera Trafigura, en 2006 un vertido ilegal en Costa de Marfil causó 15 muertes y 100.000 envenenados

La escala técnica efectuada en 2006 en el puerto de Ámsterdam por el barco Probo Koala , que hizo luego un vertido tóxico causando 15 muertos en Costa de Marfil, sienta hoy en el banquillo de los acusados a su propietaria, la multinacional petrolera holandesa Trafigura. La empresa quería deshacerse de una carga de basuras contaminantes, operación ilegal en Europa por contravenir las leyes de protección ambiental. En la misma participaron a su vez las autoridades portuarias, el capitán del buque y el consistorio de la capital holandesa, que gestiona el puerto. Todos ellos deberán convencer a los jueces de que la carga no era contaminante y podía abandonar Holanda.

Según el fiscal de la causa, Luuk Boogert, "la petrolera y el puerto de Ámsterdam quisieron ahorrar gastos de limpieza. El ayuntamiento, de su lado, vulneró las normas de medio ambiente por temor a demandas posteriores. Entre todos corrieron riesgos innecesarios". La acusación sostiene que Trafigura conocía la toxicidad de los restos (una mezcla de gasolina, sosa cáustica y sulfuro de mercaptano), resultantes de refinar gasolina en alta mar. A pesar de ello, intentó dejarlos en territorio holandés. Al ver que le pedían 500.000 euros por la limpieza , consiguió de forma fraudulenta un permiso de navegación y viajó a Costa de Marfil. Una vez allí, el cargamento fue abandonado en varios basureros al aire libre por una empresa local. La factura ascendió así a unos pocos miles de euros, pero hubo 15 muertes y 100.000 personas envenenadas . Presentaban un amplio cuadro de vómitos, mareos, quemaduras, vómitos de sangre, erupciones y hasta abortos. Si bien Trafigura, niega su responsabilidad, en 2007 ya destinó 150 millones de euros a compensar a las familias de los 15 muertos. En 2009 llegó a un acuerdo con otro grupo de 30.000 afectados costamarfileños. A cambio de unos 1.000 euros por cabeza, reconocían la falta de pruebas para demostrar que los residuos causaron sus lesiones.

Trafigura explica las indemnizaciones como "una aportación a las consecuencias de un vertido efectuado a sus espaldas". Sigue manteniendo que el Probo Koala llevaba "restos de aguas sucias del lavado de los tanques, gasolina y productos cáusticos". De ahí que no estuviera obligada a precisara nada más ante las autoridades holandesas. La acusación sostiene que "conocía el peligro para las personas y el entorno" de bombear las basuras fuera de la nave. "La compañía se arriesga a recibir ahora una multa millonaria", han dicho sus portavoces. Según el mismo razonamiento, el consistorio de Ámsterdam "debería haber comprobado la verdadera naturaleza de los líquidos, antes de extender un permiso de navegación contrario a las leyes de protección medioambiental". Para la organización ecologista Greenpeace, "el hecho mismo de bombear, de vuelta al Probo Koala, los residuos al ver que eran más dañinos de lo que Trafigura decía, puede constituir un delito medioambiental". También se pregunta el grupo por qué no intervinieron los ministerios de Medio Ambiente, o bien de Transporte.