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La Organización Nacional de Trasplantes prepara la primera donación de órganos de un "buen samaritano"

Se trata de un voluntario andaluz que quiere dar un riñón en vida a la persona de la lista de espera a la que más pueda beneficiar esta acción

La Organización Nacional de Trasplantes (ONT) prepara lo que próximamente podría ser la primera donación de órganos que se realiza en España a través de la figura anglosajona del "buen samaritano", un voluntario que ofrece alguno de sus órganos en vida, no a un familiar o conocido, sino al paciente de la lista de espera al que más pueda beneficiar. Así lo ha anunciado hoy, con motivo de las celebraciones del Día Mundial del Riñón, el presidente de la ONT, Rafael Matesanz. El aspirante a ser el primer "buen samaritano" de España es un andaluz al que se le realizan pruebas físicas que lo confirmen como apto, tras haber superado los exámenes psicológicos, según Matesanz.

Esta práctica anglosajona estaba descartada en España desde que se puso en marcha el sistema de donación de órganos, pero el pasado mes de noviembre, después de un intenso debate, recibió el visto bueno de la Comisión de Trasplantes del Consejo Interterritorial de Salud. A la hora de aceptar a un candidato se precisa una evaluación psicológica profunda para comprobar que "no sufre ningún desequilibrio emocional", un examen físico para determinar si su estado de salud es el idóneo y, finalmente, que se mantenga el anonimato entre donante y receptor. La persona que done un riñón no va a saber a quién va dirigido, y la que lo reciba será quien lo necesite con más urgencia en las listas de espera, en las que figuran unas 4.200 de las 22.000 personas sometidas a diálisis.

Matesanz ha explicado que, en verdad, este tipo de donación de donante vivo no estaba prohibido, y que siempre había habido candidatos a ofrecer un órgano (lo normal es que sea un riñón, pero ha habido algún caso en que se ha propuesto entregar una parte del hígado). Hasta ahora se les había rechazado. Pero desde 1979 (año de la ley que regula la donación de órganos en España) hasta ahora, "las cosas han cambiado mucho". Por un lado, el proceso de donación de vivo se ha simplificado, y hay estudios -el más reciente, publicado ayer en JAMA- que demuestran que quienes entregan un riñón tienen unas expectativas de vida semejantes al resto de la población, indica Matesanz. "Incluso se ha visto que viven más, pero eso no se debe a que quitarse un riñón sea bueno, sino a que para estas donaciones se escoge a las personas más sanas", advierte el experto.

Además, hay otro factor que ha llevado a reconsiderar la postura española. Aunque la ONT tiene la mayor tasa de donantes del mundo, ésta se encuentra atascada y no es capaz de satisfacer a todas las personas que están en lista de espera. Precisamente ayer la ministra de Sanidad, Trinidad Jiménez, hizo públicos los datos de las donaciones en España en 2009. Fueron 1.606, la mayor cifra de la historia. Pero este número se corresponde a una tasa de 34,4 por millón de habitantes, y esta proporción se mantiene casi constante desde 2000.

Por eso, la ONT ha empezado en los últimos años a promover otras formas de donación. La primera es la de donante vivo, que ya representa el 10% de los 2.328 trasplantes de riñón hechos el año pasado. De ellos, el 98% de las veces el órgano provino de un familiar del enfermo, y en un 2% de un amigo, dijo ayer Matesanz.

Dentro de este sistema, se han intentado los denominados trasplantes cruzados. En ellos, una persona dona un riñón a un desconocido, a cambio de que un familiar o un amigo del receptor haga lo mismo con alguien relacionado con el primer donante. Pero este sistema es complicado, ya que supone que tiene que haber compatibilidad entre los dos donantes y los dos receptores. Por eso sólo se han hecho dos trasplantes por este método hasta ahora.

El método del buen samaritano, que se usa desde hace años en los países anglosajones, simplifica este proceso. En él, el donante ofrece su riñón sin poner condiciones, y el primer paciente que esté en lista de espera al que le valga se lo queda. La ley española sólo pone dos condiciones a este proceso: que se mantenga el anonimato (ni donante ni receptor se conocen) y que no haya contraprestación económica o presión de otro tipo para estimular la generosidad del donante.

El responsable de la ONT cree que este caso puede animar a otras personas a hacer lo mismo. Para ello, quien quiera donar debe dirigrise a un hospital que tenga unidad de trasplantes, o a la ONT, que le tomará los datos para someterle a las pruebas pertinentes para decidir si es apto para el proceso.