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Entrevista:

"Los pasos de las mujeres hacia puestos ejecutivos son imparables"

Laura Seara (Ourense, 1975) tomó posesión como directora del Instituto de la Mujer el 12 de enero pasado. Esta licenciada en Derecho, que antes ya defendía la igualdad, pero en el Parlamento gallego, considera que los avances de España en esta materia son irreversibles y reclama a todas las Administraciones que se impliquen con la misma intensidad en la Ley de Dependencia y en la Ley de Igualdad.

Pregunta.- Después de ver los resultados que se han obtenido desde la puesta en marcha de la Ley de Igualdad, ¿considera que es necesario poner en marcha medidas más radicales?

Respuesta.- Yo creo que no. En estos momentos España y sus Gobiernos están liderando la legislación en materia de igualdad en el conjunto de la UE. Yo siempre digo que se va a recordar esta época como la época en la que la sociedad española dio los pasos más claros y más definitivos a favor de la igualdad. La legislación la tenemos, la hoja de ruta para esta legislatura es precisamente el desarrollo de la propia ley. La anterior legislatura comenzó con la Ley Integral contra la Violencia de Género y se cerró con la Ley de Igualdad. Fue un cambio decisivo. Ha supuesto que la igualdad legal esté consolidada.

El reto en esta legislatura es la igualdad real. Los cambio decisivos, los cambios que permanecen no se consiguen sólo con las leyes, sino cambiando el imaginario social, cambiando las costumbres. Y desde luego la Ley de Igualdad es un instrumento valiosísimo y absolutamente imprescindible para conseguirlo. Dentro de muy poco presentaremos el informe bianual de cómo se ha desarrollado hasta el día de hoy la ley. Ya puedo adelantar que se han dado pasos importantísimos en estos dos últimos años, que ya no tienen marcha atrás.

P.-¿Y hay algo que les haya sorprendido especialmente?

R.- No puedo adelantar nada más, pero puedo decir que lo que nosotros pretendíamos con esa ley, que era que la igualdad fuera una materia coordinada por un ministerio, como es en este caso el Ministerio de Igualdad, y que fuera realmente una cuestión transversal, que todas y cada una de las Administraciones, llevaran a cabo acciones en materia de igualdad. Los pasos que se han dado en ese sentido son importantísimos. Nos vamos a llevar una grata sorpresa.

P.- El monto dedicado a atención social se ha revelado insuficiente a pesar de la Ley de Dependencia. El efecto perverso es que al no tener suficiente apoyo económico, las mujeres siguen siendo las que asumen la asistencia a los menores, ancianos y enfermos, lastrando la igualdad y dificultando la conciliación. ¿Qué hay que hacer? ¿Hay que potenciar el aspecto económico?

R.- Ya se ha dicho que la Ley de la Dependencia no se va a ver afectada por ningún recorte económico, al igual que otras parcelas del área social. La ley este año fue dotada con 76 millones más que el año anterior y desde luego el gasto social supone el 52% de los Presupuestos del Estado. Por lo tanto yo creo que tenemos que tener esto muy claro. La ley de Igualdad y de Dependencia ha sido una prioridad de este Gobierno y lo va a seguir siendo. Lo que no podemos olvidar nunca es que no sólo es responsabilidad del Gobierno de España el desarrollo de la Ley de Dependencia, es una herramienta que tiene que implementar la Administración central, junto con las comunidades autónomas. No es una competencia exclusiva del Gobierno central. Y de hecho su desarrollo está siendo desigual, si miramos a la implantación de esta ley en unas y otras comunidades. Y es importante además intentar que los partidos no utilicen nunca le ley de Igualdad y de Dependencia como arma arrojadiza. La ley de Igualdad es una ley fundamental y transformadora, que está cambiando nuestro modelo social.

P.- Las mujeres siguen ganando menos que los hombres y accediendo con mucha más dificultad a altos cargos en las empresas. ¿Se puede o no se puede hacer algo más para que esto cambie? No se ha avanzado tanto en este sentido.

R.- Efectivamente. Hay una cosa que es importante matizar, que aunque existe la brecha salarial, se ha reducido en los últimos años. La brecha salarial es una de las cuestiones prioritarias del Ministerio de Igualdad y quizás también una de las más compleja, porque no es actualmente una discriminación directa. No se paga menos a las mujeres en los mismos puestos de trabajo y en las mismas empresas por ser mujeres. Algo que está totalmente prohibido por la ley, y si esto ocurre la ley las ampara al 100%. La brecha salarial ahora tiene más que ver con otros factores como la discriminación vertical que es aquella en la que las mujeres continúan con más dificultades a la hora de acceder a puestos de responsabilidad. Y también con la discriminación horizontal: los sectores más feminizados, son los peor pagados. La mayoría de trabajos con jornada reducida es para las mujeres, por lo tanto con salarios reducidos... con lo cual, la brecha salarial no suele ser una cuestión de salario base, sino de primas, complementos, libre disposición...

Según la encuesta de estructura salarial, las diferencias entre mujeres y hombres se han reducido de un 27,5% a un 25,4% respecto a 2006. Y en lo que tiene que ver con puestos ejecutivos, los pasos son lentos, pero imparables. En las grandes empresas se ha pasado de un 3%, antes de la Ley de Igualdad, a un 9%, por tanto se ha triplicado, es un dato esperanzador. Hay un 34% de empresas, de las de 4.561 existentes de más de 250 empleados, que están elaborando un plan de igualdad. Es un dato muy positivo.

P.- ¿Hemos mejorado mucho, poco o nada con respecto a Europa en los últimos años?

R.- Hemos mejorado muchísimo. Yo aquí soy tremendamente clara. No sólo hemos mejorado, sino que en este momento España es el motor de Europa en materia de igualdad y algo impensable hace muchos años que era que nuestro país liderara y focalizara la atención de países otrora soñados como Suecia o Noruega, que estaban a años luz en esta materia, hoy tienen la vista puesta en España. Es un elemento para que todos nos sintamos orgullosos.