Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra
Alerta sanitaria

La OMS sostiene que el virus sigue siendo igual de agresivo porque "no ha mutado"

El organismo cifra en 2.837 los muertos y en más de 250.000 los infectados por gripe A en el mundo

La Organización Mundial de la Salud (OMS) ha informado este viernes de que el virus H1N1, causante de la gripe A, sigue siendo igual de agresivo que cuando se detectó en el mes de abril, ya que "por el momento no ha mutado". En su último balance, el organismo recoge que el número de casos en el mundo asciende a 254.206 y las muertes producidas por el virus son al menos 2.837. Los datos corresponden a los contagios contabilizados hasta el 30 de agosto, y la agencia de las Naciones Unidas reitera que son los casos confirmados en laboratorio, por lo que se estima que el número total es posiblemente más elevado.

En relación con el anterior documento, fechado en 28 de agosto, se han registrado 652 nuevas muertes y más de 44.768 afectados más. En este periodo, países como Zimbabwe y Djibouti han confirmado su primer o primeros casos del virus, lo que eleva a 183 el número de países y territorios de ultramar afectados por la pandemia.

104 muertos en Europa

América sigue siendo la región donde se han producido más muertes, con 2.234 decesos confirmados y 116.046 contagios. La región del Pacífico Occidental ha contabilizado 279 muertes y 63.895 casos. En el sureste asiático se han producido 188 muertes y se han contagiado 19.362 personas. En Europa 104 personas han muerto y otras 19.362 se han infectado. En la región del Mediterráneo oriental han fallecido 21 personas y han contraído la enfermedad 5.031.

Finalmente, en África, 11 personas han muerto y 3.872 se han contagiado con el virus de la gripe A. El comunicado distribuido por la OMS también explicita que la región del sur y del sudeste asiático está viviendo un incremento de la expansión de la enfermedad, en especial en países como India, Bangladesh, Birmania, Tailandia y Camboya.

En las áreas tropicales de América Central y el Caribe -Costa Rica, El Salvador, Guatemala, Honduras, Panamá y Cuba- aunque la actividad de la gripe persiste, se está viendo una tendencia a la baja en las afecciones respiratorias de la población. Una situación contraria a la que sucede en países ecuatoriales y tropicales de Suramérica -Ecuador, Venezuela, Perú y partes de Brasil- donde no sólo se mantiene la expansión del virus, sino que se detecta un incremento de las afecciones respiratorias.

Asimismo, en las áreas templadas del Hemisferio Sur -Chile, Argentina, Australia, Nueva Zelanda- a pesar de que han pasado el pico de la enfermedad, los contagios siguen produciéndose de forma sostenida. Con respecto a Canadá y Estados Unidos, la actividad del virus se mantiene baja en general, a excepción de la región sureste de EE UU. En Europa y Asia Occidental, en general el nivel de contagio es bajo, a excepción de casos concretos como en Austria, Israel, Holanda y Rumanía. A pesar de estos datos, el portavoz de la OMS, Gregory Hartl, ha señalado que "no hay motivos para alarmarse porque no se ha detectado ningún signo de que el virus haya mutado o cambiado en ningún sentido".