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LA REFORMA DEL DIVORCIO

Justicia aclara que harán falta al menos dos meses para los divorcios de mutuo acuerdo

El Gobierno informó ayer de que los juicios rápidos permitirían resolver estos casos en sólo 10 días

El ministro de Justicia, Juan Fernando López Aguilar, ha explicado hoy que la reforma del divorcio no fijará un plazo para las resoluciones, al tiempo que ha estimado un mínimo de dos meses para resolver casos de mutuo acuerdo con juicios rápidos, porque el plazo de 10 días anunciado ayer "es técnicamente posible pero improbable".

El ministro ha aclarado así, en declaraciones a Efe, la información proporcionada ayer por el Gobierno tras la reunión del Consejo de Ministros sobre la reforma, en la que se estimaba un plazo de diez días para resolver los casos de mutuo acuerdo por la vía de los juicios rápidos. En la referencia posterior al Consejo de ministros se afirmaba que, con los juicios rápidos, que se pondrán en funcionamiento con carácter de prueba en los próximos meses en diversas ciudades, se pretende "la agilización y resolución inmediata de determinados procesos, entre los que se incluyen separaciones y divorcios de mutuo acuerdo y medidas provisionales. Estos procesos podrían ser resueltos en diez días aproximadamente".

Sin embargo, López Aguilar ha explicado hoy que, aunque resolver los casos en 10 ó 15 días es posible, son necesarias tantas condiciones relacionadas con el funcionamiento de los juzgados y con la claridad del caso que, en la práctica, es infrecuente. Así, en opinión del ministro, la estimación más "realista y razonable" es de tres meses o, como mínimo, dos. Lopez Aguilar ha insistido en que, en cualquier caso, el Gobierno no puede prometer un plazo determinado porque la normativa no "impone" periodo alguno para resolver los divorcios, sino que el objetivo de la reforma es simplificar los trámites y ello hará que la duración del proceso se reduzca.

Sólo en el mejor de los casos

Asimismo, ha considerado que el hecho de no tener que alegar una causa para el divorcio, al igual que no se alegó motivo para el matrimonio, hará que se produzcan más casos de mutuo acuerdo, que en la actualidad apenas suponen el 5 o el 6% del total. A juicio del ministro, la necesidad de demostrar causas y, por tanto de buscar un culpable, provocaba que los acuerdos fueran más difíciles de alcanzar y convertían el proceso de separación en un trámite de larga duración y de "mucho dolor". "Las causas existen pero no hay que alegarlas, lo que significa que se puede acceder directamente al divorcio y, si es de mutuo acuerdo, lógicamente la reducción es muy considerable".

Sólo en el mejor de los casos, en los que una pareja no ha adquirido bienes, no tiene hijos y está completamente de acuerdo en todo, puede suceder que el divorcio se resuelva en pocas semanas, pero es un caso hipotético porque aún así se debe contar con la capacidad del juzgado, que funcione "como un reloj" y tenga un rendimiento adecuado, entre otras, ha explicado el ministro. Previamente, en conferencia de prensa, el ministro había dicho que al eliminar trabas innecesarias los divorcios litigiosos, que en la actualidad duran cinco o seis años, quedarán reducidos a seis meses y a tres aquellos que cuentan con el consenso de la pareja.

Pero cumplir con esta estimación, según el ministro, dependerá del funcionamiento del juzgado, de su carga de trabajo y de la voluntad del juez, y en ningún momento de la nueva normativa. El ministro de Justicia ha rechazado, por otra parte, que la nueva norma potencie los matrimonios por conveniencia para conseguir la nacionalidad española. Matrimonio y nacionalidad "no están estrictamente vinculados, son fenómenos distintos y el fraude de ley deberá ser combatido en todo caso", aunque "el hecho de que el matrimonio pueda disolverse con mayor agilidad, lejos de ser un incentivo al fraude, por el contrario, permitirá detectarlo con mayor facilidad".