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La Iglesia Anglicana, al borde del cisma, debate sobre la homosexualidad en el clero

Los matrimonios entre parejas 'gays' y el nombramiento de obispos de esta tendencia sexual son los principales puntos de una reunión convocada por el arzobispo de Canterbury

El arzobispo de Canterbury, Rowan Williams, reúne hoy en Londres a los primados de la Iglesia Anglicana en todo el mundo para evitar que la polémica en torno a la homosexualidad en el clero pueda desembocar en un cisma, dada la profunda división en el seno de esta iglesia. Los 38 primados, que representan a casi 80 millones de anglicanos en 160 países, debatirán durante dos días el reciente nombramiento de dos obispos gays.

El palacio de Lambeth, el edificio medieval donde reside el arzobispo de Canterbury, es la sede de esta reunión, convocada por Williams el pasado agosto. En concreto, los religiosos tratarán la elección de Gene Robinson, divorciado, padre de dos hijos y declarado homosexual, como obispo de New Hampshire (EE UU), y la designación del reverendo Jeffrey John, de 50 años y homosexual confeso, como obispo de Reading (en el centro de Inglaterra). Otro asunto importante es la autorización de bendiciones para parejas del mismo sexo en la diócesis de New Westminster (Canadá).

El reverendo John decidió el pasado julio no aceptar el puesto para evitar una ruptura la iglesia, después de ser víctima de una campaña en su contra por parte de los sectores más conservadores. El arzobispo Williams, de 52 años, liberal y partidario de implicar a los homosexuales en los cargos más importantes de la Iglesia, tiene la difícil tarea de conciliar las distintas posiciones. Casado y padre de dos hijos, es el primer galés en ocupar el puesto de arzobispo de Canterbury desde hace más de mil años. El religioso ha defendido siempre la ordenación de mujeres y los derechos de los homosexuales, incluso para que ejerzan como pastores de la iglesia del Reino Unido.

Sin una "varita mágica"

Además, desde su cargo pretende acercarse más a la Iglesia Católica y al resto de los credos cristianos, como quedó reflejado en su reciente entrevista con el papa Juan Pablo II en el Vaticano. Un portavoz de la Iglesia Anglicana ha señalado esta mañana en Londres que la principal preocupación del arzobispo de Canterbury es escuchar a los primados y ha recordado que no tiene poder para retirar a Robinson como obispo de New Hampshire. "Él no es el Papa y no puede sacar la varita mágica y decir que las cosas van a mejorar", ha añadido.

Entre los primados más conservadores está el reverendo Peter Akinola, de la Iglesia de Nigeria, que cree no puede haber un compromiso sobre el asunto porque, según su interpretación, la Biblia no acepta la homosexualidad. Los sectores más liberales, como es el caso del arzobispo de Ciudad del Cabo, Njonggonkulu Ndungane, quieren que se establezca una comisión que estudie profundamente el tema de la homosexualidad. Ndungane ha señalado esta mañana que "confía y reza" para que la iglesia adopte una actitud más abierta hacia la homosexualidad.

"Creo que lo que saldrá de esta reunión, lo que yo espero, es que se pueda establecer una comisión que nos permita afrontar el problema", ha añadido Ndungane. Mientras se celebra la reunión, grupos que apoyan la homosexualidad en el clero han organizado distintos servicios religiosos en iglesias cercanas al palacio de Lambeth. Entre ellos está el organizado por el grupo Inclusive Church en la iglesia de San Mateo y que estará presidido por el ex arzobispo de África Central, el reverendo Walter Makhulu. "La gran mayoría de los miembros de la Iglesia de Inglaterra quiere que su iglesia sea generosa con todos. Ésta es la herencia histórica del anglicanismo", ha indicado Giles Fraser, portavoz de Inclusive Church.