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La intervención de EH Bildu en el Congreso provoca una gran bronca de la derecha

Gritos de "asesinos", "vergüenza", "pide perdón" y "fuera, fuera" de diputados del PP y Vox contra la diputada Aizpurua

Adolfo Suárez Illana, hijo del expresidente Suárez, le da la espalda a la portavoz de EH Bildu, Mertxe Aizpurua, este domingo, en el Congreso. En vídeo, los momentos más tensos.

La segunda jornada de la sesión de investidura de Pedro Sánchez ha comenzado este domingo con la intervención de la portavoz de EH Bildu, Mertxe Aizpurua, para ratificar que su partido se mantiene en una posición de "abstención activa", por ahora, a favor de ese proyecto de gobierno de coalición progresista del PSOE con Unidas Podemos. Sin embargo, el discurso de Aizpurua no ha transcurrido con normalidad y ha sido interrumpido constantemente. Diputados, especialmente del PP y de Vox, le han dedicado todo tipo de improperios, sobre todo cuando la diputada abertzale ha criticado la intervención del rey Felipe VI del 3 de octubre de 2017 sobre Cataluña, que ha identificado con la expresión de un Estado "autoritario". El PP ha arremetido contra la presidenta del Congreso, Meritxell Batet, por no haber cuestionado ese pasaje del discurso de la diputada vasca y ha pedido el acta de la sesión para saber cómo se habían transcrito las declaraciones de la parlamentaria. El líder de Vox, Santiago Abascal, ni siquiera ha entrado en el pleno durante el discurso de Aizpurua y se ha quedado fuera con diputados que son víctimas de ETA. El miembro de la Mesa del PP, Adolfo Suárez Illana, hijo del expresidente Suárez, le ha dado la espalda a Aizpurua mientras esta estaba en el atril.

Mertxe Aizpurua apenas ha logrado encadenar dos frases seguidas de su discurso. Y ha encendido los ánimos, ya predispuestos, del PP y de Vox cuando habló sobre la dicotomía, según su opinión, existente ahora en España entre "democracia y autoritarismo". La portavoz de EH Bildu consideró en ese momento que España aún es un país autoritario y que el discurso pronunciado por Felipe VI el 3 de octubre de 2017 sobre Cataluña fue "una de sus expresiones más evidentes" porque, dijo la diputada, apeló a conformar "un bloque político y mediático capaz de profundizar en una contrarreforma autoritaria".

A partir de ese momento se han desatado los ataques e insultos contra Aizpurua. Desde la bancada del PP y de Vox se han gritado palabras como "asesinos", "pide perdón", "vergüenza", y en un momento han llegado a clamar de manera casi generalizada "fuera, fuera, fuera". La secretaria general del Grupo Vox, Macarena Olona, a voz en grito, también ha increpado a Aizpurua: "No te lo va a decir Marlaska, pero te lo dice Vox, ¡Viva la Policía, viva la Guardia Civil!". Y añadió: "Tenéis las manos manchadas de sangre, no olvidamos, no blanqueamos".

Mientras Olona increpaba así a Aizpurua el líder de su partido, Santiago Abascal, no estaba aún dentro del hemiciclo porque quiso quedarse premeditadamente fuera, con los diputados de Vox Francisco José Alcaraz y Antonio Salvá, familiares de víctimas de ETA. Abascal tuiteó al respecto: "ETA en la tribuna del Congreso. Nuestros diputados, víctimas y con sus familias asesinadas, en los pasillos. Sánchez atornillado a su ambición en el escaño, deseando obtener el salvoconducto de los terroristas".

La diputada abertzale intentó varias veces continuar su discurso, pero en cuanto mencionó al líder de su formación, Arnaldo Otegi, volvieron a revolverse las posiciones más ariscas del PP y de Vox. El líder del PP, Pablo Casado, se encaró desde su escaño con el candidato a presidente, Pedro Sánchez, y dándose palmadas en el pecho a la altura del corazón le espetó: "¡Qué vergüenza!". Sánchez no entró en ningún momento en ese debate, ni desde su escaño ni en la tribuna, cuando se limitó a contestar a Aizpurua sobre la posición política de HB sobre la investidura y las demandas de su formación para Euskadi.

La bronca continuó en el hemiciclo durante todo el turno de palabra de la diputada vasca. Los populares se levantaron de sus asientos y empezaron a gritar: "¡Libertad, libertad, libertad!". La portavoz del PP, Cayetana Álvarez de Toledo, pidió un turno de palabra, que la presidenta del Congreso no le concedió, para observar que su representante máxima en la Mesa del Congreso, Ana Pastor, iba a pedir la transcripción exacta de las palabras de Aizpurua sobre el Monarca porque entendía que eran una falta de decoro a una autoridad del Estado.

El portavoz adjunto de Ciudadanos, Edmundo Bal, también se acogió a un artículo del Reglamento del Congreso (103) sobre ataques al decoro de las instituciones o del jefe del Estado para reclamar que Batet llamara la atención a la dirigente vasca. La presidenta de la Cámara no lo hizo y aludió a la libertad de expresión que lleva años en ejercicio en España y en el Congreso. Pablo Casado consideró esa posición una dejación ante la intervención "nauseabunda", como tildó la exposición, de Aizpurua. Bal llegó a interpretar que Aizpurua había etiquetado de "fascista" al Rey, pero la diputada lo negó con la cabeza desde su escaño y con la propia transcripción de sus palabras exactas.

La propia Aizpurua denunció más tarde, ya en los pasillos, los insultos recibidos en el Congreso: "Este país necesita mucha pedagogía democrática y mucha pedagogía antifascista, y lo que ha pasado hoy es buena muestra de ello. La libertad de expresión debe imperar frente a tantos agravios. Analizaremos lo ocurrido y valoraremos qué medidas tomar".

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