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La presidenta de Víctimas del Terrorismo arremete contra Bildu en el acto de homenaje en el Congreso

La diputada del PP María del Mar Blanco pide que no se blanquee a la formación que dirige Otegi ni en pactos de gobiernos ni en entrevistas en TVE

Adriana Lastra, Pablo Casado, Albert Rivera e Irene Montero, este jueves durante el homenaje a las víctimas de terrorismo.

Ni los acordes del arpa ni el aria interpretada en el centro del hemiciclo han calmado los ánimos de Mari Mar Blanco, presidenta de la Fundación Víctimas del Terrorismo, diputada del PP y hermana del concejal asesinado por la banda terrorista ETA, Miguel Ángel Blanco. La parlamentaria aprovechó su discurso en el homenaje anual que se rinde en el Congreso de los Diputados a las víctimas de la banda armada para pedir a todos los partidos políticos que se impida la formación de Gobiernos "como si ETA jamás hubiese existido", en clara alusión a la posibilidad de que se formen Ejecutivos, tanto estatal como autónomos, gracias a la abstención de Bildu. Y consideró igualmente "inaceptable, vergonzoso y humillante" que la televisión pública, RTVE, ofreciera justo este miércoles por la noche una entrevista con el líder de la formación abertzale, Arnaldo Otegi, condenado por pertenecer a la banda terrorista.

Este homenaje se celebra en la Cámara baja desde hace nueve años, cuando el entonces presidente del Congreso, el socialista José Bono, se adhirió al Día de Homenaje a las Víctimas del Terrorismo. La fecha, a iniciativa de las asociaciones, se fijó en el 27 de junio, aniversario del primer atentado de la banda armada, para intentar consensuar un acto institucional de reconocimiento y ajeno a las luchas partidistas. El 27 de junio de 1960, una niña de 22 meses llamada Begoña Urroz Ibarrola murió calcinada en un coche como consecuencia de un artefacto explosivo que el Directorio Revolucionario Ibérico de Liberación (DRIL) colocó en la estación de autobuses de San Sebastián.

La jornada se pretende reparadora e institucional, pero rara vez se consigue. En este caso, el día de reconocimiento a las víctimas ha llegado marcado por la polémica entrevista a Otegi en la noche del miércoles en el Canal 24 horas de TVE y por las opciones de pactos de gobierno en diversas Administraciones, donde Bildu podría ser necesario.

Al pleno especial en el Congreso de los Diputados acudieron siete ministros del Gabinete, los titulares de Interior, Fomento, Educación, Trabajo, Industria, Agricultura y Transición Ecológica, pero no el presidente, Pedro Sánchez, que estaba aterrizando a esa hora en Japón para asistir a una cumbre del G20. No estuvo tampoco el líder de Unidas Podemos, Pablo Iglesias y, aunque no entró en el hemiciclo, sí guardó el minuto de silencio el diputado de Bildu Jon Iñarritu, que accedió al escaño incluso y luego se ausentó durante el discurso de Mari Mar Blanco, que fue la parte central del evento, " para no añadir tensiones", según fuentes de la formación vasca.

En el hemiciclo se pudieron ver imágenes inusuales, como que los dirigentes del PP, Pablo Casado; de Ciudadanos, Albert Rivera; de Unidas Podemos, Irene Montero, y del PSOE, Adriana Lastra, sentados en la misma bancada. En otras filas se podía ver juntos a Gabriel Rufián, de ERC, con Aitor Esteban, del PNV.

Los discursos se reservaron para Mari Mar Blanco, en nombre de todas las asociaciones, y para la presidenta de las Cortes, Meritxell Batet. Blanco comenzó su intervención recordando que la lucha contra el terrorismo, ahora especialmente yihadista, sigue siendo esencial, pero rápidamente se ha centrado en la vía reivindicativa, sobre todo para que no se olvide quién fue ETA. En nombre de las víctimas, Blanco enfatizó que jamás admitirán que se trate de justificar sus crímenes: "Jamás permitiremos que se trate de equilibrar el sufrimiento padecido por las víctimas de ETA con el de quienes integraban la propia organización asesina, o estaban próximos a ella. Como jamás admitiremos argumentación alguna que trate de justificar los atroces crímenes del fanatismo religioso yihadista".

La presidenta de la Fundación y diputada popular solicitó incluso la colaboración de los parlamentarios "para que sigan al frente de la lucha contra quienes tratan de falsear el relato de lo tristemente ocurrido, para que sigan manteniendo la unidad frente a los asesinos, para que sigan abriendo las puertas de esta sede solo a quienes de verdad representan los valores de libertad y convivencia". Blanco añadió también que las víctimas del terrorismo consideran "incomprensible e inasumible que quienes jamás han condenado un solo atentado de ETA asuman el control de las instituciones". Y destacó: "No, señorías. No todos los partidos políticos merecen igual consideración. No podemos olvidar que los herederos de Batasuna ahora serán legales pero mantiene a día de hoy una trayectoria manchada por un reguero de sangre imborrable. Por lo tanto, no todo vale en política".

Fue en ese pasaje, el más directo, cuando Blanco reclamó, frente a los que les acusan de "vivir de las rentas de ETA”, que "se impida la formación de gobiernos que actúan como si ETA no hubiera existido". "Si hay alguien a quien jamás debemos permitir que obtenga réditos de ETA, es a la propia organización, a sus miembros y a sus simpatizantes. Y lamento profundamente tener que recordar que lo único que las víctimas han obtenido de ETA ha sido muerte, dolor y sufrimiento. Esa es la verdadera y única historia".

Blanco también criticó la entrevista a Otegi en TVE: "Es inaceptable, vergonzante y humillante que la televisión publica se convierta en un altavoz infame de un terrorista confeso como es Otegi, con el único objetivo de blanquear el brazo político de Batasuna como es Bildu y que lo hiciera justamente el día anterior a la celebración de este importante y necesario acto de homenaje a las victimas del terrorismo".

En línea con lo que PP, Ciudadanos y Vox manifestaron minutos antes del pleno, Blanco arremetió contra RTVE por brindar "sus micrófonos en prime time a un terrorista que no ha mostrado arrepentimiento de su pasado, más bien todo lo contrario. Señorías, sencillamente, el terrorismo no se puede blanquear, no se pueden poner alfombras rojas a quienes, insisto, ni han pedido perdón, ni han mostrado arrepentimiento, sino todo lo contrario, lo único que buscan es legitimar su pasado, borrar su culpa y dejar de sentirse señalados por los más de 800 asesinatos que cometieron". Y culminó: "No es aceptable pretender hacer tabla rasa y tener un puente de plata a esas fuerzas políticas para que blanqueen su imagen cuando han tenido una clara posición de apoyo y justificación de ETA".

Querella criminal contra Zapatero

Los 24 diputados de Vox, por su parte, también han buscado su manera de boicotear este acto para no contribuir a lo que su líder, Santiago Abascal, calificó como una operación de “blanqueamiento de ETA”, informa Miguel González. Abascal ha comparecido ante la prensa minutos antes de ese pleno para anunciar que el partido ultranacionalista ha presentado una querella criminal en la Audiencia Nacional contra el expresidente José Luis Rodríguez Zapatero al que acusa de los delitos de colaboración con organización terrorista, revelación de secretos y omisión del perseguir delitos. Vox se basa en las actas de la banda terrorista para asegurar que el Gobierno presidido por Zapatero alertó a ETA de que se iban a producir operaciones policiales en Francia.

En los últimos años esta ceremonia se ha realizado en distintas salas del Congreso, como la Sala Constitucional o el Salón de Pasos Perdidos, pero la actual presidenta, Meritxell Batet, ha decidido darle mayor visibilidad llevándola de nuevo al Salón de Plenos. Batet, en su discurso, ha destacado la importancia de la unidad de los valores de los demócratas y del Estado de derecho para derrotar al terrorismo de ETA.

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