Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra

Podemos apuesta por un Gobierno de áreas compartidas con el PSOE

La formación de Iglesias se mantiene a la espera de que Sánchez confirme si se va a sentar a negociar

Unidas Podemos (UP) solo se plantea un escenario: formar una coalición con el PSOE. El partido que lidera Pablo Iglesias defiende un Gobierno conjunto como solución más estable, frente a las primeras reticencias de los socialistas, que aplazan la decisión hasta después de las elecciones del 26 de mayo. Iglesias argumenta que solo de ese modo se garantizaría la gobernabilidad después de tres elecciones generales en tres años. Por ahora nadie habla del reparto de carteras, aunque los dirigentes de la formación deslizan la idea de un Gobierno de equipos mixtos.

En vídeo, declaraciones de Pablo Iglesias en la manifestación del 1 de mayo. ÁLVARO GARCÍA Vídeo: Atlas

“Elaborar un Gobierno no es solo pensar en ministros o en el gabinete que vas a formar, que es importante, sino sobre todo qué quieres hacer, dependiendo de eso, organizas el gabinete de una u otra manera y eliges a las personas”, dijo Irene Montero en RNE. UP desvía de esta manera la atención sobre una posible solicitud al PSOE de puestos al más alto nivel. El modelo que inspira a la formación es el que ha funcionado en Valencia los últimos cuatro años con equipos integrados por miembros de distintos partidos. Esto es, un pacto en el que se establezca que dirigentes de UP y PSOE trabajen juntos en distintas áreas de ministerios y otros organismos.

La exigencia de puestos no fue productiva en 2016 cuando Iglesias lanzó el órdago de pedir la vicepresidencia a Pedro Sánchez, además de varios ministerios. La decisión les costó un millón de votos. Con 42 diputados y, por tanto, una posición negociadora más debilitada que hace tres años, cuando sumaba 71, UP no quiere cometer ningún fallo, perder un ápice de credibilidad y no entrar en el Gobierno.

Tres años después, el partido habla de trabajo en equipo a distintos niveles. En palabras de la número dos del partido: “Nunca hemos despreciado la importancia de quién hace las cosas”. Una vez que comenzara la negociación, el primer paso que plantea UP es elaborar un plan de Gobierno. Solo después, los nombres se pondrían sobre la mesa.

Aun así, Montero mencionó a Iglesias, Rafa Mayoral, diputado electo; Pablo Echenique, secretario de organización y ahora también con escaño, y Yolanda Díaz, dirigente de IU que repite en el Congreso. Son algunas de las caras más visibles de UP y todos han cerrado filas con su secretario general en la crisis más dura de la historia del partido tras la salida de Íñigo Errejón.

Además, todos ellos tienen experiencia con el PSOE. Echenique lideró las mesas de trabajo con el Gobierno para alcanzar un acuerdo de Presupuestos. El dirigente mantiene desde entonces una buena relación con María Jesús Montero, ministra de Hacienda en funciones, su interlocutora de entonces. Díaz y Mayoral trabajaron en los temas de pensiones y vivienda que se recogieron en el documento que Iglesias y Sánchez firmaron en La Moncloa el septiembre pasado.

“Son perfiles de solvencia reconocida con capacidad para, en la posición que estuvieran, hacer el trabajo de llevar a cabo políticas que son necesarias”, defendió Irene Montero. La dirigente no ahondó en esta cuestión y reiteró que antes de repartir puestos, el PSOE debe decidir si se sienta a hablar con su formación.

Carmen Calvo, vicepresidenta en funciones, adelantó, tras la jornada electoral, que los socialistas intentarán gobernar en solitario. José Luis Ábalos, titular de Fomento, adoptó una postura más conciliadora y reconoció el trabajo compartido de las dos formaciones. El PSOE ha anunciado que una posible negociación solo llegará cuando se conozcan los resultados de las elecciones municipales, autonómicas y europeas del próximo 26 de mayo.

El otro recurso al que Iglesias echará mano para intentar garantizar que la negociación se pone en marcha, sin acelerar los tiempos marcados por el PSOE, será el modelo de Gobierno que Ximo Puig prepara en Valencia. El presidente socialista recién reelegido ya le ha ofrecido a Podemos entrar en el Ejecutivo. En 2015, la marca valenciana de Podemos no aceptó consejerías.

Estabilidad

“Con la fuerza de nuestros escaños y con nuestras propuestas programáticas vamos a trabajar para convencer a Pedro Sánchez de que lidere un Gobierno de coalición, estable, de izquierdas y dialogante”, escribe Iglesias en la tribuna que publica este miércoles EL PAÍS. La idea de estabilidad será clave durante la precampaña del 26-M. El secretario general sigue con su estrategia de moderación para reforzar su perfil institucional.

El objetivo es el mismo que en los debates de las generales. El tono mostrado en las dos citas moderó esa imagen de antisistema y revolucionario que le persigue. En esta ocasión quiere ser también el instrumento que permita la gobernabilidad en España.

Iglesias recurre ya a la aritmética parlamentaria. No presume de sus 42 escaños, los suma a los 123 del PSOE para recordarle a Sánchez que con 165 diputados pueden hacer frente a los 149 del bloque de la derecha. En caso de mantener su apuesta de gobernar en solitario, el líder de Podemos augura un Gobierno marcado por la dificultad de tener que buscar apoyos en ambos bandos para tramitar leyes sociales, pero también medidas para tratar de solucionar el conflicto catalán. Es decir, la inestabilidad.

Se adhiere a los criterios de The Trust Project Más información >

Más información