Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra

Iglesias se reincorpora y marca el arranque de campaña de Podemos

El secretario general regresa a la política activa después de tres meses de permiso de paternidad

pablo iglesias mitin
El secretario general de Podemos, Pablo Iglesias (i), junto al cofundador del partido, Juan Carlos Monedero, durante el acto de Podemos. EFE

Vuelve Pablo Iglesias. Empieza la campaña de Podemos. El secretario general del partido se reencuentra este sábado con "la militancia, los colectivos, la gente", dicen en el partido. Vuelve, aunque nunca se fue del todo. Se ha dedicado al cuidado de sus hijos durante tres meses sin dejar de atender la peor crisis interna por la que ha pasado Podemos con la integración de Íñigo Errejón en la plataforma de la alcaldesa de Madrid Manuela Carmena. Y sin dejar de idear una campaña que será decisiva para el futuro del partido que fundó hace cinco años.

Iglesias ha elegido la plaza frente a la entrada principal del museo Reina Sofía de Madrid para su regreso, un lugar simbólico para Podemos. Allí celebraron su irrupción en la política en las elecciones europeas de 2014. Y allí también vivieron noches más amargas tras los resultados de las últimas generales. A la cita acuden los taxistas, las kellys, las espartanas —el colectivo de mujeres que lideró la protesta contra el ERE en Coca Cola— y otros representantes de sectores que Podemos pretende reactivar para contradecir a las encuestas que les dan un 14,5% de intención de voto.

"La gente" a la que apela Podemos desde sus inicios es la protagonista de la campaña en redes que ha lanzado para intentar dejar en el olvido el error de comunicación que cometieron al anunciar la vuelta de Iglesias. El partido ha cambiado "vuELve", por "nos vemos". Aquella imagen que difundieron desde sus cuentas — Iglesias de espaldas, con el puño en alto frente a una multitud y en letras mayúsculas la palabra "vuelve" destacando el pronombre "él"— se ha sustituido por un vídeo en el que solo se ve a la militancia sonriente atendiendo en un mitín.

Combatir la desmovilización y el desencanto de una parte de su electorado será clave en las cuatro elecciones que afronta el partido. Está en juego que Podemos no pierda casi la mitad de su representación parlamentaria, según auguran los promedios electorales, en las generales del 28 de abril. Las caras más visibles de la formación, las que han cerrado filas con el secretario general, llevan semanas de precampaña por todo el país. La avanzadilla que ha ido preparando el terreno para el efecto Iglesias.

El líder de Podemos se incorpora a una estrategia basada en "programa, programa, programa", como decía Julio Anguita, exlíder de IU. Iglesias defenderá estas propuestas en una agenda que se llenará de actos. Se concentrará especialmente en los debates, como en las pasadas elecciones. No abandonará los mítines, pero el partido sitúa como clave de su campaña estos cara a cara con el resto de candidatos. La televisión es el medio natural de Podemos. Se sienten cómodos y saben cómo usarla para canalizar sus mensajes a potenciales electores.

Una campaña sustentada también en temas sociales para tratar de parar la hegemonía en el debate del conflicto catalán. Las medidas que recogió el fallido acuerdo de Presupuestos con el Gobierno vertebrarán el programa. "Son los temas que hemos defendido los últimos meses y que son nuestra identidad", explican en el partido.

El feminismo seguirá siendo viga maestra. El partido quiere ser "la España del 8M". Han empezado por cambiar el nombre de la coalición con IU a Unidas Podemos. Y la búsqueda del voto verde, para, en concreto, tratar de conquistar al electorado más joven. Son sus cartas frente al "trío de Colón" —la posible alianza entre PP, Ciudadanos y Vox— y el PSOE del que se distancian calificándole de conformista e inmovilista.

Iglesias vuelve y determina su futuro político al 28 de abril. Cuando se cierren las urnas, se cuenten los votos y si salen las cuentas para un posible Gobierno de coalición a la izquierda, decidirá si lidera esas negociaciones o, como adelantó Montero, da paso a una mujer para ponerse al frente de Podemos.

Se adhiere a los criterios de The Trust Project Más información >

Más información