Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra

El coronel Pérez de los Cobos acusa a los Mossos de “favorecer” el referéndum

El encargado de coordinar el operativo policial frente al referéndum ilegal fue especialmente duro con el exjefe de la policía catalana Josep Lluís Trapero

El coronel de la Guardia Civil Diego Pérez de los Cobos, durante su declaración en el juicio del 'procés'.

El coronel de la Guardia Civil Diego Pérez de los Cobos, encargado de coordinar el operativo policial contra la consulta ilegal del 1 de octubre de 2017, ha acusado este martes en el juicio del procés a los Mossos d’Esquadra de montar un dispositivo “insuficiente, inadecuado e ineficaz” y que estuvo “más encaminado a facilitar la celebración del referéndum ilegal que a impedirlo”. De los Cobos fue especialmente duro con el exjefe de la policía catalana Josep Lluís Trapero.

Bajo el mando de Pérez de los Cobos, de 55 años, 6.000 agentes de la Policía Nacional y del instituto armado se desplegaron por toda Cataluña e hicieron uso de la fuerza para tratar de impedir la consulta, prohibida por el Tribunal Constitucional y el Tribunal Superior de Justicia de Cataluña, todo ello ante la pasividad más que aparente de los Mossos d'Esquadra. Este martes, en la undécima jornada del juicio del procés, en el Tribunal Supremo, reiteró que la tentativa independentista del otoño de 2017 tuvo una notable carga de “virulencia”, con “casos de violencia muy grave”, y que la actuación de la policía catalana fue de connivencia.

La declaración de Pérez de los Cobos, junto a la prestada por la mañana por el exdelegado del Gobierno Enric Millo y el lunes por el ex secretario de Estado de Seguridad José Antonio Nieto, abona las tesis más duras de las acusaciones, que consideran que la tentativa secesionista del otoño de 2017 constituyó un delito de rebelión, por el que se piden penas de hasta 25 años de cárcel.

Ancianos y niños como ‘escudos’

La Fiscalía y algunos testigos han insinuado que la presencia de muchos niños y personas mayores en los centros de votación el 1-O no fue casual. Los Mossos habían advertido de que no actuarían si había menores y ancianos y esto fue lo que se encontraron los agentes en decenas de colegios. Diego Pérez de los Cobos insistió ayer en esta idea. “En determinados colegios colocaron a niños y mayores como la vanguardia de esos parapetos”, afirmó.

El interrogatorio de Pérez de los Cobos tuvo como eje principal poner de relieve la “estafa” del dispositivo de los Mossos para impedir la celebración del referéndum ilegal y la actitud del mayor Trapero, que dijo, “era de poner palos en las ruedas” a cada paso. El coronel manifestó que el mismo 1 de octubre por la mañana tuvo la “constatación fehaciente” de que los Mossos no iban a actuar para cumplir con la orden judicial de paralizar la consulta. Sin embargo, afirmó que la desconfianza sobre la lealtad de la policía catalana venía desde la misma convocatoria del referéndum, e incluso desde mucho antes.

De los Cobos recordó que ya en “2015 o 2016”, cuando el proceso independentista todavía no había alcanzado su fase candente, le preguntó al entonces director general de los Mossos, Albert Batlle, qué iba a hacer el cuerpo ante el desafío soberanista. “Él me dijo: 'Yo lo tengo clarísimo y mientras yo esté aquí siempre cumpliremos con los mandatos judiciales”. Batlle cesó en julio de 2017. El coronel también le hizo la misma pregunta al número dos de Trapero, Ferran López, el 19 de agosto de ese año, en Madrid en la mesa de amenaza terrorista. “Tras la reunión, en un aparte le transmití mi inquietud por la evolución de los acontecimientos. ¿Qué vais a hacer?, pregunté. 'No tengas ninguna duda, Diego, lo tenemos claro y obedeceremos', me dijo”.

El encargado del dispositivo contra el referéndum atacó el informe de los Mossos que afirmaba que cerraron 99 colegios en toda Cataluña. “Más del 80% se corresponde con municipios muy pequeños en los que había una única mesa (...) En muchos locales esperaron a que se votara y una vez terminada la votación, con la colaboración de los propios organizadores, recibieron las urnas y las papeletas y lo anotaron como un colegio cerrado, aparentando que se había actuado cuando en realidad se había permitido la votación. En otros casos eran los propios mossos los que sostenían las urnas mientras los ciudadanos depositaban su voto".

De los Cobos relató casos de espionaje de la policía catalana a las fuerzas estatales e incluso agentes autonómicos que impidieron “activamente” la actuación policial, lo que desembocó en “situaciones delicadas”.

Se adhiere a los criterios de The Trust Project Más información >

Más información