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“Culpar a los migrantes de los males de la sociedad es políticamente indecente”

Consuelo Rumí critica los discursos de la derecha, defiende un Pacto de Estado para abordar la migración y la creación de más CIE

Consuelo Rumi
La secretaria de Estado de Migraciones, Consuelo Rumí, durante la entrevista.

Consuelo Rumí (Almería, 1957) está preocupada. No le gusta nada el discurso que se está construyendo en España en torno a la inmigración y culpa a "las derechas de este país" de fabricar mentiras. "Culpabilizar a los migrantes de los males de la sociedad es políticamente indecente", critica. En esta entrevista con motivo del Día Internacional del Migrante, la Secretaria de Estado de Migraciones mantiene que las percepciones más alarmistas de una parte de la sociedad no se corresponden con la realidad: "Este año han llegado a España 60.000 personas, es el 0,1% de la población".

Rumí, que ya ocupó este cargo en los Gobiernos de José Luis Rodríguez Zapatero, prepara un viaje a Bruselas. La burocracia "exacerbada" de la UE ha retrasado la ayuda de 140 millones prometida a Marruecos para que colabore con el control de flujos migratorios. El retraso no facilita las relaciones de España, la principal puerta a Europa de la inmigración irregular, con el reino alauí, el principal trampolín hacia el continente europeo. "Se trata de que Marruecos no tenga excusa para no colaborar", advierte.

Pregunta. No ha sido un semestre fácil en materia migratoria. El número de llegadas irregulares ha superado un récord, ha habido dificultades en el sistema de acogida, en la atención a menores... ¿Cuál es la cuestión más urgente que debe abordarse?

Respuesta. La cuestión más urgente es hacer política de inmigración, gestionada desde la solidaridad y alejada de luchas partidistas. Esto tiene un nombre: un pacto de Estado sobre la migración. Hay que hacer pedagogía con el resto de las fuerzas políticas y llegar al acuerdo con los Gobiernos autonómicos, locales y con la sociedad civil de que la inmigración tiene que formar parte del proyecto de convivencia social.

P. Pedro Sánchez ha respaldado el pacto mundial sobre migraciones de la ONU adoptado en Marrakech. El texto apuesta por que la detención del migrante sea el último recurso, ¿Es compatible esa recomendación con los Centros de Internamiento de Extranjeros (CIE)?

R. Es compatible. Adherir el pacto por la inmigración segura, regular y ordenada, no quiere decir que no haya que luchar contra la inmigración irregular con la normativa que tenemos. Eso no significa que no haya que dar una pensada a los centros de internamiento, tanto a las instalaciones como al funcionamiento interno para garantizar unas condiciones dignas a las personas que tienen que estar ahí, pero también a los policías. Estas cuestiones tienen mucho que ver con la masificación, quizá hay que construir más centros.

P. Hay diferencias evidentes entre el discurso migratorio del PP y del PSOE, ¿Pero en qué se han diferenciado las acciones en materia migratoria de ambos? Sus críticos mantienen que al final mantienen políticas muy parecidas.

R. Estoy en desacuerdo totalmente. Cuando ha gobernado el PSOE ha habido políticas de inmigración, siempre orientadas al ámbito laboral, social y a la integración. Cuando ha gobernado el PP ha habido políticas de extranjería y la inmigración ha estado vinculada exclusivamente a la seguridad. Es un matiz importante. Al PP este es un tema que le incomoda porque es muy duro decir lo que realmente piensa.

La migración un tema que al PP le incomoda porque es muy duro decir lo que realmente piensa

P. ¿Qué opina de las devoluciones en caliente?

R. No estamos de acuerdo, lo hemos dicho en varias ocasiones. Estamos esperando que el Tribunal Europeo de Derechos Humanos diga qué va a pasar. Ahora bien, estoy de acuerdo en cumplir con los acuerdos de devolución con Marruecos.

P. El Gobierno no solo cumple esos convenios, también los promueve...

P. Los convenios están para cumplirse. Las devoluciones hay que hacerlas con todas las garantías jurídicas. Cada vez que hay un asalto a la valla, y espero que no haya más, exigiremos la devolución de esas personas a través del convenio con Marruecos. Además, no quiero que estén en los Centros de Estancia Temporal de Ceuta y de Melilla porque no están ideados para tener en ellos a personas violentas. Interior se tiene que encargar de esas personas. Si tú asaltas, eres un delincuente y se te tiene que aplicar la norma que corresponda.

P. Saltar la valla es su opción cuando no hay vías seguras y legales para entrar.

R. Es cierto. La desesperación lleva a tener actitudes no legales. Pero no te puedo dar soluciones para todos los problemas porque es un tema complejo y no puede haber respuestas, ni mensajes simples. Mientras que exista la situación que existe en el continente africano, por poner un ejemplo porque es el más cercano, las personas van a intentar buscarse la vida. A la política de la integración le falta la cooperación. Hace siete años que se dejó de mirar a África y eso está teniendo sus consecuencias. Hay que facilitar el comercio con todos estos países porque ya no sirve aquella cooperación al desarrollo de hace años. Cuando la gente vaya viendo que puede subsistir en sus países, dejará de irse a una aventura en la que muchos pierden la vida.

P. Usted ha sido uno de los principales negociadores de este Gobierno en Marruecos. ¿Qué se ha conseguido de los marroquíes?

R. Se ha recuperado la confianza y el respeto ante un país que para nosotros es fundamental. Ahora hay un diálogo en el que se plantean las necesidades y problemas de cada uno. Hemos hecho un trabajo allí, pero tenemos que seguir haciéndolo con Europa ante la promesa de entregar a Marruecos 140 millones de euros que no han llegado todavía.

P. ¿Por qué no llegaron?

Marruecos está pidiendo una serie de instrumentos que tampoco me parecen tan exagerados habida cuenta de los miles de millones que Europa le dio a Turquía en 2015.

R. La burocracia europea, que es exacerbada. No es posible que llevemos desde el mes de septiembre moviéndonos a todos los nivele para que Europa entienda [la necesidad de apoyar a Marruecos], que se hayan hecho visitas, se haya firmado todo y aún no haya llegado el dinero. Estoy preparando un viaje a Bruselas, porque esto no es un tema español, esto es un tema europeo y lo van a tener que entender por las buenas o por las malas. Europa tiene que cumplir con sus compromisos.

P. ¿Cómo lo entenderían por las malas?

R. Tendrán que enfrentar la situación. Hay semanas que llegan 1.500 personas. Llegan a España, pero llegan también a Europa, porque la mayoría de ello no tiene intención de quedarse aquí. Se trata de que Marruecos no tenga ninguna excusa para no colaborar. Están pidiendo una serie de instrumentos que tampoco me parecen tan exagerados habida cuenta de los miles de millones que Europa le dio a Turquía en 2015.

P. ¿Cómo cree que debería abordarse el fenómeno de los menores extranjeros no acompañados, más allá del reparto de fondos?

R. [Suspira] El tema de los menores no se resuelve con dinero. Lo primero que hay que hacer es intentar que funcione el proceso que hemos puesto en marcha con Marruecos de identificación y retorno voluntario de los chavales.

El tema de los menores extranjeros no se resuelve con dinero.

P. ¿Es partidaria de revisar la ley de Extranjería?

R. No, no es necesario, no hay un debate sobre eso. Hay otros temas más urgentes.

P. ¿Cuántos migrantes irregulares hay en España?

R. La irregularidad no se puede cuantificar. Lo que sí te puedo decir es que la irregularidad en estos momentos no es un problema.

P. Para que los extranjeros se regularicen en España por arraigo es necesario presentar un contrato de trabajo de un año, un requisito difícil hasta para un español. ¿No se trata de una exigencia demasiado estricta?

R. Es un requisito que está en la ley. No digo que la ley sea perfecta, pero cualquier reforma debe abordarse en un momento de tranquilidad migratoria. Habrá que hacerlo en una próxima legislatura con tranquilidad, cuando se tenga esa madurez política por parte de todos para la que la inmigración sea objeto de debate riguroso, pero no con unas elecciones a la vista, porque entonces no hay debate.

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